En estos tiempos de pandemia, los confinamientos han provocado un auge del uso de herramientas tecnológicas que permitan la comunicación evitando la presencialidad.
El hecho de recurrir a la tecnología no debe hacernos pensar que la una sustituirá a la otra, al menos de momento.
Está percibiéndose que hay diferencias entre una y otra que debemos estudiar en profundidad. En principio parece descartable que la tecnología sustituya completamente a la presencia física en el terreno educativo, sobre todo en las etapas más tempranas.
Los procesos de enseñanza – aprendizaje requieren de la presencialidad porque es esta la que desarrolla una de las características más distintivas del ser humano: la sociabilidad.
Esto ha quedado demostrado palpablemente con el alumnado de la Etapa Infantil y los primeros niveles de la Educación Primaria, aunque parece más llevadera conforme aumenta la edad de las personas.
Cuando nos referimos a un aspecto concreto del proceso educativo, a la tutoría, esta diferencia es más palpable.
En esta ocasión, nos vamos a centrar precisamente en las tutorías, dentro de las relaciones entre el profesorado y las familias. En próximas entregas abordaremos la tutoría del alumnado.
Iremos desgranando aspectos diversos que se dan a lo largo del curso escolar y que, fundamentalmente persiguen mantener informada a la familia de los progresos del alumnado y, al mismo tiempo, coordinar las acciones a realizar para culminar con éxito la tarea que conlleva la responsabilidad compartida familia-profesorado en la educación.
Y nos centramos, más concretamente, en el caso de que sea imposible la presencialidad.
La tutoría electrónica está regulada en el Decreto 285/2010, de 11 de mayo, por el que se regula el Sistema de Información Séneca y se establece su utilización para la gestión del sistema educativo andaluz.
Uno de sus objetivos es “facilitar la comunicación por medios electrónicos entre los centros docentes y sus comunidades educativas.”
Durante el pasado periodo de confinamiento, fue la única manera posible de contactar con alumnado y familias y, en consecuencia, cuando quedó más palpable la necesidad de convertirla en algún habitual.
Después del confinamiento, está transcurriendo un periodo en el que, algunos centros o algunas aulas de los mismos, tienen que recurrir a ella por motivos sanitarios, provocados por el coronavirus.

Cuando se promulgó el Decreto (2010) es evidente que esta circunstancia no estaba en las previsiones. El objetivo era más bien modernizar la Administración en todas sus áreas, incluida la docente e ir llevando a la ciudadanía poco a poco a usar la tecnología.
En su artículo 16, dispone que:
1. La Administración educativa facilitará la relación y el intercambio de información entre los centros docentes sostenidos con fondos públicos y las familias mediante la utilización del sistema de información SÉNECA, para apoyar el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumnado.
2. Se favorecerá de manera particular la tutoría electrónica, mediante la cual los padres y madres o, en su caso, los representantes legales del alumnado menor de edad y el tutor o tutora de su hijo o hija podrán intercambiar información relativa a su evolución escolar a través del sistema de información SÉNECA.
La Orden de 20 de junio de 2011, por la que se adoptan medidas para la promoción de la convivencia en los centros docentes sostenidos con fondos públicos y se regula el derecho de las familias a participar en el proceso educativo de sus hijos e hijas, también se refiere a la tutoría electrónica en parecidos términos, reconociendo entre sus objetivos “el derecho de las familias a participar en el proceso educativo de sus hijos e hijas.”
En su artículo 16 establece lo siguiente:
1. De conformidad con lo recogido en el artículo 16 del Decreto 285/2010, de 11 de mayo, los centros docentes y las familias intercambiarán información mediante la utilización del Sistema de Información Séneca para apoyar el proceso de enseñanza y aprendizaje del alumnado.
2. De manera particular se favorecerá la tutoría electrónica, mediante la cual el alumnado mayor de edad o los padres y madres o, en su caso, quienes ejerzan la tutela del alumnado menor de edad y el profesorado que ejerza la tutoría podrán intercambiar información relativa a su evolución escolar a través de dicho sistema de información.
3. El plan de orientación y acción tutorial establecerá la organización de la tutoría electrónica para facilitar la comunicación y la cooperación con las familias en el proceso educativo.
De esta Orden se desprenden algunas consecuencias, entre las que destaca la progresiva informatización de las relaciones entre tutores/as y familias, mediante el uso del sistema SÉNECA.
Parece lógico, por tanto, que los intercambios entre tutores/as y familias se realicen de manera habitual mediante este medio, quedando la entrevista presencial para casos excepcionales, en los que a juicio del tutor/a, sea necesario.
Esta medida resulta muy adecuada en los tiempos actuales. El confinamiento primero y el cierre de aulas y/o centros completos no deja otra alternativa.
En la actualidad estas comunicaciones pueden hacerse utilizando iPasen, una aplicación que puede instalarse en cualquier móvil.
El principal inconveniente inicial es que tanto el profesorado como las familias sepan utilizarlo correctamente y … que quieran hacerlo.
El profesorado puede formarse a través de los Centros de Profesorado, para lo que sería conveniente que los CEPs programarán sesiones formativas para aquel profesorado que lo necesite.
En el caso de las familias, es evidente que la formación en el uso de esta aplicación tendría que venir por otras vías.
La más adecuada podría ser la programación de esta formación por parte de los Centros de Adultos, cuya Red abarca prácticamente toda la Comunidad Autónoma. Incluso podría incluirse en los cursos de Informática que se desarrollan en la actualidad en muchos de estos CEPER/SEPER.
En cuanto a las funcionalidades, hay que destacar la posibilidad de consultar el Calendario Escolar o el Tablón de Anuncios y, más concretamente, también pueden consultar el Horario de sus hijos o la consulta, justificación y comunicación de ausencias.
De hecho, la posibilidad de intercambio de mensajería tutor/familia permite, por ejemplo, la Notificación de ausencia del alumnado, entre otros mensajes.
Otra faceta importante es el seguimiento del progreso del alumnado. iPasen permite la consulta de las calificaciones en cualquier materia, las actividades evaluables, tareas, controles, etc… creados en el Cuaderno de clase del profesorado, así como las observaciones que se realicen.
Entre las excepciones, están las Reunión Tutoriales Grupales con todas las familias del Grupo/Curso y los casos que requieran una confidencialidad y una extensión que desaconsejen el tratamiento telemático.
Una petición de cita, por ejemplo, puede realizarse telemáticamente sin ningún problema.
Recabar información y acordar acciones en un caso de acoso escolar, comentar los resultados de una evaluación, … aconsejan una presencia física que, en los tiempos actuales, exigen tomar una serie de medidas higiénico – sanitarias.
No obstante, la tutoría electrónica puede desarrollarse también utilizando otros medios. El más común es el correo electrónico. Es el más simple y, prácticamente, no requiere ningún entrenamiento previo para su uso, permitiendo adjunta documentación, en su caso.
Por otra parte, es un hecho que el profesorado dispone de muy poco tiempo para realizar estas tareas de manera presencial, debido a que el horario lectivo ocupa la mayor parte del tiempo de permanencia en el centro.
En el caso de Infantil/Primaria, una hora semanal (que, a veces, tiene que suprimirse por la necesidad de asistir a otros órganos de Coordinación Pedagógica) es un tiempo claramente insuficiente para atender a las familias de 25 o más estudiantes. Sólo con dedicar 10 minutos por familia, se tarda al menos un mes en atender a todas.
Un aspecto nuevo, que ha irrumpido durante esta pandemia es la necesidad de desconectar del trabajo. La jornada de trabajo del profesorado, como la de los demás funcionarios es de 35 horas semanales, de las que 30 son de permanencia en el centro y las restantes 5, se dedican a otras tareas, (formación, programación, corrección, evaluaciones, … que en muchas ocasiones se realizan en casa.
Sería conveniente que los sindicatos de enseñanza prestaran atención a estas circunstancias y a otras que se han ido produciendo durante la pandemia (llamadas al teléfono privado del profesor sin ningún tope de horario, …). También deberían computar las tareas a realizar y medir el tiempo necesario para su realización (se hace en muchas empresas) para así poder asignar un periodo horario más ajustado a la realidad o eliminar tareas si no hay tiempo, pero con cobertura legal.

Es conveniente incluir en Plan de Orientación y Acción Tutorial una regulación de la tutoría electrónica que debería recoger al menos lo siguiente:
Esta disposición se concretará, en nuestro centro de la siguiente forma:
- Solicitud
Se solicitará día y hora, bien a través de la agenda escolar del alumnado, bien vía iPasen o por correo electrónico.
- Desarrollo de la sesión.
La sesión tutorial tendrá lugar habitualmente por uno de los siguientes medios:
- Correo electrónico: Se intercambiarán mensajes con el contenido de la tutoría.
- Llamada telefónica: Servirá esta vía como soporte para la tutoría, sin menoscabo de la validez de la misma.
- Las sesiones tutoriales presenciales sólo se contemplarán como casos excepcionales a juicio del tutor/a.
- Excepciones
- En casos de circunstancias que requieran aclaraciones, sugerencias, etc…, o en casos de pandemias, confinamiento, o cualquier otro tipo de restricciones, el/la tutor/a podrá acceder a una entrevista presencial, recabando del familiar la documentación necesaria y la constatación de que dicha persona cumple los requisitos higiénicos y sanitarios o de otro tipo, necesarios para garantizar la seguridad en la entrevista.
- El/la tutor/a también podrá optar por una entrevista mediante vídeollamada, para lo que ambas partes deberán estar de acuerdo, incluyendo la autorización de grabación de imágenes y acordarán día y hora, así como el programa/aplicación para el desarrollo de la entrevista.
- Acta
El desarrollo de la sesión tutorial se reflejará en un acta, que confeccionará el/la tutor/a y enviará al padre/madre/tutor legal vía correo electrónico o postal, recabándole su conformidad con la misma.
En caso de correo electrónico por esa misma vía y en caso de correo postal, firmando el acta y devolviéndosela al tutor, quien adjuntará copia de los correos electrónicos intercambiados, en su caso.
En caso de llamada telefónica, el/la tutor/a hará constar en el Acta esa circunstancia, así como día y hora de la llamada, reflejando el contenido de la misma.
Las sesiones tutoriales por vídeollamada utilizarán el mismo procedimiento.
