LA ASAMBLEA EN INFANTIL

EL MOMENTO MÁS ESPECIAL

Casi todos los maestros y maestras de infantil, por no decir todos, porque siempre hay alguno que se nos “escapa”, iniciamos nuestra rutina diaria con la ya famosa ASAMBLEA, pero,¿tenemos claro por qué la realizamos?, ¿sabemos realmente la importancia que tiene para nuestro alumnado?, ¿somos capaces de dotar de contenido esta actividad tan necesaria?

Con este artículo no pretendo decirle a nadie cómo debe organizar o llevar a cabo la asamblea en su aula, ni muchísimo menos, pues no soy nadie para ello. Simplemente pretendo que nos paremos a reflexionar y a pensar en todas aquellas cosas que hacemos de forma rutinaria sin, muchas veces, saber por qué o para qué. Simplemente quiero compartir con vosotros cómo organizo yo mi asamblea y qué tipo de actividades realizo en ella por si os aporta alguna idea que pueda pareceros interesante, del mismo modo que a mí me enriquece mucho saber cómo trabajan otros compañeros para mejorar mi día a día en el aula.

UN MOMENTO PARA EL DIÁLOGO

Todos tenemos claro que la asamblea constituye un momento idóneo para el diálogo, donde podemos aprovechar para trabajar la resolución de conflictos, la expresión de emociones, sentimientos, necesidades o inquietudes, la comunicación de aprendizajes… en definitiva, un lugar ideal donde trabajar, de manera directa e indirecta el lenguaje oral de nuestro alumnado.

En definitiva, podríamos decir que el lenguaje oral es el principal recurso que utilizamos en nuestras asambleas, pero no el único fin pues, de él nos servimos para para trabajar aspectos tan importantes

como la educación en valores, la inteligencia emocional, la autonomía o la sensación de pertenencia al grupo, aspectos claves para favorecer un desarrollo integral de nuestro alumnado.

ELL@S SON LOS PROTAGONISTAS

El corro

Cuando planteamos nuestra asamblea en el primer ciclo de infantil, incluso con los peques de 3 años (ya en el segundo ciclo), es evidente que, al principio, el papel del maestr@ es mucho más activo, pues las propias características de nuestro alumnado hacen que necesiten de una guía, de un acompañante en el proceso… Necesitan sentirse seguros, saber qué van a hacer y cómo tienen que hacerlo.

Rutina día del mes

En estos primeros momentos, nuestro papel como adulto es fundamental. Seremos nosotros quienes, al principio, iremos presentando las distintas rutinas, pasaremos lista, veremos el día de la semana y el tiempo atmosférico, etc. Para ello, usaremos los materiales que, posteriormente, emplearán nuestros pequeños. Poco a poco, podemos ir dando protagonismo a los niñ@s nombrando, cada día, un ayudante de la seño, quien irá iniciándose en cada una de estas actividades rutinarias.

Saludos

No obstante, no podemos olvidar que el verdadero protagonista de nuestras asambleas (y de todas las actividades que realicemos en el aula), debe ser nuestro alumnado. Por ello, al cabo de un tiempo, pasaremos de nombrar un ayudante a nombrar un encargad@ (los sistemas de elección del encargado pueden ser tan variados como se nos ocurra, siendo importante seguir siempre un orden o un mismo sistema, garantizando así que todos nuestros niños/as asuman esta responsabilidad con la misma frecuencia).

UNA ASAMBLEA EN DOS TIEMPOS

PRIMER TIEMPO… LAS ACTIVIDADES RUTINARIAS

Por todos es sabido que los niñ@s de infantil necesitan de unas rutinas para organizarse en el espacio y en el tiempo, para anticipar lo que viene después, para sentirse seguros/as en el día a día del aula. Estas rutinas son necesarias a lo largo de toda la jornada, pero también dentro de nuestra asamblea.

Por este motivo, puede resultar interesante organizar la asamblea en dos tiempos o momentos claramente diferenciados. En un primer momento, llevaremos a cabo estas actividades rutinarias que tanto les gusta realizar y con las que, sin darse cuenta, trabajamos aspectos tan esenciales para su desarrollo como el lenguaje oral, la iniciación a la lectoescritura o la lógico-matemática. Son muchas y muy variadas las actividades que podemos realizar en este primer bloque, pero, por poner algunos ejemplos, hablaremos de…

Saludos: Desde bien pequeños, nuestros peques pueden iniciarse en la rutina de dar la bienvenida a sus compañer@s al tiempo que pasan lista. Al principio, con los niños más pequeños, utilizaremos las fotos (puede ser recomendable acompañarlas del nombre del niño/a en mayúsculas) para, poco a poco, ir pasando a las tarjetas con los nombres (en función del grupo, iremos modificando y adaptando estas tarjetas… foto, foto y nombre, nombre en mayúsculas, nombre en minúsculas…).

El calendario: Una vez hemos dado la bienvenida a todos y cada uno de nuestros compañeros, podemos pasar a trabajar todos aquellos aspectos relacionados con el calendario (como siempre, las actividades que aquí incluyamos, dependerán del nivel de nuestro alumnado). En este momento es cuando aprovechamos para ver el día de la semana, el día del mes, la estación del año, etc.

El tiempo atmosférico: Otra de las actividades rutinarias que solemos realizar cada día en la primera parte de nuestra asamblea, no es ni más ni menos, que ver el tiempo atmosférico. En el nivel de 5 años (incluso en el de 4 años podemos hacerlo), podríamos incluir la “Hoja del tiempo”, en la que cada día el encargado registra el tiempo atmosférico para, a final de mes, hacer una comparativa analizando los datos, lo que les permite iniciarse en los gráficos de barras y en otros conceptos lógico-matemáticos esenciales.

La hoja del tiempo

Rutinas temporales: Una vez realizadas todas las actividades rutinarias descritas, cada cierto tiempo podríamos incluir una rutina más que realizaremos durante un tiempo determinado (asegurándonos siempre de que tod@s los niñ@s hayan tenido la oportunidad de hacerla como encargad@ del día). Puede tratarse de una actividad manipulativa con la que podemos trabajar diferentes aspectos (lectoescritura, lógico-matemática, inteligencia emocional, etc.). Así, por ejemplo, podemos incluir como rutinas, la máquina de sumar, el panel del número protagonista, las paletas de las emociones, la palabra del día, etc.

Palabra protagonista

SEGUNDO TIEMPO… JUEGOS COLECTIVOS

Una vez realizadas las actividades rutinarias que componen la primera parte de nuestra asamblea (y siempre en función de la capacidad de atención y de la edad de nuestro grupo), podemos llevar a cabo una segunda parte en la que, cada día, realicemos algún juego colectivo para trabajar o reforzar distintos aspectos.

Es importante hacer una clara diferenciación entre los dos tiempos de nuestra asamblea, para lo que puede sernos de gran utilidad, realizar un breve descanso activo (un pequeño baile, algún ejercicio psicomotor breve, unas posturas de yoga, etc.). La variedad de juegos y actividades que podemos realizar en esta segunda parte es infinita, por lo que me limitaré a dar algunas ideas que pueden resultar de utilidad…

Estimulación del lenguaje oral: Podemos realizar juegos de vocabulario (un bingo de imágenes temático del proyecto o unidad que estemos trabajando, praxias bucofonatorias, actividades de respiración y soplo, tertulias dialógicas, creación de cuentos encadenados, juegos con familias de palabras, actividades de conciencia fonológica, etc.). Como os digo, la cantidad y variedad de juegos y actividades que podemos incluir aquí, es inmensa.

Lógico-matemática: Otra opción es incluir en esta segunda parte, algún juego o actividad manipulativa para reforzar los aspectos lógico-matemáticos que estemos trabajando en el aula (sumas, restas, descomposición de números, recta numérica, conteo, asociación grafía-cantidad, formas geométricas, etc.).

Máquina de sumar

Inteligencia emocional: También podemos realizar alguna actividad de inteligencia emocional para trabajar aspectos como la empatía, la identificación de sentimientos y emociones, la comunicación de vivencias personales, etc.

Asentamiento de aprendizajes: Este tipo de actividades son muy útiles si trabajáis por proyectos, pero igualmente válidas si seguimos una metodología basada en unidades didácticas. Podemos aprovechar la segunda parte de nuestra asamblea para comentar algún aspecto sobre el que estemos investigando, presentar a los compañeros algún “trabajo” que hayamos realizado en casa con ayuda de nuestras familias o presentar algún material relacionado.

Asentamiento de aprendizajes

¿SÓLO UNA ASAMBLEA AL DÍA?

Y para no hacer tedioso este artículo más de la cuenta, me gustaría terminar con una reflexión que considero de gran relevancia, y que hace referencia al número de asambleas que podemos llevar a cabo en nuestra aula… ¿sólo una asamblea al día?, ¿sólo a primera hora de la mañana?

Yo, personalmente, pienso que la asamblea es una situación de aprendizaje tan rica y que nos ofrece tantas posibilidades, que no tenemos por qué limitarla en número ni en el tiempo. Puede ser de gran utilidad una asamblea a la vuelta del patio para resolver aquellos conflictos que hubieran podido surgir durante el juego libre en el exterior.

También suele ser muy productiva una asamblea final, poco antes de irnos a casa, en la que hagamos un repaso por las actividades realizadas a lo largo del día, lo que hemos aprendido, lo que más nos ha gustado, etc., o, podemos hacer también, una asamblea emocional en la que demos a los niños/as un lugar y un momento para reflexionar y compartir cómo se han sentido, con quién se han reído más, si han echado de menos a alguien, si se han enfadado con algún amigo

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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