Quién me iba a decir que Caperucita Roja tenía tanto en común con un grupo de alumnos y alumnas de 1º ESO a pesar de los años que los separan.
En esto no pensé en septiembre tras aterrizar en un centro Comunidad de Aprendizaje, y no uno cualquiera, sino en el IES Fuente Grande, en la localidad de Alcalá del Valle, donde todos sus centros son Comunidad de Aprendizaje.

Durante un mes observando al alumnado, detectando sus fortalezas y debilidades y descubriendo sus inquietudes, gustos, actividades extraescolares, nivel socioeconómico y cultural, tuve claro que Caperucita Roja si tenía mucho en común con estos alumnos y alumnas, pero ellos aún no lo iban a creer y mucho menos su relación con las matemáticas.
No podría continuar con este artículo sin hacer un inciso y mencionar al equipo directivo del IES Fuente Grande, siempre atento y facilitándome toda la información que necesitaba para elaborar una situación de aprendizaje adaptada a su centro de estudios donde incluyera grupos interactivos para trabajar algunas sesiones, tertulias dialógicas, etc. Se me proporcionó toda la información que necesitaba antes de comenzar un curso de formación de Comunidades de Aprendizaje y es por ello que agradezco desde aquí su ayuda.
Para romper el hielo, en la fase de activación de la situación de aprendizaje leímos el cuento de Caperu (vamos a llamarla así para modernizarla un poco) y fuimos estudiando a sus personajes y su relación en nuestra vida diaria.
Algunas de las preguntas clave fueron las siguientes:
¿Cuántas veces visitáis a vuestros abuelos?, ¿de qué habláis con ellos?, ¿qué comen? ¿y tú? ¿Vienes al instituto andando o te traen tus padres?
Si ves una pelea en la calle ¿miras hacia otro lado?
¿Te permiten hablar con desconocidos?

Y esta última pregunta fue clave para ver la relación. Al 100% del alumnado no le permiten hablar con desconocidos, sin embargo, un 85% usa las redes sociales más de 5 horas al día, desconociendo a muchos de sus seguidores.
Este tema daba para tratar el ciberbullying durante todo el curso…
Tras este primer contacto, ya teníamos todos los ingredientes para elaborar las fases de la situación de aprendizaje donde trabajaríamos el sentido numérico, estocástico y socioafectivo.

¿Qué pretendía con esta situación? Básicamente que el alumnado resolviera problemas de la vida cotidiana y propios de las matemáticas aplicando diferentes estrategias y fuese capaz de comunicar de forma individual y colectiva conceptos, procedimientos y argumentos matemáticos usando el lenguaje oral, escrito y gráfico.
¡Bravo Caperu!, gracias a ti podríamos trabajar con números naturales, enteros, fraccionarios, decimales, interpretar tablas y gráficos estadísticos, estimar, etc.
Podíamos elaborar recetas saludables trabajando con fracciones, estimar el gasto semanal en comida de una de nuestras familias y generalizarlo realizando un gráfico con el gasto de todas las familias del alumnado de 1º ESO ¿Qué más se nos ocurriría? ¡Las potencias!, el camino a casa de la abuelita de Caperu nos mostraba problemas donde aplicar las propiedades de potencias, como con el que se encontró la pequeña caperucita al ir descubriendo que en ocho encinas había ocho nidos con ocho huevos en cada nido ¿Cuántos huevos había en total? ¿Se podría expresar en base 2 también? Pero estas situaciones eran muy infantiles para un alumnado de 1º ESO con demasiada información gracias a sus dispositivos móviles desde temprana edad, por tanto, era el momento de que descubrieran cuánto tarda un rumor en propagarse por WhatsApp, cuánto daño se puede hacer a una persona al propagar una información falsa a través de redes sociales y el delito que se comete.

Podíamos jugar mientras operábamos con números enteros y utilizando materiales reciclados, concienciando así al alumnado del consumo responsable.

Y a lo largo de estas sesiones, tendría que tener cabida la elaboración de juegos con materiales reciclados para regalar al alumnado de 6º de primaria (Aprendizaje Servicio) y una sesión de actividades en grupos interactivos con la inestimable ayuda de los voluntarios de la Comunidad de Aprendizaje.


Además, como motivación, el alumnado en grupos, debía elaborar una cestita para conseguir doce espárragos (cosecha típica de la localidad, que además celebra “La feria del espárrago”) y canjearlo por un desayuno saludable o material escolar


Con el curso Comunidades de Aprendizaje: fase de sensibilización ya comenzado, pude hacer una tertulia dialógica-científico-artística. No tenía mucha documentación sobre este tema, pues las más conocidas eran las tertulias literarias y eso en mi materia era complicado. No obstante, y haciendo de nuevo alusión a nuestra amiga Caperu, entrañable niña con una imaginación desbordante, les propuse al alumnado que pensaran en el cuadro de Salvador Dalí “La persistencia de la memoria”, en la que la que cada alumno/a expusiera su interpretación, experiencia, reflexión, investigación, recuerdos, emociones, etc. generando un intercambio enriquecedor.

¿Pero, serían capaces de relacionarlo con las matemáticas?…
Tras la interesante tertulia llevada a cabo, el alumnado llegó a comentar que el tiempo es relativo, que las matemáticas, como el tiempo, son eternas, que a veces pensamos que las matemáticas son aburridas y siempre representan lo mismo, pero no es así, que las matemáticas fueron creadas por el hombre como los relojes, aunque otros opinaban lo contrario, que ya estaban en la naturaleza como el mar, el acantilado…
En los grupos interactivos, el alumnado y las familias voluntarias pudieron pasar por cuatro tipos de actividades donde el juego y la estrategia eran lo más destacado. He de confesar que el tiempo pasa volando cuando el alumnado está inmerso en la resolución de un enigma matemático observando cómo el trabajo cooperativo entre iguales es muy favorable para su aprendizaje.

Llevo sólo tres meses en un centro Comunidad de Aprendizaje y me doy cuenta de lo mucho que me queda por aprender.

Aquí os dejo la Situación de Aprendizaje. Las actividades en cada fase se encuentran en el repositorio de Séneca como el resto de situaciones que voy elaborando, poco a poco y adaptadas al alumnado que me encuentro en cada curso.

SdA 1: y este cuento continúa… (más info)
