¿Es el aprendizaje-servicio el máximo exponente educativo de la integración social?
La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo.
Isaac Newton
Si una cosa tengo clara después de veintitrés años trabajando por proyectos es que si son buenos nunca se terminan, es el curso escolar el que se acaba. Y esto puedo afirmarlo porque durante el transcurso de los tres premios nacionales de aprendizaje-servicio conseguidos (Caminem Junts en 2018, “Grilletes para el recuerdo” en 2019 y “SOS Mariola” en 2022), fui testigo de que muchas actividades importantes se realizaron bien entradas las vacaciones estivales, contando con una elevada asistencia estudiantil. Pues bien, después de vivir las interminables vivencias en estos premios que me han cambiado como maestro y persona, nunca hubiera imaginado que lideraría a mi querida promoción de sexto de primaria en el que para mí es el mejor proyecto de aprendizaje-servicio realizado durante mi carrera docente: “Dame la mano”. Un trabajo educativo que, en sí mismo, está resultando ser el premio más satisfactorio de todos. Eso es lo que me dice mi corazón y por ello me atrevo a escribirlo. Te invito, pues, amigo lector, a acompañarme en la lectura de mi artículo para que puedas descubrir las emociones que este trabajo nos ha despertado a todos hasta el momento.
Empezaré introduciendo a las doce mujeres del programa “Mujer-Madre” de Cáritas Alcoy, capitaneadas por las amigas luchadoras Menchu y Miriam, que persigue la inclusión social para mujeres en vulnerabilidad procedentes de familias multiproblemáticas, remitidas por Servicios Sociales, con menores a su cargo, con un bajo nivel cultural (la mayoría sin estudios primarios), con escasas competencias laborales, pocas habilidades informáticas y escasos recursos económicos. En resumen, hablamos de unas personas con muchas dificultades para un ejercicio tan básico como es el de la maternidad positiva.
“Dame la mano”, en primer lugar, ha pretendido solucionar o aliviar seis problemas que hacen referencia a las miembros de “Mujer-Madre”. En una primera Mesa Redonda, donde abrimos las puertas del aula a las doce mujeres del programa, descubrimos en primera persona seis problemas que les afectaban directamente: el problema de la llegada a la ciudad, ya que no saben qué hacer y carecen de toda información básica (hospital, centro de salud, Policía, Ayuntamiento…); el problema de la familia, ya que tenían dificultades con la lengua, la falta de cultura digital y el sentido de pertenencia; el problema de la mujer, porque tienen dificultades para encontrar trabajo y no se sentían integradas; el problema de los hijos, con un retraso académico considerable; el problema del aula de Cáritas, donde hace falta un radiador, una impresora, sillas, mesas y material de aula; y el problema de la justa colaboración por parte del Ayuntamiento.
Una vez detectadas las dificultades, el alumnado comenzó el proyecto con la actividad “Sabores de culturas”, donde conoció las diferentes costumbres de los países de las mujeres. Después, se diseñó la hoja de ruta para empezar a integrar a estas chicas al mismo tiempo que las ayudaríamos a mejorar su nivel académico y personal. Lo primero que hicimos fue organizar dos integradoras tertulias para trabajar dos cómics relacionados con la inmigración y los problemas que se encuentran al llegar al país de destino: “Nana africana” y “Sin papeles no te puedo ayudar”. Fue muy emocionante descubrir como a nuestras amigas les pasó lo mismo que a los protagonistas de las historias. Fueron unos testimonios que nos tocaron el alma y, como dice la amiga Nélida Zaitegi, nos despertaron esa compasión empática que siempre se convierte en ayuda.
Por ello, paralelamente a estas tertulias, organizamos varios talleres dentro de clase: el taller de informática, donde las mujeres aprendieron a mandar un e-mail, subir archivos a la nube o navegar por la web del Ayuntamiento; el taller de apoyo académico, para aprender valenciano, castellano, sumar, restar, manejar euros y jugar a juegos de mesa; el taller de las plantas medicinales, dirigido por Ferran Albors, donde conocieron las plantas aromáticas de la Sierra de Mariola, cuáles con sus propiedades y con ellas realizamos jabón de glicerina con una finalidad social que se detallará más adelante.

Después, como otra actividad complementaria fuera del horario escolar, desde el mes de enero hasta el momento y con una previsión de asistencia semanal hasta final de curso, el alumnado estuvo acudiendo todos los martes y miércoles de 17 a 19 horas al aula de Cáritas para prestar un servicio escolar a los hijos de las mujeres, con serios problemas escolares, sobre todo en la lengua valenciana. Resulta esperanzador ver como el alumnado dejaba de ir a las actividades extraescolares para ayudar de manera real a estas personas con tantas necesidades. También, con el objetivo de que las chicas conocieran mejor nuestra ciudad, organizamos una ruta por la ciudad para conocer cómo la Guerra Civil española afectó Alcoy, que estuvo bombardeado en siete ocasiones y el alumnado fue el guía de las amigas de “Mujer-Madre”.

Una vez prestados estos servicios a las mujeres y a sus familias, considerándolos ya más integrados, iniciamos la segunda parte del proyecto, mediante la cual, juntos de la mano, prestamos servicios a causas tan importantes como la leucemia, la tercera edad, los centros de día o la naturaleza. De esta manera cubrimos un doble objetivo: mostrar una integración total de estas chicas en la sociedad alcoyana mediante actos donde han sido protagonistas absolutas y prestar un servicio social y humano a diferentes causas que lo necesitan.
El primer servicio conjunto tuvo lugar en un proyecto de Ciencias Naturales, para luchar contra la leucemia. En el producto final del mismo grabamos un vídeo inclusivo y sensibilizador, para fomentar la donación de médula ósea en diferentes idiomas: castellano, valenciano, portugués, árabe, rumano, inglés, alemán, japonés, en lenguaje de signos, pictogramas e incluso en latín. El resultado se puede visualizar haciendo click en la imagen o accediendo con la dirección.
Llegarían más tarde al aula los gallipatos y los triops crancriformes, ambos en peligro de extinción en el parque natural de la Sierra de Mariola. En esta actividad tuvimos la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y la televisión À Punt, de ámbito autonómico, se hizo eco en el programa infantil “Animalades”. El objetivo a cumplir, meridiano: criarlos y cuidarlos en el colegio para poderlos liberar cuando sean adultos y evitar la desaparición de estas especies de las charcas de Mariola. Y, como en todo el proyecto, para este cometido tuvimos la colaboración de nuestras amigas que nos ayudaron en todo momento. Queda pendiente la suelta a final de curso.

Pero no todos los servicios ofrecidos en esta segunda parte de “Dame la mano” fueron conjuntos. Ellas en solitario ofrecieron uno a la ciudad de Alcoy: el “Máster Chef” en el Mercado de San Roque. En él, ofrecieron un espectáculo culinario público donde cocinaron platos típicos originarios de sus países de origen: aghrir, msaman, salou, baklawa, zalija, sabli, chabakiya, blighat, bachnikha, khobz o imakla kika fueron algunos de los preparados marroquíes; Cuba estuvo representada con el pudín; Colombia con sus inconfundibles arepas; y España también lo hizo con un pastel de bacon y queso. Pero la jornada matutina no terminó con este espectáculo, ya que tras la degustación de los postres, llegó el turno de hacer la compra por el mercado con la ayuda de los escolares, concretando de manera real el taller del manejo de los euros realizado en el aula. Para ello, utilizaron unos tíckets especiales diseñados para la ocasión con un valor de 400 euros, cortesía del mismo Mercado de San Roque y del material solidario vendido por el alumnado.

En la semana posterior continuamos con las tertulias literarias con nuevos invitados. En este caso, junto a las mujeres del proyecto, asistieron los miembros del Centro de Día AEPA, para entrar dentro del cuento “El viaje de las gotas de lluvia”, escrito por la psicóloga Mireia Pascual e ilustrado por María Molina, que también asistieron a la tertulia. Hay que destacar que los miembros de AEPA son personas con trastornos de adicciones y con una historia de vida extremadamente dura relacionada con las drogas, el alcohol y el juego, la cual fue convertida en sabios consejos para un alumnado que prestaba una atención silenciosa que se podía cortar con unas tijeras. A nivel personal, he de reconocer que fue la actividad emocional más dura que nunca he realizado desde que soy maestro, la cual llegó a conmoverme en varias ocasiones. Lo que estas personas nos enseñaron, con una insuperable valentía y a rostro descubierto, no tiene precio, ya que esto no se puede encontrar en ningún temario. Seguro que será aprovechado por el alumnado.

Días más tarde llegaría otro servicio conjunto, en este caso a los ancianos de la residencia Emilio Sala, donde ofrecimos una inolvidable jornada con canciones, un recital poético y bailes de todo tipo. Aprovechamos la ocasión para regalarles un llavero con el emblema del proyecto, el jabón de glicerina que realizamos en el taller del aula y plantas aromáticas recolectadas en una excursión de fin de semana a la Sierra de Mariola. Fue un acto muy emocionante, porque desde antes de la pandemia ningún colegio había asistido a la residencia a hacer una actividad de este tipo. A esto hay que sumarle que muchos alumnos tenían familiares directos y no pudieron contener las lágrimas. En este vídeo obra del amigo Víctor Pascual se pueden observar esas emociones imborrables.

A día de hoy, este proyecto continua caminando y está creciendo como una bola de nieve, consiguiendo resultados inesperados. Ha sido difundido en dos ocasiones en periódico Información de Alicante a nivel provincial y todavía quedan muchas experiencias por vivir. El tiempo nos está pasando más rápido que nunca. Estoy muy seguro de que, como he dicho al principio del artículo, el curso terminará con “Dame la mano” lleno de vida. Algún día acabará un proyecto de aprendizaje-servicio que ha sido lanzado como un arpón en dirección a la mejora de la sociedad, en una toma de conciencia ejemplificadora que muestra una elevada participación integradora de todos sus participantes. En resumen, hablamos de un trabajo educativo que conseguirá esa variedad en la unidad que defendía el gran Isaac Newton.
Paco Pascual Soler
Maestro de Primaria
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