Aproximación didáctica al haiku en clase de Lengua Castellana y Literatura

PRESENTACIÓN

       A pesar de tratarse de una tradición ancestral, la pervivencia del haiku en la actualidad queda fuera de toda duda. Son muchos los títulos de libros y los autores que se aplican sobre este género que cada vez tiene más adeptos. Incluso, para aquellos que comienzan a ejercitarse en el mundo de la poesía, no es extraño que reciban de consejo iniciarse con este tipo de poesía japonesa.

       En cambio, su aparente sencillez esconde unas claves y estrategias organizativas difíciles de cumplir para quienes no posean cierto oficio; más si cabe conforme vamos conociendo sus orígenes y razón de ser.

Sin duda alguna, el conocimiento y trabajo del haiku en clase de Lengua castellana y Literatura ofrecen muchos caminos vinculados además con los contenidos curriculares. Es por ello que nos parece oportuno sugerir una línea de trabajo a desarrollar teniendo como fuente primera el libro ¿Y si escribes un haiku?, de cuya edición se encargó Josep M. Rodríguez. Fue publicada por la Editorial La Garúa en 2019. Como el mismo título indica, el editor sugiere al lector la escritura de un haiku para lo cual en la presentación, Josep M. Rodríguez comenta breve pero puntualmente los aspectos más reseñables de este tipo de composición reparando en la introducción y arraigo de la cultura japonesa en Europa.

       Seguidamente, da paso a un total de setenta y tres poetas contemporáneos que proponen un micropoema. Esta antología tiene el valor añadido de contar con nombres ilustres en el actual panorama poético español (Concha García, Vicente Gallego, Joan Margarit, Fernando Delgado, Carlos Marzal, Juana Castro entre otros muchos), cada uno aportando una voz y el concebir el haiku lejos de su esencia primera. De ahí que encontremos gestos y símbolos de la vida moderna y de la ciudad en un amplio abanico temático que inevitablemente tiene a lo universal y atemporal como razón de ser. Ya lo dijo Arthur Quiller-Couch en An introduction to haiku: «El haiku puede ser de muchas clases, grave o bullicioso, profundo o superficial, religioso, satírico, triste, humorístico o encantador; pero todos los haiku dignos de tal nombre son documentos de momentos cumbre –más altos, al menos, que el llano circundante–. Y en las manos de un maestro un haiku puede ser la esencia concentrada de la poesía pura».

Rectángulo redondeado: LIBROS PUBLICADOS SOBRE EL HAIKU EN 2019 Y 2020

Díaz Guinot, J. (2020). 24 haiku y 1 tanka. Tres Cantos: Edición Punto Didot. 
Dichi, D. (2019). Haiku: poemas de Japón. Barcelona: Caballo Regalado. 
González Lucas, M. (2020). El cuenco de los haiku. Madrid: Ediciones Vitruvio.
Lorente Pulgar, J. (2020). Shasei: introducción al haiku. Madrid: Lastura. 
Pascual, A. (2019). El haiku de las palabras perdidas. Madrid: Penguin Random House Grupo Editorial.
Sánchez Verdejo, T. (2019). Con los cinco sentidos: haiku, pintura y naturaleza. Albacete: Ayuntamiento.
Serna, Á. (2019). No todo es haiku: entre el haiku y el senryû, candilejas. Madrid: Celesta.
Diez años de haiku (2019). Castilla La Mancha: Universidad.

       Las actividades que presentamos nos parecen adecuadas para 3º ESO cuando se trate en clase en el momento en el que se acometa la explicación del género lírico.

OBJETIVOS

  • Emplear la poesía como medio de comunicación y expresión.
  • Aplicar estrategias de lectura comprensiva y crítica de textos.
  • Leer, comprender, interpretar y valorar textos.
  • Manifestar una actitud crítica ante la lectura de cualquier tipo de textos u obras literarias a través de una lectura reflexiva que permita identificar posturas de acuerdo o desacuerdo respetando en todo momento las opiniones de los demás.
  • Seleccionar los conocimientos que se obtengan de las bibliotecas o de cualquier otra fuente de información impresa en papel o digital integrándolos en un proceso de aprendizaje continuo.
  • Aplicar progresivamente las estrategias necesarias para producir textos adecuados, coherentes y cohesionados.
  • Analizar el lenguaje poético.
  • Promover la reflexión sobre la conexión entre la literatura y el resto de las artes.
  • Redactar textos personales de intención literaria siguiendo las convenciones del género, con intención lúdica y creativa.

ACTIVIDADES

1. Comenzamos con una breve puesta en común que conduzca a una reflexión sobre el lenguaje poético a través de cuestiones básicas como:

¿Cuál es el objetivo principal de la poesía?¿Qué diferencia existe entre el lenguaje de la poesía con respecto al de otros géneros?¿Qué poetas conoces?Enuncia todos los recursos literarios que conozcas.¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentras al leer un poema?

2. Ante el grupo, hacemos una breve introducción de la esencia del haiku facilitando al alumnado palabras sueltas que luego vincularemos: brevedad, sensaciones, misterio, sorpresa, pentasílabo, heptasílabo. Como punto de partida nos podemos servir de la definición que del haiku da Kenneth Yasuda aporta en The Japanese Haiku: «Haiku es una forma poética de expresión que utiliza predominantemente sustantivos y se centra sobre grupos de palabras que suelen ocupar diecisiete sílabas en total. En esta forma de expresión y por medio de ella el poeta se apropia la experiencia poética».

       Seguidamente, visionamos dos veces estos videos cortos que explican la naturaleza de este tipo de composición: “Haiku: la poesía más corta del mundo”: https://youtu.be/ARnctpmsBBc; “Las reglas del haiku”: http://mientrascamino4.blogspot.com/2009/05/las-reglas-del-haiku.html

       A continuación, el alumno deberá seleccionar los enunciados que consideren correctos, a modo de síntesis de los videos anterior y afianzando así los rasgos fundamentales del haiku.

Transmitir misterio sin necesidad de explicarlo.
Utiliza un lenguaje común.
Es obligatorio el empleo de tres versos con estructura de 5-7-5 sílabas.
Conviene que aparezcan metáforas y otras figuras literarias
. Es más intelectual que intuitivo
. Empleo del presente de indicativo.
Debe hablar del autor y elementos puramente decorativos
. Obligatoriedad del uso de la rima
. También admite la estructura 7-5-5, 6-6-5, o cualquier otra fórmula.  

3. El siguiente paso es conducir al estudiante a la creación de sus propios trabajos en forma haikus. Para ello, recomendamos estos tutoriales: “Cómo escribir un haiku”: https://youtu.be/hSZVcFKVIiY; “Cómo escribir haikus y poesía zen”: https://youtu.be/Xft-hzXSKRw; “Cómo escribir un haiku”: https://es.wikihow.com/escribir-un-haiku. Estos otros recursos audiovisuales permitirán fijar el concepto de haikú y poder diseñar lo que sería un decálogo del mismo. El alumnado puede consultar ejemplos de haikus de adolescentes en https://nueva.elrincondelhaiku.org

       Las pautas son las siguientes:

a) Piensa en una idea trasplantada a una imagen.

b) Procura hallar la sorpresa en esa imagen.

c) Relaciónala con la naturaleza.

c) Ten en cuenta la estructura: 5 + 7 + 5 sílabas

4. Comenzamos una serie de actividades basadas en el libro ¿Y si escribes un haiku? como, por ejemplo, explicar el haiku de Antonio Colinas: “Y así el discípulo / es al fin ya la luz / de su maestro”. Luego, el alumno debe compararlo con lo que el escritor Baltasar Gracián escribió: “No hay maestro que no pueda ser discípulo”.

5. Dramatización. Elegimos al azar diez composiciones extraídas del mismo libro. Diez alumnos voluntarios tendrán que escenificar en quince segundos el contenido de aquel haiku que le haya tocado en suerte. Posteriormente, proyectamos cada una de las piezas y el resto de alumnos tienen que adivinar el haiku dramatizado.

6. Lenguaje plástico. Esta actividad permite emplear el lenguaje verbal y el plástico para reconocer y expresar la misma realidad. Consiste en que un grupo de alumnos ilustran en pequeñas tarjetas diez haikus. El resto debe adivinar a cuál corresponde. Una variante de este ejercicio es que el alumno ilustrador dibuje un objeto relacionado con una palabra de cada uno de los tres versos.

7. El descubrimiento del haikú e incorporación a la cultura occidental dio paso a ciertas variaciones en la naturaleza oriental del mismo. Primero caló en Francia, para luego arraigar en Inglaterra y hasta en Estados Unidos. De esta manera, es frecuente que los escritores hispánicos incorporen un título con tal de evitar la ambigüedad natural de esta composición.

       En ¿Y si escribes un haiku? sólo catorce  micropoemas llevan título. Por lo tanto, necesitamos el mismo número de alumnos a los cuales proporcionamos únicamente el título. Mezclando las composiciones, el grupo deberá averiguar de qué poema se trata, indagando en su contenido a través de preguntas y estrategias propias de la adivinanza. Con esta actividad intentamos desarrollar la competencia lingüística, la creatividad y el aprendizaje colaborativo.

8. La batidora versal. Mezclados en una bolsa, los alumnos deben extraer tres tarjetas (cada una contiene un verso) y de ahí conformar un poema de libre creación que tenga sentido y cumpla con los aspectos estructurales y formales del haiku. Hacemos lo mismo pero esta vez con palabras que permiten completar el poema.

9. Se le facilita al alumnado nueve versos correspondientes a tres poemas. Teniendo en cuenta la rima, deben recomponerlos. Para facilitarles el trabajo, seleccionamos composiciones con rima asonante diferente.

Uno de mayo Nieve capitalista Y sol aprisa Palabra sola: Silencio alrededor de su corola. Te vi a lo lejos. Un disparo en mi pecho, avispa intensa.

10. En ¿Y si escribes un haiku? encontramos dos poemas que adoptan el contenido propio de las tradicionales jarchas:

“Luna de abril, / si es mi amante que vuelve / dile el camino” (Ángeles Mora).
“No entiendo y amo / ay tu bokella hamrâ / y lo que callan” (Berta García Faet).

       Pedimos al alumno que investigue sobre las jarchas y explique así su relación con estos dos poemas.

11. Tomando como base las percepciones visuales, la composición de Francisco Díaz de Castro deja una herida sangrante en contraposición con la quietud y perennidad de un elemento como el agua: “Un pececillo / va pintando de rojo / el agua quieta”. Parecía imagen, esta vez de captura, aporta Miriam Reyes: “pez temblador / en el río levanta / nidos de espuma”. Vinculándolo con la materia de Plástica, ilustraciones de ambas estampas pueden ayudar a captar las sensaciones que cada alumno expresa ante el mismo hecho. Las sensaciones que transmiten estas dos estampas contrastan con la armonía contemplativa que de la Naturaleza hacen alarde los escritores orientales de haiku.

12. Si bien esta forma poética está relacionada con la introspección y proyección de lo universal, el poeta Guillermo Carnero, al definir al escarabajo sagrado, puede resultar atractivo al alumnado por su porte ocurrente y humorístico: “Culo pomposo, / pelota de palabras / regurgitadas”. Estos versos nos sirven de referencia para que el estudiante defina un ave o pájaro, un mamífero y un pez.

13. Los poemas de esta antología despliegan una enorme experiencia e impacto sensitivo puesto que el haiku parte de lo cotidiano. Le pedimos al alumno que anote el número de poemas que contienen las siguientes sensaciones:

14. En su representación de lo real, y como un elemento integrante de la naturaleza encontramos muchas referencias a animales. Sugerimos al grupo de estudiantes que indiquen en qué páginas aparecen los siguientes animales, anotando qué cualidades se destaca de cada uno de ellos:

 PÁGINACUALIDAD
Ciervo  
Gaviotas  
Grillos  
Hormigas  
Jaguar  
Lobo  
Mirlo  
Ruiseñor  

15. En ¿Y si escribes un haiku? Juan Carlos Abril contribuye con el siguiente poema: “El amarillo / hueco azul de las noches / excava el grillo”. Pedimos al alumno que lo compare con estos dos versos de Federico García Lorca (“Romance de la pena negra”): “Las piquetas de los gallos / cavan buscando la aurora”.

16. Teniendo en cuenta la fragmentariedad que todo haiku supone, conviene dejar claras las características lingüísticas que predominan en este tipo de composiciones en donde los rasgos descriptivos deben ser prescindibles para reflejar la esencia mediante sustantivos que denoten sensaciones más que explicaciones en un tiempo presente y universal. Este último rasgo evidencia la ausencia de la subjetividad que indiscutiblemente proporciona el yo.

       Partiendo de las características lingüísticas arriba anotadas, el alumno debe poner un ejemplo de, al menos, dos de estos rasgos, extraídos de ¿Y si escribes un haiku?

17. Con la intención de que los alumnos observen las variantes que sobre el haiku clásico aportan los autores contenidos en la antología que estamos manejando, les pedimos que seleccionen aquellos poemas que traten temas propios del mundo moderno, rompiendo así con la tradición.

18. La paradoja en el haiku surge ante la imposibilidad de que las palabras expresen simultáneamente dos cosas que en su apariencia son contradictorias. Como composición poética que es, y aunque la objetividad y la sencillez en el artificio lingüístico constituyes señas de identidad, resulta habitual observar recursos literarios, de modo que planteamos al alumno que relacione una serie de versos con licencias poéticas que se le facilitan, recordándoles que algunas de ellas tienen más de un ejemplo.

19. Normalmente, el haiku busca un efecto en la confrontación de dos partes o escenas, mediante una palabra que rompe la tranquilidad y que define una sensación, de modo que pueden parecer estampas inacabadas. Por este motivo, proponemos al alumno que convierta dos haikus en textos narrativos. Le sugerimos los de Mercedes Roffé, Isabel Bono, Javier Rodríguez Marcos, Coral Bracho y Juan Manuel Romero.

20. Poema encadenado. Planteamos realizar en común un trabajo colectivo comenzando por un haiku. Respetando la estructura y esencia de esta composición (pentasílabo, heptasílabo, pentasílabo), el último verso será el primero del siguiente poema. A partir de la anadiplosis conformaremos una tirada de versos que compondrá un poema colectivo.

21. Han sido muchos los poetas de renombre que han experimentado con el haiku. Como colofón al trabajo, sugerimos al alumno que busque la presencia del haiku en escritores como José Juan Tablada, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Mario Benedetti y expongan en un breve video su parecer sobre los mismos.

CONCLUSIÓN

       La singularidad compositiva del haiku ofrece una gran oportunidad para que el alumno experimente con las formas y posibilidades del lenguaje. La condensación y brevedad, el ajuste métrico permiten adquirir una disciplina en el trabajo que viene bien a quienes creen que la lírica es un género de absoluta espontaneidad y libertad formal.

       Con estas actividades, el alumnado comprenderá las características fundamentales del haiku además de embarcarse en su propia creación.

       No hay duda de que el interés por el haiku vuelve a revitalizarse. Son varias las antologías que los interesados en el haiku pueden consultar: Aldea poética, Alfileres, Poetas de corazón japonés, Tertulia de haiku, Un viejo estanque son algunas de ellas. En este sentido, la Universidad de Castilla-La Mancha realiza un gran trabajo a favor del. También asociaciones creadas en torno a esta forma poética oriental, como la “Asociación de la Gente del Haiku en Albacete” (AGHA) y la revista HELA.

BIBLIOGRAFÍA

Aullón de Haro, P. (1985). El jaiku en España. Madrid: Playor.

Barthes, R., et al. (1997). Haiku. Buenos Aires: Leviatán.

Haya Segovia, V. (2002). El corazón del haiku. Madrid: Mandala.

Keene, D. (1980). La literatura japonesa. México.

Rodríguez-Izquierdo, F. (1994). El haiku japonés. Madrid: Hiperión.

Silva, A. (2008). El libro del haiku. Madrid: Visor.

Tanaka, T. (2003). El haikú: la poesía japonesa más sencilla de la poesía universal. México: CEPE-UNAM.

Watts, A. W. (1975). El camino del Zen. Barcelona: Edhasa.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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