APEGO INFANTIL: NECESIDAD DE FOMENTARLO EN LAS AULAS

La infancia, es la etapa de mayor relevancia para nuestros alumnos y por tanto,
es considerada una etapa fundamental en el desarrollo de la vida de los niños.
En un breve período de tiempo interiorizan todo aquello que los prepara para la
adolescencia y la vida adulta y es en este proceso de evolución psicológica, y de
cambios constantes, en el que el apego se convierte en un factor necesario para
el adecuado desarrollo de los alumnos y alumnas.
El apego infantil es el vínculo que establecen los niños con sus cuidadores,
en primer lugar, normalmente con los padres y, después, puede extenderse
a otros cuidadores de segundo grado tales como familiare, tutores o
docentes.
Este vínculo emocional, ayuda al infante a relacionarse con el entorno, a
explorar, comprender y regular sus emociones y a validar sus conductas, entre
otras cosas, lo que hace que el alumno tenga ganas de explorar el entorno y
aprender del medio que le rodea de una forma activa y participativa.
Que el vínculo se establezca de forma segura es de suma importancia para que
el niño o niña aprenda a regular sus conductas, emociones, aprenda a
enfrentarse a nuevos retos, a tolerar la frustración y a establecer relaciones
interpersonales más allá de su zona de confort.
Es por ello, que debemos tener en cuenta que el niño y/o la niña se sienta seguro
o segura al explorar el ambiente y cuente con el apoyo de los cuidadores en los
momentos de mayor incertidumbre porque esto es lo que facilita que el vínculo
sea seguro; si esto no es así, estaríamos frente a un apego inseguro que dificulta
el correcto desarrollo y puede tener serias implicaciones en el desarrollo
emocional y de la personalidad.
Y es que, cuando somos bebes, buscamos siempre la figura materna como
referencia y es que desde que nacemos, necesitamos de ese apego seguro y de
ese vínculo personal para poder subsistir, que no consiste sólo en cubrir nuestras
necesidades primarias básicas como alimentarnos o estar limpios, sino de sentir
el calor humano y esa seguridad que nos brinda normalmente una madre para
poder ir dando pequeños pasos en nuestra vida poco a poco en solitario y “volar
del nido” al igual que lo hacen las crías de los pájaros cuando están preparadas.
Establecer unas bases de apego seguro es fundamental para el desarrollo no
solo infantil, sino a lo largo de toda la vida de la persona, ya que nos ayuda a
comprender el entorno y las relaciones con otros de una forma equilibrada y
saludable, ayudando en el desarrollo de capacidades tales como:

  • Regulación emocional
  • Gestión del estrés
  • Ansiedad y la frustración
  • Planificación
  • Afrontación de nuevos retos
  • Comprensión de las emociones del otro
    Por todo ello, como docentes, deberíamos intentar seguir fomentando esa
    seguridad de nuestros alumnos y alumnas en las aulas y hacer de ellas un lugar
    no sólo de aprendizaje sino también de confort y bienestar emocional para
    nuestros niños y niñas, haciendo así que estos quieran participar de una forma
    más activa y cercana de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje y que
    acudan a la escuela con ganas de estar en ella día a día, creando así unos
    mejores ciudadanos para la Sociedad en la que vivimos y la que les tocará
    participar activamente.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

Deja un comentario