El poeta Miguel Hernández y el olivo

PRESENTACIÓN

En Íllora, como en otros pueblos de la comarca granadina, el olivo es un elemento esencial que constituye no solo un recurso económico para gran parte de las familias sino, además, un símbolo cultural en cuanto muchas generaciones de personas han plantado y han visto crecer este árbol que constituye un icono del paisaje natural de la comarca.

El Proyecto que llevamos a cabo en el año 2017 titulado El olivo en la poesía de Miguel Hernández: hacia una práctica educativa interdisciplinar surgió por iniciativa del Departamento de Lengua castellana y Literatura del IES “Diego de Siloé”, de Íllora.

La presencia del olivo en la obra poética de Miguel Hernández es amplia, tal y como se puede rastrear en libros como El silbo vulnerado (los poe- mas “Cuerpo y alma”, “Fuerza del Manzanares”, “El niño yuntero”, “Visión de Sevilla”, “Al soldado internacional caído en España”, “Pena-bienhallada”), El gallo crisis y Silbos (“La morada-amarilla”), Viento del pueblo (“Llamo a la juventud”, “Recoged esta voz” (II), “Aceituneros”, “Jura- mento de la alegría”, “1º de mayo de 1937”, “Ele- gía primera”), El hombre acecha (“Canción pri- mera”), Romancero y cancionero de ausencias (“El último rincón”) y poemas sueltos como “Canto de independencia”.

De entre ellos, por estar íntegramente dedicado al olivo y su cultura, escogimos “Aceituneros”. Como actividad integrada en un macroproyecto que aspiraba a ser mucho más amplio, y con motivo de la celebración del día de Andalucía, en el patio de nuestro centro plantamos un lucio, una variedad de olivo que corre serio peligro de desaparición.

La dinámica de trabajo que hace ya cuatro años propusimos con este proyecto para nada está descontextualizada con la imprevisible e inquie- tante situación que hemos vivido en el último tri- mestre del curso académico pasado, pues se hace necesario una mayor autonomía del alumnado, pero con líneas de actuación claras y coherentes.

Para la financiación y edición impresa del pro- yecto, aparecida en junio de 2017, se contó con la implicación de la Editorial Anaya y de la Fundación Cultural Miguel Hernández. El pintor  granadino Jorge Rafael Marruecos Hernández diseñó la cu- bierta del libro.

JUSTIFICACIÓN

El objetivo fundamental del proyecto es el de integrar distintas Unidades Didácticas tomando como referencia un mismo texto que, en nuestro caso, contiene como eje fundamental el olivo.

En concreto, se trata del conocido poema “Aceituneros” del poeta Miguel Hernández.

De esta manera, el alumno entra en contacto con un elemento conocido de su entorno hasta conformar una visión integral del mismo; perspectiva que se refuerza por la asimilación de actitudes y valores fundamentales de la persona. Este punto de partido nos conduce a una actitud menos academicista y una labor más orientada a las compe- tencias flexibilizando los contenidos del currículo, siempre rígido y sobrecargado.

Partiendo de un objeto real y cotidiano, la combinación de conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes –ajustadas siempre al contexto del alumno– ayudan a formar la autonomía e implicación del alumnado en su propio aprendizaje. Parece obvio que este planteamiento favorece igualmente el tratamiento de problemas cotidianos, tanto sociales como personales, facilita que el alumnado se comprometa con su realidad y le incite a la participación activa, responsable y crítica en ella.

En las concreciones curriculares participaron doce departamentos didácticos y un total de treinta y cuatro profesores: Administrativo, Biolo- gía y Geología, Dibujo y Artes Plásticas, Educación Física, Física y Química, Geografía e Historia, Len- gua Castellana y Literatura, Lengua Inglesa, Mate- máticas, Música, Orientación, Religión y Tecnolo- gía.

Cada Unidad Didáctica viene ilustrada (nueve dibujos como máximo) con trabajos realizados por trece alumnos de nuestro centro, que cursaban desde 1º ESO hasta 2º Bachillerato.

Desde el concepto de currículum integrado, la finalidad y principios generales del tra- bajo siguen lo dispuesto en el artículo 10 del Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato. Por su parte, los objetivos didácticos se enmarcan en el artículo 11 de dicho Real Decreto. Para el epígrafe de las competencias clave nos orientamos por lo recogido en el artículo 2.2 del mismo, así como también en la Orden ECD/65/2015, de 21 de enero, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria, la educación secundaria obligatoria y el bachillerato.

Estas Unidades Didácticas se valen, además, una metodología tanto individual como de trabajo cooperativo entre los distintos Departa- mentos educativos empleando –junto a recursos más tradicionales que aún nos parecen esencia- les– las nuevas tecnologías.

ESQUEMA DE TRABAJO

En este marco normativo, cada Departamento propuso una Unidad Didáctica conforme al contenido del texto que sirve como referente, siguiendo un orden de trabajo que responde al siguiente esquema, integrando ejes fundamentales del proceso educativo como son los objetivos didácticos, los contenidos, la evaluación de los mismos y la metodología.

  1. Presentación de la Unidad.
  2. Objetivos didácticos.
  3. Contenidos. Criterios de Evaluación. Competencias clave relacionadas con los Contenidos.
  4. Tareas
    1. Generales
    2. De Ampliación
    3. De Refuerzo
  • Secuenciación.
  • Recursos (impresos y digitales).
  • Estrategias metodológicas.

Como decíamos más arriba, partimos de un texto poético emblemático en la trayectoria literaria de Miguel Hernández –“Aceituneros”– como lo es también el icono que se presenta en primer plano: el olivo. Este referente de cultura, historia y paisaje nos permitió tender un puente en nuestra labor educativa y pedagógica desde distintas materias curriculares y, en consecuencia, enfoques y perspectivas que no hacen sino exten- der la sombra de una evidencia: la realidad representa una imagen cuya potencialidad educativa está fuera de toda duda. Promover una actitud, despertar una conciencia, incitar a una acción desde un contexto de aprendizaje más próximo que nunca a la experiencia del alumnado a partir de un elemento tan arraigado a la comarca donde trabajamos resultaron ser los objetivos principales.

Fijado el objeto de estudio – realidad cercana, aunque no siempre conocida– aplicamos un enfoque práctico y globalizador. Formar valores desde el alumno y para el alumno sin perder la seña real de su desenvolvimiento ayuda a integrar espacios del entorno social.

Acostumbrados como estamos a conceptos y definiciones normativas dirigimos nuestra atención a la concreción y aplicación de las mismas, sin perder de vista el sentido contextual del trabajo.

Que sea únicamente una sugerencia de orientación didáctica justifica la exclusión de apartados fundamentales que en la LOMCE tienen su sentido en la concreción curricular como son, por ejemplo, los estándares de aprendizaje, los criterios de co- rrección, los descriptores que han de desarrollar las competencias clave, las rúbricas de evaluación, etc.

Por querer concretar estos aspectos habríamos pecado de generalistas y ambiguos.

Conscientes de estas ausencias procuramos dar la relevancia que merece a la educación inclusiva, al aprendizaje cooperativo y a la coordinación interdepartamental, ejes fundamentales de nuestro trabajo.

Las actividades incluidas –teóricas y prácticas– se organizaron de acuerdo a tres bloques fundamentales de acción: un primero general, otro de refuerzo y el último de ampliación, de acuerdo a los contenidos indicados al comienzo de cada Unidad y conforme al nivel seleccionado por cada uno de los Departamentos didácticos, favoreciendo así la integración de distintos ritmos de aprendizaje.

Muchas de las actividades suponen tareas, situaciones de aprendizaje en las que el estudiante puede poner en práctica lo aprendido. El reparto de actividades y ejercicios se mueve entre la com- prensión, la asimilación, el afianzamiento; mientras que las tareas van enfocadas más a la experimentación y a la investigación, procurando en su diseño atender a diferentes necesidades de los receptores con la pluralidad que precisamente hoy en día exige la sociedad a la que pertenecemos.

Una de las mayores motivaciones que tuvimos fue, sin duda, la de integrar una muestra literaria en distintos Departamentos, vasos comunicantes, y estimular el trabajo colaborativo.

Las estrategias metodológicas de cada materia son la guía para un aprendizaje significativo e integrador donde la transferencia de conocimientos y de técnicas de trabajo cooperativo ayuda sobre- manera a estimular, despertar, y a afianzar valores y actitudes en el alumnado.

¿No es la educación en valores precisamente el valor de toda educación?

Este método de trabajo permite valorar y acoger perspectivas diferentes que indudablemente enriquecen tanto la realidad estudiada, el proceso seguido, como los resultados obtenidos, dando así respuesta a diversas formas de aprender.

Y, curiosamente, dentro de la diversidad, resultan más perceptibles las semejanzas que las diferencias, frente al modelo lineal disciplinar.

Las bases metodológicas estaban fundamentadas sobre el trabajo cooperativo.

Entre las técnicas sugeridas por los departa- mentos participantes podemos citar los debates, la experiencia personal del alumno, los tres sabios, la sustancia, saco de dudas, lápices al centro, el mapa conceptual a cuatro bandas, lo que sé y lo que sabemos, el folio giratorio, la lectura compartida, parada de tres minutos, peticiones del yente, 1-2-4, gemelos pensantes, la tutoría entre iguales, etc.

Bajo el nuevo paradigma que desde los años ochenta del pasado siglo van irrumpiendo en las aulas, nuestro proyecto intentó aglutinar un concepto de la cultura interdisciplinar, gracias al currículo compartido, que da pie a una dinámica de trabajo menos individualista y más cooperativa también entre el profesorado.

CONCLUSIÓN

Sin duda alguna, la integración curricular ayuda a la comprensión del alumno de su entorno natural, a tomar parte activa en él desde un enfoque eminentemente integral, contextualizado e interdisciplinar.

Por otro lado, parece indiscutible que la inte- gración curricular implica más al alumnado como individuo, despertando su interés y participación, y favoreciendo su formación como personas creativas, innovadoras y participativas.

BIBLIOGRAFÍA

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  • Fernández, J.; Elortegui, N.; Rodríguez, J.y Moreno, T. (1999). Como hacer Unida- des Didácticas innovadoras. Sevilla: Diada.
  • Gimeno Sacristán, J. (2001). Los retos de la enseñanza pública. Madrid: Akal.
  • Gimeno  Sacristán,  J.  (2003).  El  alumno como invención. Madrid: Morata.
  • Montes Rodríguez, Antonio Jesús. (2018). La gamificación como metodología didáctica: una experiencia real en el aula. Createspace.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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