En este número queremos reivindicar la necesidad de visibilizar desde las Facultades de Ciencia de la Educación, la Educación Permanente como una opción en la práctica docente. Se repite, tristemente, hasta la eternidad, las situaciones en las que los maestros y maestras llegan a nuestros Centros sin tener una visión mínimamente clara de nuestro perfil, además de entender que sesga la posibilidad de desarrollar la vida profesional en este ámbito. En esta línea nuestra compañera Paula García Viso, nos cuenta su experiencia.

| Paula García Viso |
| Natural de Algeciras, graduada en Educación Primaria con mención en Educación Física por la Universidad de Huelva. Posgrado en Investigación en la enseñanza y aprendizaje de las ciencias, especialidad Matemáticas (UHU). Anteriormente ha ejercido como profesora de la Universidad de Huelva, en el departamento de Didácticas Integradas de la Facultad de Educación, Psicología y Ciencias del Deporte. Además de ser profesora en varias Academias de refuerzo educativo, también ha desarrollado su labor como docente en algunos centros privados y concertados de la provincia de Huelva. |
Un maestro graduado en Educación Primaria, puede llegar a desempeñar su labor en Centros y Secciones de Educación Permanente. Es cierto que el alumnado de este tipo de centros difiere en gran medida del alumnado tipo en Centros de Educación Primaria y es por ello por lo que reclamamos formación en este ámbito.
Encontramos la necesidad de compartir una carencia en el plan de estudios del Grado en Educación Primaria. Tras buscar, leer y analizar los proyectos de algunas universidades andaluzas, descubrimos que los estudiantes a maestros no reciben formación en la educación permanente.
Existe entonces, una discriminación y una privación de conocimiento sobre cómo funcionan y trabajan los CEPER.
Debería tenerse en cuenta el funcionamiento de ambos tipos de centros educativos.
Las metodologías utilizadas son distintas. De hecho, en un colegio al uso hablamos de áreas cuando nos referimos a Matemáticas, Inglés, Educación Física…
Mientras que en la Educación Permanente tratamos con ámbitos. Estos no engloban todas las áreas que se imparten en las escuelas, la Educación Física, a pesar de su demostrada importancia en la vida social de las personas, es una de las grandes olvidadas.
Si nos acercamos al BOE, donde encontramos la ley educativa vigente hoy día en nuestro país (LOMLOE), se describen los objetivos de cada etapa.
Haciendo hincapié en la etapa de Educación Primaria y Educación Permanente, sus objetivos coinciden en pocos puntos. Esta es otra de las observaciones que pensamos deberían tenerse en cuenta en la formación de maestros.

No se trata solo de hacer crítica, sino de ver hacia dónde queremos avanzar en la enseñanza para maestros.
En estos tiempos han cambiado múltiples conceptos básicos en la educación.
En cuanto a la figura del maestro en el aula, ha perdido el protagonismo cediéndolo al alumno. Ahora confiamos en él la responsabilidad de progresar en su propio crecimiento escolar.
Cambiamos la palabra “guiar” por “acompañar”. El maestro deja de ser solamente un guía para convertirse en compañía de su alumnado.
Por otro lado, la visión del proceso enseñanza-aprendizaje. Hemos dejado atrás la mera transmisión de conocimiento en favor de incentivar en los alumnos habilidades y destrezas para hacer buen uso de ellos.
Si tenemos en cuenta el objetivo cuarto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por la ONU en 2015, Educación de calidad, debemos hacer acopio de lo que se recoge para la agenda de 2030, en lo que nos compete como docentes para la Educación Permanente de nuestra sociedad.
Dentro del mismo, en el apartado 4.c, se menciona el aumento de docentes cualificados.

Pues bien, esto no podría llegar hasta su culmen si no se incluye en los planes de estudios universitarios la formación en Educación Permanente.
Las consecuencias que esta desinformación provocan son diversas. Los profesionales que llegan por primera vez a un centro de estas características no suelen conocer el trasfondo del mismo.
Derivado de ello es la inconsciencia de los opositores al cuerpo de maestros, pues no saben que pueden elegir un CEPER o SEPER como destino.

En definitiva, tenemos en nuestras manos el poder de crear una comunidad educativa comprometida con la realidad social.
