Luchar contra la desinformación II

La desinformación es un arma política utilizada desde hace siglos.

Hace ya unos años que nos vemos bombardeados de información que llega por todas partes, por todos los canales posibles y en todas las lenguas inteligibles.

El fenómeno de las «fake news» nos es familiar. Hay estudios que describen este fenómeno como arma empleada con toda libertad para conseguir ciertos fines. Lo mismo sucede en nuestro ámbito, donde hay tanta información, tantas fuentes «fiables» que cada vez cuesta más saber en qué podemos basarnos para producir un producto final de calidad.

Veamos dónde nace la desinformación como arma de batalla para muchos y qué podemos hacer para determinar la veracidad de nuestras fuentes de consulta.

Los orígenes de la desinformación

Para encontrar información relativa a la desinformación tenemos que retroceder hasta el año 480 a. C. cuando persas y griegos lucharon en el estrecho del mar Egeo. Los griegos ganaron la batalla al engañar a los persas mandándoles a un falso traidor griego que les aconsejó tomar un camino por mar don-de Temístocles les esperaba con su flota.

Los persas se fiaron del falso traidor que los griegos les habían enviado, ya que anteriormente ya habían ganado batallas gracias a la información recibida por parte de la figura del soldado traidor: los griegos se aprovecharon de ello mandando esta vez a un falso traidor para desinformar a los persas esperando que estos cayeran en la trampa. Y así fue.

Ya en el siglo XVI, se utilizó para fabricar la Leyenda Negra, que se ha venido utilizando contra los españoles y, en general, contra el mundo hispánico, con el objetivo de minar nuestra autoestima y que, últimamente se está recrudeciendo no sólo en los países hispanoamericanos sino hasta en la propia España.

Pretendemos animar a los historiadores hispanos y a las editoriales a reelaborar los libros de historia desde ese punto de vista y a abandonar la comodidad de mantener un relato histórico que, además de falso, es absolutamente perjudicial. Para ello, analizaremos cada caso y daremos las pruebas necesarias para desmontarlo, ofreciendo al mismo tiempo un canal para difundirlo.

Al mismo tiempo, animamos a todos los docentes a luchar contra esta lacra, no sólo desmontando esas mentiras (tan asimiladas por el mundo hispano) sino difundiendo los logros españoles en todos los tiempos.

No basta con desmentir las mentiras. Es tal el grado de asimilación, no sólo en los países anglosajones sino en el mundo hispano que, además hay que pasar al ataque.

Proponemos varias líneas de actuación:

1.       Desenmascarar las mentiras, aportando pruebas y contextualizar las acusaciones en su tiempo y compararlas con lo que sucedía en los países anglosajones.

2.       Eliminar de los textos y, por ende, de su estudio, los episodios que magnifican a los anglosajones y que no son tales, anteponiendo los logros españoles, tan desconocidos en la actualidad.

Desenmascarar las mentiras, aportando pruebas y contextualizar las acusaciones en su tiempo, comparándolas con lo que sucedía en los países anglosajones.

Una de las características fundamentales de los métodos de desinformación consiste en borrar del inconsciente colectivo un hecho para, a continuación, ofrecer un relato alternativo o, simplemente relegarlo al olvido. Una vez olvidado, deja de existir. La inmediatez y la difusión global de “noticias falsas” han convertido esta técnica en un arma poderosísima, ya que cuenta con el apoyo del analfabetismo de los receptores de tales “noticias”.

Comenzaremos un viaje por el tiempo pasado, hasta llegar al presente para demostrarlo.

Irene Hdez. Velasco, entrevista en El Mundo a Esteban Vicente Boisseau y sus respuestas son esclarecedoras.(https://www.elmundo.es/papel/lideres/2022/06/04/6298e166fdddff4a438b45f9.html)

A continuación, transcribimos la entrevista:

Esteban Vicente Boisseau. Barcelona, 1970. Máster en Historia Contemporánea. En Hollywood contra España (Espasa) analiza cómo desde hace cien años las películas, los cómics y los videojuegos perpetúan la leyenda negra antiespañola.

Su libro analiza, con profusión de fuentes y de datos, cómo Hollywood lleva un siglo alimentando la leyenda negra contra España. Pero, sin duda, se cometieron barbaridades…

El libro ni mucho menos niega las crueldades cometidas por la Inquisición o los conquistadores españoles, lo que hace es una comparación con los crímenes cometidos por otros países y cómo éstos se reflejan en el cine, la televisión, comics y videojuegos. Y el impacto de la leyenda negra en esos medios parece muy superior comparado con las fechorías de otros países, que han provocado muchos más muertos y a las que parece que no se da la misma importancia, por razones obviamente político-históricas.

¿Es algo intencionado por parte de Hollywood o simplemente es que la leyenda negra se ha perpetuado?

Creo que las películas simplemente reproducen la visión de la historiografía anglosajona, tanto la británica como la estadounidense, que es en la que se educaba al público en Reino Unido y Estados Unidos. Hollywood difunde la visión de la historia aprendida por esos espectadores, consistente en ensalzar lo anglosajón y denigrar lo español.

Hay historiadores que han calificado a la leyenda negra de historia basura. ¿Qué es exactamente una ‘historia basura’?

La historia basura es una narración tergiversada de la historia y no se circunscribe solamente a la española. Un ejemplo es la narración de que los chinos habrían llegado a América después que los vikingos, pero antes que Cristóbal Colón, basándose en una elucubración.

Y con respecto a España, ¿cuál es la historia basura que se ha creado?

La historia basura aplicada a España correspondería a una narración tergiversada de acontecimientos como el episodio de la Armada española de 1588 y las causas que motivaron los ataques ingleses contra España. En ese relato se produce una inversión de la culpabilidad y en él aparece que España era culpable.

Según la historia basura, ¿si los piratas ingleses atacaban a España era porque España se lo merecía?

 Así es. Eso se corresponde con la tradición del siglo XVI de la culpa atribuida por el mundo protestante a España por los crímenes cometidos contra los indígenas americanos – que retoma la tradición del libro de Bartolomé de las Casas – y contra los colonos protestantes, como por ejemplo los franceses hugonotes que intentaron asentarse en Florida y que fueron exterminados por los españoles. A raíz de todo ello a los españoles se les atribuye una culpa que se usa para justificar que los Países Bajos protestantes y la Inglaterra anglicana les ataquen para conquistar tierras y riquezas españolas, que consideraban legítimamente robadas porque previamente los españoles se las habían robado a los indígenas. Pero la realidad es que esos bienes no les fueron a su vez devueltos a los indígenas.

Películas como la saga de Piratas del Caribe, ¿perpetúan la leyenda negra contra España?

Sí. Concretamente la película en la que aparece el personaje de Salazar, un cazador de piratas español interpretado por Javier Bardem, es un ejemplo de esa inversión de la culpabilidad. Los piratas, por definición, son criminales y sin embargo son los personajes positivos de la narración. Mientras que el cazador de piratas español, precisamente porque es español, es el villano. Por el contrario, si el cazador de piratas resulta ser inglés, como los hubo, el enfoque cambia, como se aprecia en La isla de los corsarios, en la que el protagonista, interpretado por Errol Flynn, es un oficial británico que combate a los piratas de Madagascar.

¿También las películas de Harry Potter ahondan en la leyenda negra antiespañola?

En Harry Potter el villano principal es Voldemort, que es hombre, mientras que la peor villana es Dolores Umbridge, que tiene un nombre español y el cargo de Suma Inquisidora. Cuando se echa un vistazo a la biografía de la autora de Harry Potter, J.K. Rowling, se ve que fue educada en un entorno anglicano, por lo que ella simplemente reproduce la misma tradición antiespañola que existe en ese ambiente desde hace siglos.

¿Y la saga de Indiana Jones?

Respecto a los conquistadores, se observa una doble visión: la negativa, de conquistadores crueles, codiciosos y exterminadores de indios, y una visión positiva y que fascina que es la de los exploradores. Y esta última es la que se ve en Indiana Jones y la Última Cruzada. En esa película el personaje protagonista ve cómo se descubre en Norteamérica una cruz que habría pertenecido al conquistador español Francisco Vázquez de Coronado, la Cruz de Coronado. En Indiana Jones y el Reino de la Calavera Cristal unos personajes anglosajones, que son el protagonista y su hijo, siguen la pista de otro conquistador, Francisco de Orellana, al que se atribuye la típica codicia española por el oro, mientras que los protagonistas anglosajones buscan adquirir conocimiento.

¿Y la saga de Star Wars? ¿Y El Nombre de la Rosa?

En varias de las producciones de Star Wars aparecen personajes de inquisidores, lo que se corresponde con la tradición protestante y anglicana de criticar al mundo católico representando el fanatismo de la Inquisición y, de todas las inquisiciones, la española es la más llamativa. El Nombre de la Rosa se basa en el libro de un autor italiano, Umberto Eco, quien tenía claro que para llegar a los lectores del mundo anglosajón convenía poner como protagonista a un hombre inglés que se guía por la razón, que es el personaje de Guillermo de Baskerville, interpretado por Sean Connery, frente al monje fanático Jorge de Burgos, un castellano. Es una idea que se reproduce también en El Código Da Vinci.

La leyenda negra nace de la lucha de poderes entre lo que eran las dos grandes potencias en el siglo XVI: Inglaterra y España. Pero es también una lucha de religión, ¿verdad?

Como han explicado algunos autores, tanto Inglaterra como los Países Bajos se erigieron como naciones y potencias imponiendo su religión, protestante o anglicana.

Estaban enfrentados con el mundo católico, contra el papado, y especialmente con la gran potencia católica de la época, que era España, contra la que competían en América.

Hay historiadores anglosajones que han hecho una revisión histórica de la leyenda negra contra España. Pero esa revisión, ¿ha llegado a la población o entre los ciudadanos anglosajones sigue imperando la imagen de los españoles como seres crueles, terribles y codiciosos?

Hay unos estereotipos que se mantienen. Y esa perpetuación se puede apreciar tanto en el cine como en los videojuegos, que son los que difunden el mensaje al gran público hoy en día. En ellos podemos constatar que efectivamente se mantiene este mensaje. Y si se mantiene es porque saben que en el público va a ser efectivo, porque han sido educados en esa cultura.

Póngame un ejemplo de videojuego cargado de leyenda negra…

Hay un videojuego del Oeste técnicamente muy bueno que se llama Gun, de 2005, en el que varios personajes acaban en una mina de oro indígena y que contiene varias referencias a la codicia de los conquistadores españoles. De hecho, al principio del videojuego hay una escena en la que hay un monje católico con una cruz y varios conquistadores llevándose oro y siendo atacados por indígenas. El villano del videojuego es un antiguo confederado (representante hoy en día, tras la evolución de la sociedad estadounidense, de una causa malvada esclavista) que se identifica a sí mismo con un antiguo conquistador español a la hora de justificar su codicia y sus crueldades.

¿Cuál sería el peor exponente de la leyenda negra?

Un buen ejemplo es el capítulo sobre el Siglo de Oro español de la serie Érase una vez el hombre. De hecho, RTVE lo vetó en su día.

La leyenda negra contra los españoles de Hollywood, ¿se extiende también a los hispanos y, en concreto, a los mexicanos?

¿Cuál es el estereotipo de mexicano para Hollywood?

El estereotipo mexicano ha sido estudiado por algunos autores estadounidenses especialistas en cine, que han observado que hay una serie de características que se repiten: el mexicano sería vago, indolente y también tendría un toque de crueldad, heredado en parte de los aztecas -algo que, por ejemplo, se aprecia en la película Abierto hasta el amanecer así como en la posterior serie homónima- y en parte de los conquistadores españoles. La justificación para denigrar a los hispanos es la misma que se empleó en la conquista norteamericana contra España y que continuó con la guerra contra México. Ese tipo de discurso ayuda a justificar la conquista de Texas y luego de la mitad de México.

Mientras los afroamericanos en Estados Unidos han protestado durante años por cómo se les representaba en el cine, los hispanos sin embargo no han levantado la voz con la misma intensidad.

No soy un experto en el tema, así que me remito a lo que he leído, y hay autores que lo atribuyen a que habría una voluntad o una tendencia mayor entre los hispanos a querer integrarse sin tanta reivindicación. De hecho, hay actores hispanos que se integraron en el sistema hace ya décadas, como el español Antonio Moreno hace un siglo, por ejemplo. En los últimos años ha habido claramente una evolución política en el tratamiento en las películas de los afroamericanos y los indígenas americanos que no se aprecia igual a la hora de enfocar el pasado hispano de Norteamérica.

España como país, ¿debería levantar la voz por la imagen, en muchas ocasiones falsa, que transmite Hollywood de su historia?

Ese es el tema de las películas ofensivas, y muchas naciones efectivamente protestan cuando una película ofende su pasado histórico. En el siglo XX, bajo la dictadura franquista, era más frecuente ese tipo de quejas, incluso influyendo políticamente para que se modificasen guiones como ocurrió con el de la película basada en la novela de Hemingway Por quién doblan las campanas. Actualmente parece que no hay reivindicaciones similares respecto al cine, aunque sí un rechazo institucional a aceptar presentar las excusas que por parte de algunos gobiernos americanos se exigen por el periodo de la conquista. Por el contrario, hay un gran número de actores españoles que participan en muchas películas que reproducen esos estereotipos.

¿No será también que la leyenda negra ha calado entre los propios españoles?

Sí, está claro que en España hay una parte no pequeña de la sociedad que asume la leyenda negra.

¿Por qué a Hollywood le cuesta tanto hacer autocrítica y una revisión de la propia historia anglosajona? No abundan las películas que reflejen la crueldad de los ingleses y estadounidenses en América u otro tipo de episodios lamentables…

Hay películas en las últimas décadas que sí lo hacen, como por ejemplo Soldado Azul. Pero esas cintas trasmiten una visión más ajustada a la realidad de los indígenas americanos y afroamericanos, y no tanto de los hispanos.

Respecto a los hispanos, como comentábamos antes, parece que hay cierta reticencia a modificar el discurso. Tal vez el motivo es que una gran parte de Estados Unidos fue conquistada al mundo hispano, y que no quieren tirar piedras contra su propio tejado reconociendo que esa actuación estuvo mal.

Muy pocas películas de Hollywood narran, por ejemplo, que Inglaterra fue la segunda potencia esclavista de Europa después de Portugal…

Sí, en general es algo que se omite. Y un detalle: el tráfico de esclavos fue muy importante y muchas de las presas de los piratas eran barcos de esclavos, algo que Hollywood no enseña.

Esclavos así capturados acabaron en la colonia de Virginia donde vivía el viudo de Pocahontas, que compró varios de ellos. Disney, que reproduce la visión angloamericana de la historia, no contó en sus películas animadas sobre Pocahontas que su marido fue un esclavista.

En su libro se queja de que en los parques de atracciones de Disney haya una atracción de Piratas del Caribe que encarna lo peor de la leyenda negra. ¿En qué consiste?

Piratas del Caribe es una atracción que reproduce en un ambiente festivo el saqueo de una ciudad colonial española en América, con escenas de tortura y, en su día, con una representación de una subasta de esclavas sexuales españolas o hispanas que ha sido suprimida.

Imagínese que en lugar de eso la representación fuera de víctimas afroamericanas o de nativos americanos: está claro que no se permitiría. Además, en esa atracción los únicos personajes de esa ciudad española en América son blancos, lo que no es históricamente correcto, puesto que también había afroamericanos, indígenas, mulatos… Y también se aprecia que no hay niños, porque no sería políticamente correcto mostrar a un público infantil cómo los piratas anglosajones maltrataban a niños españoles.

¿Quizá sea la factoría Disney la que más contribuye a transmitir los estereotipos contra España?

Sin duda es una de las principales, y continúa transmitiendo este discurso hasta hoy. En 2021 estrenó, por ejemplo, la película Jungle Cruise, protagonizada por Dwayne Johnson, y en la que de nuevo aparece Aguirre, el conquistador español, quien con sus compañeros mata a nativos americanos.

Eliminar de los textos y, por ende, de su estudio, los episodios que magnifican a los anglosajones y que no son tales, anteponiendo los logros españoles, tan desconocidos en la actualidad.

Un claro ejemplo de esto es la presencia casi obligatoria del desastre de la Armada Invenciable en todos los libros de texto.

La guerra anglo-española (1585-1604) fue un conflicto bélico entre los reinos de Inglaterra, gobernado por Isabel I, y de España, donde reinaba Felipe II. La guerra comenzó con victorias inglesas como la de Cádiz en 1587, y la pérdida de la Armada Invencible en 1588, pero diversas victorias españolas como la de la Contraarmada en 1589, así como la enorme mejora en la escolta de las flotas de Indias y la rápida recuperación de España ante las pérdidas acabaron por debilitar definitivamente a Inglaterra y desembocaron en la firma de un tratado de paz, favorable a España, en Londres en 1604.

Este simple párrafo, que podemos ver en la Wikipedia, no aparece en ningún libro de texto ni español ni hispanoamericano. (https://bit.ly/3N7s00h)

Para profundizar en este tema, sobre todo en los niveles de Educación Secundaria y Bachillerato, resultan muy ilustrativos los videos de Elvira Roca, profesora de Secundaria, que podemos visualizar en Youtube simplemente tecleando su nombre.

Esta actividad, que recomendamos vivamente, podría comenzar con la visualización de uno de los videos, la comprobación de los datos aportados y la redacción de un trabajo a incorporar al libro de texto, sustituyendo incluso, si es necesario, el contenido del mismo.

Sabemos de antemano que no es un trabajo fácil, que chocaremos con muchos obstáculos, incluso del propio gobierno español, al suprimir del Bachillerato toda la Historia de España anterior a 1812.

Sin embargo, consideramos que es una tarea muy importante y, además urgente, en la que deberían involucrarse todos los docentes, tanto españoles como hispanoamericanos.

No es cuestión de ideologías, es cuestión de buscar la verdad y enseñarla, contribuyendo de paso a elevar nuestra autoestima al tiempo que luchamos activamente contra este ataque que ya dura siglos y no tiene visos de acabarse si no reaccionamos.

Desde aquí, invitamos a todos nuestros lectores a revisar los contenidos históricos posteriores a 1492 y hasta la actualidad, que se imparten en nuestros centros, y enviarnos los trabajos realizados para su publicación en esta sección.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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