Francisco Martínez Rubido
Introducción
Para mí, ser estudiante internacional en Rhode Island, EEUU, está resultando una gran aventura que ha transformado mis propias perspectivas sobre la educación, el deporte y, sobre todo, sobre mi personalidad. En este estado, he descubierto todo un mundo lleno de desafíos que me han mostrado que el verdadero éxito no radica solo en las calificaciones, sino en cómo nos enfrentamos a nuestras propias limitaciones y sueños. Desde las lecciones de física hasta las de lucha libre, y desde las clases de chino hasta las pruebas de atletismo, cada experiencia ha sido un paso más hacia mis metas de cara a la universidad y, más importante aún, hacia la identidad que estoy tratando de construir.

1. La vida académica en un high school estadounidense
Actualmente me encuentro estudiando mi segundo curso de 12º grado, equivalente al 2º de Bachillerato en España, en uno de los mejores high schools de este estado. El entorno académico en el que me encuentro no solo me ha permitido avanzar en materias complicadas, sino que también me ha retado a destacar en áreas que se encontraban fuera de mi zona de confort, lo cual recomiendo a todo el mundo, no solo a estudiantes de mi edad. Aprender inglés y chino al mismo tiempo ha sido un reto que está resultando increíblemente enriquecedor, y mi salto en el estudio del chino del nivel 2 al nivel 4 en la actualidad y en solo unos meses ha sido una muestra de lo que la dedicación y la perseverancia pueden lograr en un alumno de mi edad. Aprender chino me ha permitido conectarme con una cultura milenaria y abrirme a un futuro lleno de posibilidades, que en parte, he podido descubrir gracias al club de chino que se imparte por las tardes en mi propio highschool.
Además de los idiomas, he tenido la enorme fortuna de estudiar materias como Física AP, de mayor nivel, en las que el cálculo integral se conecta directamente con los principios fundamentales de la mecánica. Estos cursos y este aprendizaje no solo han agudizado mis habilidades, sino que también han cultivado una mentalidad analítica que resultará esencial en mi futuro académico. Por otro lado, otras clases, como literatura mundial e historia, han ampliado mi visión de este estado y del mundo en general y me han enseñado a ver la interconexión entre diferentes culturas.
Mi experiencia también ha sido enriquecida por la interacción diaria que tengo con mis compañeros, con quienes ya podemos conducir a la corta edad de 16 años, lo cual estoy disfrutando mucho. Gracias a la convivencia en clase y fuera de ella, por ejemplo en las cenas del equipo de fútbol americano, me he convertido en un hablante fluido de inglés, pero sobre todo he aprendido a adaptarme, a escuchar y a aprender de personas de diferentes orígenes y culturas, lo que me está preparando para la diversidad del mundo universitario.

2. El deporte como estilo de vida
En este estado, el deporte no es solo una actividad extracurricular, sino que se trata de un estilo de vida que define tu espíritu como estudiante. Aquí, el deporte ha sido mucho más que un pasatiempo, mi participación en lucha libre, fútbol americano y atletismo ha sido fundamental en mi desarrollo personal. En lucha libre, aprendí el verdadero significado de la disciplina. Al principio, cada entrenamiento era un desafío tanto físico como mental, pero pronto pude entender que el progreso y adaptación es una cuestión de esfuerzo constante. Así, cada victoria, por pequeña que fuera, representaba un paso hacia mi crecimiento personal, tanto en el deporte como en la vida.
El fútbol americano y el atletismo me han enseñado a trabajar en equipo, a entender cómo funciona el verdadero liderazgo y a superar diversos obstáculos. Estos deportes, que en España no tienen tanta popularidad, me han enseñado lecciones sobre el trabajo colectivo y la fortaleza mental. Aquí, los estudiantes priorizan el deporte sobre otras actividades sociales, lo que fomenta un ambiente mucho más sano que en mi país, aunque claro, yo puedo hablar de mi distrito, pues soy conocedor de que en otros distritos hay determinados ambientes relacionados con las drogas y las bandas que perjudican mucho a los estudiantes de mi edad. Este enfoque integral del distrito al que pertenece mi high school ha marcado una diferencia significativa en mi vida y en mi manera de abordar los retos.

3. Sueños y desafíos de llegar a la universidad
A veces tenemos la necesidad de comparar el sistema educativo de EEUU con el de España pero, en muchos aspectos, es como comparar dos mundos distintos. Mientras que en España, al menos según mi experiencia, el enfoque suele ser más uniforme, el sistema estadounidense permite una personalización en la trayectoria académica. La posibilidad de elegir entre distintas ramas de matemáticas dentro del high school, como cálculo o precálculo, álgebra o álgebra de honores etc, me ha permitido modelar mi itinerario formativo para alinearlo con mis sueños de estudiar en una buena universidad. Este enfoque personalizado me está mostrando las herramientas desde muy joven para poder tomar decisiones que me acercarán cada vez más a mi objetivo de estudiar física o ingeniería, lo cual todavía no he decidido.
Las universidades a las que aspiro dentro de Massachusetts, como la MIT, no son solo universidades de excelencia académica, sino comunidades que generan un impacto global, algunas de las cuales he podido visitar en tours abiertos al público. Como dato curioso, durante uno de los tours me encontré con Iain Armitage, el joven actor que protagoniza la serie “Young Sheldon”.
Mi sueño no se limita solo a obtener un título universitario, sino a trabajar en proyectos que me permitan contribuir al avance del conocimiento y la tecnología en diferentes países. Sin embargo, soy consciente de que encontrar un equilibrio entre la calidad educativa y la accesibilidad económica es un desafío, especialmente en un país como Estados Unidos, donde las universidades de élite requieren grandes inversiones familiares para acceder a ellas. A pesar de este obstáculo, estoy decidido a seguir luchando por mi futuro, con la misma determinación con la que enfrenté mis primeros días en el highschool, cuando todavía no tenía la autoestima suficiente y el dominio del idioma para afrontar esta dura integración.
Recientemente, he sido admitido en la NSHSS (Sociedad Nacional de Estudiantes Sobresalientes de Secundaria), un reconocimiento a nivel internacional que destaca el esfuerzo académico, el liderazgo y el compromiso con la excelencia. Para mí, esta distinción representa no solo un logro personal, sino también un impulso más hacia mi meta de ingresar a una universidad de prestigio en los Estados Unidos.
La posibilidad de estudiar en España también es una opción que no descarto. Universidades como la de Santiago de Compostela ofrecen excelentes programas, con la ventaja de estar en un entorno familiar más cercano. Pero sea cual sea mi destino, mi objetivo es claro: quiero estar en un lugar que desafíe mis límites, fomente mi creatividad y me prepare para marcar una diferencia en donde quiera trabajar.

4. Reflexiones finales: Pasiones que trascienden fronteras
La educación en mi distrito es integral y selectiva, fomentando el desarrollo completo del estudiante. No solo se valora el rendimiento académico, sino también las experiencias extracurriculares, el deporte y la participación activa como voluntario en la comunidad. Este enfoque me ha permitido crecer en dimensiones que nunca había imaginado. La competitividad y los desafíos son grandes, pero las recompensas son aún mayores. Mi recomendación para cualquier estudiante español que considere esta experiencia es que se prepare para aprovecharla al máximo, pues la educación estadounidense es un viaje transformador y desafiante pero que vale la pena vivir.
A pesar de la fama existente en EEUU acerca del racismo, nunca me he sentido discriminado por mi origen, quizá porque muchos me han considerado estadounidense a simple vista, lo que ha permitido integrarme plenamente. Sin embargo, también es importante reconocer que, como en cualquier parte del mundo, pueden surgir situaciones difíciles, como el desafortunado incidente ocurrido en mi high school, donde un estudiante fue detenido por posesión de un cuchillo, lo cual me asustó en un principio, pero finalmente me hizo reflexionar, recordándome lo vital que es promover una cultura de respeto y entendimiento entre todos.
Echando la vista atrás, me doy cuenta de que mi estancia en este estado ha sido mucho más que una serie de clases y actividades. Ha sido un viaje hacia el autoconocimiento y la madurez, un proceso en el que he descubierto nuevas fortalezas. A medida que me preparo para dar el siguiente paso hacia la universidad, llevo conmigo una pasión inquebrantable por aprender y crecer. Estoy listo para enfrentar nuevos retos, ya sea en las aulas de la MIT, en un campus español o en cualquier lugar del mundo, así como en cada aspecto de mi vida. Porque, al final, no se trata solo de alcanzar un objetivo, sino de disfrutar del camino y construir una historia marcada por el esfuerzo constante y la perseverancia.

