¿QUÉ ES LA VERDADERA VOCACIÓN?

Muchos dirían que para tener una verdadera vocación profesional debe nacer desde el corazón. Debe gustarte tu trabajo para poder realizarlo no sólo bien, si no con ganas. ¿Pero de dónde nace realmente la verdadera vocación docente?

Hay mucha gente, al igual que yo, que desde que son niños, sueñan con ser maestros. ¿Pero basta sólo con perseguir el sueño de serlo o debes pensar en algo más?

A lo largo de nuestra vida, vamos escuchando y pidiendo opiniones diversas. No estudies esto porque no tiene salidas profesionales, estudia algo más…o ¿no quieres estudiar otra cosa diferente?

Pero somos nosotros los que poco a poco vamos tomando el rumbo de nuestro camino, no sólo de vida si no también profesional. Y es que, luego echas la vista atrás y siempre piensas en todo lo que has recorrido para llegar a dónde estás y en quién sabe porque, hubieses cambiado algo o no para estar en dónde te encuentras, dándote cuenta realmente que todo ha sido un gran aprendizaje y que gracias a todo ello, hoy día eres pese a todo, la persona que eres tanto profesional como humana.

Luego, sin duda, está el momento en el que estudias aquello por lo que tanto tiempo llevas pensando ser y las ilusiones que tienes al comenzar en tu primer colegio. ¿Pero cómo mantener viva la llama de la ilusión sin caer en la monotonía o en el choque con la realidad de lo que realmente conlleva nuestra profesión?

Aún recuerdo cuando comencé que decía que era maestra de niños con dificultades y nada más. A día de hoy, me considero docente de vocación y pienso que cada alumno es diferente, siendo maestra de niños en general, e intentando llegar a cada uno de forma individual. ¿Es difícil intentar llegar a cada alumno?

He llegado a tener muchísimos alumnos y tocarme la pandemia de por medio. Aún me recuerdo haciendo llamadas o video llamadas a cada uno de forma individual para ver cómo estaban y como iban progresando. Y es que si, nuestra profesión tiene una gran labor humana detrás y requiere de una gran dedicación profesional para que las cosas salgan bien.

El papeleo y la burocracia, nuestra vida personal y el día a día, hacen que no tengamos demasiado tiempo para poder dedicar un extra a nuestros discentes, pero siempre hay que intentar hacer por la labor de ayudar y llegar a sus corazones para poder llevar a cabo un mejor proceso de enseñanza-aprendizaje. Nadie habla de “colegueo”, solo de intentar tener una cercanía real con ellos y con nuestros compañeros, nos guste más o menos su trabajo o forma de ser y eso, sin duda alguna se consigue con una verdadera vocación profesional porque si no, no eres capaz de aguantar el día a día y el estrés que esto supone.

Así, vienen las bajas por depresión o ansiedad docente, gente que no es capaz de seguir el ritmo de trabajo ni lo que esto supone. ¿Quizás es que no basta con tener verdadera vocación o ganas de trabajar? ¿Puede acabar uno tan “quemado” que no tenga ganas de hacer nada más?

Es triste pensar que como en cualquier trabajo, puedas llegar a saturarte con el paso del tiempo y ya no te apetezca dedicarle más tiempo, ya que sin duda alguna, todos los oficios son importantes pero nuestra profesión es sin duda una de las mejores profesiones del mundo y en el momento en el que una persona deja de pensar así, encontramos gente sin vocación y sin ganas, que va al trabajo por cobrar un sueldo y por las dichosas vacaciones, tan criticadas siempre en nuestro trabajo. ¿Sólo por esto merece la pena seguir trabajando en donde estás o realmente podrías dedicarte a otra cosa?

Yo sin duda alguna no me veo en esta vida realizando otra cosa que no sea ser maestra, y espero llegar a jubilarme diciendo que he sido y seré maestra. Ahora que además soy madre, la verdad que me preocupa mucho más dejar a nuestros hijos con gente sin ganas.

Puedes sin duda tener un mal día, pero pienso que realmente la verdadera vocación te ayuda a “tirar para adelante” e intentar sacar las cosas pase lo que pase. Puedes pensar que es fácil decirlo, pero créeme, en mi caso, me he encontrado con situaciones personales muy duras y he tenido que ir a trabajar y sacar el trabajo adelante pese a todo, porque te das cuenta de que las personas que tienes delante no tienen la culpa de lo que a ti te pase en esos momentos y sólo necesitan que tú sigas estando ahí, pese a todo y ellas, como seres humanos que se están formando y creciendo, nunca te dejaran de sorprender.

Con el tiempo, me he ido encontrando a antiguos alumnos y alumnas por la calle y todos me han recordado, no lo que les enseñé, si no lo que les he transmitido al hacerlo y es algo realmente bonito que te hace seguir teniendo ganas de continuar haciendo de esta la mejor profesión.

Puede sonar idílico a veces, pero sí que pienso que hagas lo que hagas en esta vida, debes hacerlo de corazón y con ganas porque si no, nada tendrá sentido y acabaras amargado o en muchos casos pensando que nada tiene sentido.

Y es que sí, hay muchas cosas nuevas que se están introduciendo en las aulas como es la inteligencia emocional, tan importante y necesaria de trabajar no sólo en nuestros niños que serán en un futuro los adultos que ocupen nuestra Sociedad, si no en los docentes, aquellos que están intentando formar a esas “cabecitas” y corazones para que hagan algo bueno y productivo con su vida.

Qué triste es escuchar a muchas personas decir que en el colegio no se aprende nada cuando hoy en día, muchos padres delegan en las escuelas la gran labor de la educación de sus hijos e hijas.

Para mí como madre es difícil dejar a mis hijos con gente desconocida que te dice como está y cómo se comporta tu hijo o hija cuando tú no estás, porque a pesar de todo, debes fiarte de su criterio personal y profesional, pero sabes sin duda alguna, que el mejor sitio donde pueden estar tus hijos en ahí, en la escuela, formándose día a día, y ganando no solo en conocimientos sino también en autonomía, pese a no saber realmente hasta qué punto aprenden o no, o como se encuentran, debes confiar y dejar que vuelen por si solos y fiarte sin duda alguna de los profesionales que con ellos están. ¿Pero si yo me planteo la verdadera vocación, porque no pensar en que ellos también lo hagan? ¿Van realmente agusto a su trabajo? ¿Se van a querer esforzar día a día por hacer las cosas mejor o sólo bien por puro trámite? Siempre quedará la duda de una vocación real.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

Deja un comentario