¿Son necesarias las investigaciones neurológicas y la figura del neuroeducador dentro del aula?

Por Lourdes Zoraida Fernández Martín

La versión inglesa se publicó el 16/09/2022 en la revista Education Jagat: http://www.educationjagat.com/EPaper.aspx

            Actualmente, la sociedad de hoy en día está constantemente cambiando, existen modificaciones a nivel familiar, de cultura, de pensamiento, de sentimientos, de creencias, etc. Por lo que, a raíz de esto, es conveniente que los Centros Educativos estén preparados parar poder dar respuesta a la demanda de los educandos cuya personalidad está construyéndose, de manera que adquieran un aprendizaje competente, no únicamente a nivel curricular sino a nivel competencial, que les permita desenvolverse en su día a día y que les sirva para toda su vida.gat

Si consultamos la Constitución española, en su artículo 72.2. reconoce que «la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales».  Y si acudimos al Real Decreto 157/2022 de Educación, queda claramente visible que se ha de garantizar la inclusión educativa, la atención personalizada, la prevención de aprendizaje y la puesta en práctica de mecanismos de refuerzo en tanto en cuanto se detecten dificultades. Atendiendo a esta normativa y como maestra de Educación Primaria, para intentar llevar a cabo dentro del aula lo que la sociedad actual demanda junto con las leyes educativas en materia de dificultades de aprendizaje, la figura del orientador educativo tiene un papel fundamental, ya que  asesora a los docentes, junto con los especialistas de Pedagogía Terapéutica, a cómo ajustar el proceso de enseñanza y aprendizaje a las necesidades del alumnado mediante pequeñas intervenciones, de manera que podamos garantizar lo anteriormente expuesto.

Pero atendiendo a la realidad y sin entrar en el debate de la escasez de recursos que está presente en nuestro día a día, para poder hacer “real” todo lo que se refleja en la normativa actual, dentro de nuestro gremio docente existen numerosas dificultades, entre ellas la falta de formación por parte de la

administración y el desconocimiento en este campo por parte de los docentes, por lo que el camino más fácil suele ser ignorar el problema (Avast, 2012).

Como docente que soy, mi posicionamiento es claro hacia la neuroeducación, ya que como bien explica Mora (2022) a lo largo de mucho tiempo la enseñanza reglada ha tenido como base el pensamiento humanista pero ahora se necesita una nueva visión de la educación que consiste en la fusión de la neurociencia, pedagogía, psicología, filosofía, medicina, genética (entre otras).  Además, aquí  hay que añadir un nuevo paradigma ya que la integración de las neuroimágenes en las etapas del aprendizaje del lenguaje escrito y de las matemáticas ha sido una revolución para poder conocer con detalle las variaciones que se produce durante la lectura en el cerebro (Shaywitz, 2003). Por lo que esto ha dado lugar a fusionar los conocimientos de la psicología cognitiva y psicolingüística con la actividad del cerebro originada en las percepciones visuales y fonológicas, la memoria, el lenguaje y el pensamiento (Bravo, 2017).

Scheleicher (2018), director de Educación de la OCDE, explica que la calidad del profesorado es un factor clave que influye en el aprendizaje y rendimiento de los discentes, por lo que deben de recibir una formación neuroeducativa basada en la solidez de la investigación científica y al igual que los descubrimientos científicos influyen en todos los campos de nuestras vidas, la educación debe asumir parte de este conocimiento.

Además, es que la formación en neuroeducación influye en la forma en que el profesorado concibe el aprendizaje del alumnado, de manera que lleva a cabo intervenciones metodológicas que dan lugar a  la mejora del rendimiento de los estudiantes (Robb, 2016).

En este sentido, se podría habla de la figura del neuroeducador dentro del aula, para dar lugar a una posibilidad real de investigación neurológica en la educación. Ya en su día, Cruinckshank (1981) definió esta figura como la persona que orienta y atiende las necesidades del alumnado con dificultades de aprendizaje. Gardner (2008) también propuso esta figura pero como una

profesión en los centros educativos, focalizándola desde una perspectiva neurocientífica.

            Bueno (2019) explica que esta figura en el ámbito educativo ayudaría a una mejora de la calidad en la educación, ya que al conocer las necesidades del cerebro y su desarrollo, partiendo de su reflexión y de su aplicación a cada situación y contexto, con conocimiento de causa y efecto, repercutiría en la mejora de la calidad docente.

También a los docentes les ayudaría a diseñar estrategias didácticas y metodológicas más eficientes, no asegurando únicamente un marco teórico y filosófico, sino promoviendo un mayor aprendizaje a nivel de desarrollo cerebral que los educadores podamos interpretar (Paniagua, 2013).

Por otro lado, también ayudaría a desterrar los mitos que existen dentro de la educación y a orientar también a las familias hacia profesionales especializados en función a posibles problemas que cada discente pudiese tener en clase (Mora, 2022).

            Como conclusión, partiendo de la base de que los trastornos del lenguaje oral y escrito son problemas frecuentes que encontramos en nuestras aulas, se necesitan propuestas de intervención que ayude al alumnado para así poder mejorar su rendimiento académico. Quizás la figura que sugiere Mora de un neuroeducador que tenga el conocimiento de detectar estos problemas y además conozca en profundidad cómo funciona el proceso lingüístico en el desarrollo de los procesos cognitivos y en las habilidades académicas, ayudaría a poder realizar investigaciones e intervenciones neurológicas dentro del aula.

Como bien explica De la Peña (2107), mediante la investigación se detectan problemas que junto con una posterior intervención, la cual descansa sobre la plasticidad cerebral, da lugar a una mayor optimización de las respuestas educativas. Por consiguiente, la realidad de nuestras aulas es que necesitan de estas investigaciones neurológicas y de sus intervenciones debido a la diversidad de problemas de aprendizaje que existen, con el fin de mejorar la situación académica de la persona, siendo evidente el trabajo conjunto entre docentes, familias y profesionales externos.

Bibliografía

Asociación Avast (25 de enero de 2012). Superdotados (al este de la campana  

de Gauss)[Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=tkeLmVUBqpQ

Bravo Valdivieso, L. (2018). Neurociencias cognitivas y educación. Revista

De Psicología7(1), 117–130. Recuperado a partir de http://35.161.26.73/index.php/psicologia/article/view/51

Bueno, D. (2019). Neurociencia aplicada a la educación. Ed. Síntesis.

Cruickshank, W.M (1981). A new perspective in Teacher education: the

neuroeducator. J.Learning Disabilities 14, 337-367.

De la Peña, C. (2017).Intervención Neuropsicológica Educativa en Trastornos

del Lenguaje oral y escrito. ReiDoCrea, 6(2), 48-55.

Gardner, H. (2008). Quaranties for Neuroeducators. Mind, Brain and

Education 2, 165-169.

Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley

Orgánica   2/2006, de 3 de mayo, de Educación.

Paniagua, M. (2013). Neurodidáctica: una nueva forma de hacer educación.

Fides et Ratio – Revista de Difusión cultural y científica de la Universidad La Salle en  Bolivia, 6(6), 72-77. Recuperado de:  http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2071- 081X2013000100009&lng=es&tlng=es

Robb, B. (2016). A paradigm shift in classroom learning practices to propose

methods aligned with a neuroeducation conceptual framework (doctor

of education dissertations). Portland, OR: University of Portland.

Scheiler, A. (2018). How to build a 21 st-century school system. París: OCDE.

Shaywitz, S. (2003). Overcoming dyslexia. New York: Alfred Knopf.

Mora, F. (2022). Neuroeducador. Una nueva profesión. Ed. Alianza Editorial.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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