Podcast y …¡a dormir!

La iniciativa de docentes de Málaga apoyados por el Centro de profesorado de Marbella-Coín, que llegó a movilizar a cerca de 200 docentes y voluntarios, y que acompañó a más de 50.000 familias durante el confinamiento, ha sido finalista en los Premios Telefónica del Voluntariado Educativo 2020.

Durante el confinamiento que vivimos el pasado mes de marzo, muchos echaron mano de la creatividad para sobrellevar esos días de incertidumbre y aislamiento social.

Clases de cocina online, videotutoriales, mara- tones de series, manualidades, videollamadas, sesionesde yoga en youtube… algunos con iniciativas fueron realmente originales, la verdad.

Entre ellas, hubo una iniciativa colaborativa que comenzó en Marbella por un grupo de docentes y que llegó a acumular la participación de casi doscientos maestros, maestras y voluntarios de toda España. Incluso participaron voluntarios de otros países como Marruecos, Argentina o Uruguay.

Se trata de lo que lo que decidimos llamar “Podcast y a dormir”. Porque en ese momento, sabiendo que los más pequeños (y algunos adultos) podrían perder las referencias de descanso, se quería invitar al descanso y silencio visual con un cuento.

Nuestra iniciativa pretendió compensar el exceso de pantallas en muchas familias y alumnado usando la herramienta de podcast.

Es decir, con la voz, y sólo la voz, quisimos acercar a los maestros y maestras a sus alumnos y familias. ¿Cómo lo haríamos? Nos propusimos narrar una historia cada una de las noches mientras se mantuviera el confinamiento. El objetivo no era académico o de contenidos (contrario a lo que alguno pudiera pensar) sino cuidar el vínculo entre docente y alumnado. Y lo haríamos con literatura infantil. Con cuentos conocidos por los más pequeños en sus días de clase presencial. Con cuen- tos que tuvieran mensajes de superación, resiliencia y optimismo.

Y esos cuentos se narrarían con voces reconocibles por las familias y los pequeños: las de sus maestros y maestras. Durante ochenta días y más de cien capítulos emitimos cuentos que ponían en valor el equipo, la familia, la solidaridad …

Lo novedoso fue que cuando la mayoría estaba haciendo uso (y abuso) el consumo y comunicación con la imagen (videollamadas, netflix, vídeos de YouTube…) nosotros decidimos contar historias emitiendo podcast.

Es imborrable como muchas familias agradecían ese momento de silencio visual a la hora en que se emitía “podcast y a dormir”. Hasta se convirtió en muchas casas en una especie de ritual familiar; reunirse en la oscuridad en torno a una voz, en torno a una historia.

Recuperando el relato oral como eje de cultura y vínculo. Tal y como seguramente, repitieron infinidad de veces nuestros ancestros. La voz, sólo la voz, y que la imaginación haga el resto. La voz y el relato como vínculo, de eso se trataba.

Como decíamos en la cabecera de cada capítulo “lejos de las pantallas de azul brillante; para recuperar la voz como una caricia; abrazarnos con la palabra; es la hora de viajar a otros mundos y lugares…”

Porque, además creamos una preciosa y emotiva cabecera y cierre para dar identidad al pro- yecto, y facilitar la creación de esa rutina de descanso en los más pequeños/as. Atratarse de un gran número de especialistas de educación infantil, sabíamos perfectamente lo importante que es, a nivel emocional, la construcción de rutinas en la infancia. De hecho, se emitieron comentarios de oyentes con anécdotas divertidísimas en ese sentido. Hubo saludos de todo tipo; mensajes de ánimo y agradecimiento, com- pañeros de clase de apenas cuatro años comentando los cuentos que escuchaban, niños y niñas imitando en sus juegos a los narradores, abuelos animando a los niños en el confinamiento, y niños animando a abuelos. Una de las más curiosas fue una familia de inmigrantes españoles, en Luxem- burgo, oyentes habituales del canal, cuyos padres sorprendieron a la más pequeña de la casa, de apenas tres años, narrando cuentos a sus muñe- cos… Lo simpático de la historia era que la pequeña lo hacía repitiendo la misma cabecera que escuchaban cada noche en el canal de podcast. Es inevitable sonreir cuando escuchas, con la dicción “torpe”, propia de un pequeño de tres años algunas de las frases del inicio del programa:

“Buenas noches oyentes; A esas caritas sonrientes; Esta noche soy yo… Emitiendo desde el co- razón a tu cama, cuarto o salón.

Ahora, que hace unos minutos salimos a las ventanas y balcones a aplaudir a quienes nos cui- dan; es la hora de asomarse a las ventanas de la imaginación. Buscar una luz tenue…

Es la hora de ponerse cómodos… de prepararse para dormir. Lejos de las pantallas de azul brillante… Para recuperar la voz. Abrazarnos con la palabra… Es la hora de viajar a otros mundos y lugares”

Cada noche a las 21:00 una voz distinta con esta misma cabecera que se hizo popular entre los miles de familias que se reunían en torno a una voz. Cada día un cuento distinto, sí, pero con el denominador común de un cuento para la infancia.

Esa forma de compartir historias era como decirles a niños/as y familias, que a veces lo importante no está en el temario. Que en ese momento había que mantener el vínculo. Decirles que los maestros y maestras estábamos ahí, para acompañar- nos en esa difícil situación que vivimos todos.

Dice Ana Blanco, una de las coordinadoras que “Fue una forma de estar cerca del alumnado y de la comunidad educativa lejos de la relación curricular y académica. En ese momento cuidar el vínculo era lo más importante”

La iniciativa tuvo tal impacto, que en pocos días se sumaron docentes y voluntarios de otros centros, locutoras de la Ser y Onda Cero, y escritores/as de otras provincias andaluzas e incluso per- sonalidades del ámbito educativo. De modo que, lo que empezó como una iniciativa colaborativa se apoyó desde el Centro de Profesores de Marbella- Coín y se fue extendiendo como el efecto una mancha de aceite, lenta pero imparable.

Un contagio de solidaridad y participación, usando la literatura como excusa y la voz como medio.

A las dos semanas eran cerca de sesenta do- centes de Andalucía y llegaron a participar voluntarios de toda España en muy pocos días; catedráticos, jubilados o referentes educativos como Mar Romera, Santos Guerra o Roberto Aguado, e incluso la delegada de educación de Málaga Mercedes García Paine se sumaron también, narrando un cuento en el canal de Spreaker Player “Podcast y a Dormir”.

Pero no quedó ahí; a las tres semanas, algunos profesores y profesoras de secundaria también quisieron sumarse, y el proyecto creció. Con el ob-etivo de llegar también a los alumnos/as de instituto, decidimos ampliar a otra sección en el canal, en este caso orientado a adolescentes, que llamamos “La hora bruja de podcast y a dormir”.

Lo creamos y emitimos dos veces por semana a las 23:00. La cabecera con aullidos de lobos y el horario, te advertía que se trataba de otro tipo de relatos. Leyendas, fábulas, creaciones de terror cómico narradas por profesores, profesoras, maestros, maestras y aficionados a la literatura juvenil acompañaron durante esas noches también a jóvenes y adolescentes.

Y la historia continuó. De las  emisiones de “podcast y a dormir”, y del segundo canal “la hora bruja” recibíamos diariamente decenas de mensajes de audio y comentarios en el canal de las familias y alumnos que les escuchaban. Mensajes que“nos conectaban a nuestros alumnos y alumnas como con un hilo invisible en esas noches”.

Eran mensajes realmente emocionantes de niños, niñas, adolescentes, padres, madres, abuelos… tan valiosos y sinceros, tan emocionantes, que decidimos abrir una tercera emisión a las 18:00 para compartir todos esos comentarios, con el resto de la audiencia. Aún se pueden escuchar todos los podcasts de cuentos y comentarios en su canal. Al hacerlo, entiendes lo especial que fue convertir los podcasts en un sistema de comunica- ción de ida y vuelta entre narradores y oyentes.

La  iniciativa  adquirió  dimensión  internacional cuando comenzaron a participar docentes de otros países como Argentina, Marruecos o Uruguay, y por el eco que se hizo de ello en algunos medios de radio y televisión. Aunque fue un movimiento que se extendió fundamentalmente con redes sociales como Instagram y twitter, medios tradicionales como el Diario Sur, la Ser, Onda Cero, RTV Marbella, Onda Madrid se interesaron y lo convirtieron en noticia.

Ana Blanco maestra de Educación Infantil del

CEIP Nª Sª del Carmen de Marbella y coordinadora del proyecto comenta:

Al principio sobre todo se pretendía ayudar a las familias a marcar una rutina de descanso de los niños y niñas de infantil en casa. Sabíamos que durante el confinamiento las rutinas se perderían, que los más pequeños necesitarían un referente que marcara el ritmo de descanso, sobre todo la hora de dormir.

Entonces, inspirados en el Casimiro de los 80’, pensamos acompañar con un cuento cada noche a las 21:00 a las familias y alumnos confinados. Además, ante el exceso de pantallas y el riesgo de la erosión de vínculo emocional, lo haríamos con li- teratura infantil y con voz, sólo con voz. Por eso decidimos hacerlo con Podcast”

Recordando los primeros días de aquel confinamiento continúa: “Desde el principio compartimos la idea con algunas compañeras de infantil de centros de la zona como la EI Pinolivo, CEIP María Zambrano, CEIP Andalucía, el Tejar y maestras de educación infantil de Marbella, Estepona, Mijas y Fuengirola. Después, nos pusimos en contacto con los escritores de las obras que queríamos narrar, para solicitar autorización para narrar su álbum en el canal de podcast que creamos en la plataforma Spreaker Player. Para nosotros era  muy  importante respetar los derechos de autor. Esos días mu- chos docentes, con la mejor voluntad, narraron cuentos en YouTube, sin pensar en el daño quepuede producir para los escritores y editoriales si se viraliza una obra concreta. Por eso sólo narra- mos cuentos autorizados por sus autores.”

El día 13 de junio, y después de 132 episodios emitieron su último podcast con un cuento narrado por Pepe. Un pequeño narrador de sólo cuatro años de edad. Fue una forma de rendir home- naje a la infancia y a todos los docentes y voluntarios que pusieron voz a este proyecto, pero sobre todo a los niños y niñas que nos escucharon.

Esta historia la recuperamos estos días porque la iniciativa “Podcast y a dormir” ha continuado y recientemente ha sido finalista en los Premios de la Fundación Telefónica al Voluntariado en la sección Educación. Llegar a la final es un reconocimiento al voluntariado, a la creatividad, a la solidaridad, al ingenio, a la tecnología como solución, a la literatura, a la infancia, a los docentes que se volcaron con su alumnado en confinamiento… es un reconocimiento a la resiliencia del ser humano, porque siempre encontramos salida. Es un reco- nocimiento a la esperanza y a la colectividad.

Y colorín colorado… Esta historia aún no ha acabado. De aquella experiencia se siguen escribiendo páginas, y grabando y emitiendo podcast y experiencias.

Algunas de las coordinadoras dinamizan e inspiran a decenas de grupos de trabajo en colegios de infantil de primaria, e imparten actualmente formación específica sobre podcast y literatura infantil a través de los Centros de Formación del Profesorado Andaluces. Ha creado un grupo de tra- bajo y organizan talleres y webinars. De hecho, durante estos días han celebrado un certamen de villancicos o canciones navideñas en formato podcast que ha contado con el apoyo de Onda Cero y la Sociedad Pedagógica Tartessos entre otras entidades e instituciones colaboradoras y espera tener un alto número de participantes

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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