El secreto de la Educación Infantil

El secreto de la Educación Infantil es educar con magia para descubrir el futuro con libertad.

Educación Infantil se ha convertido en la gran olvidada de este momento histórico que vivimos y sin embargo es la reina de esta pandemia.

Una vez más ha quedado demostrado que el aprendizaje que parte no sólo de los intereses reales de los niños/as, sino de las emociones, es el aprendizaje que nos SALVA de cualquier crisis.

Estoy convencida de que la visión del sistema educativo ha cambiado profundamente y ha nacido una corriente de la crítica gratuita que desprestigia aún más si cabe la labor docente. Esta corriente se alimenta de gente acomodada en las fichas, en el soporte del libro como centro del aprendizaje y en aquellos que delegaban en profesores particulares, las tardes de tareas aburridas y desmotivantes de la escuela. Hemos sido cómplices de este sistema y las familias se han visto sorprendidas por roles que no controlan o que no les interesa controlar, ya que supondría dar valor a un sector maltratado y mitigado socialmente como es el del profesorado.

El enfoque real de esta etapa proyecta posibilidades infinitas de niños y niñas confinados que, por primera vez en la historia, han recibido el regalo del tiempo en familia. Esta es quizás la parte más positiva de este virus, el regalo del prestigio de compartir hasta el momento espacios, actividades y vivencias, inimaginables.

Como maestra de Infantil me planteé implicar a las familias de manera activa como lo hacía normalmente en el aula, con la ventaja de que esta sí sería una educación individualizada, personalizada y ajustada a las demandas de cada niño/a, por la razón evidente de la situación que vivimos. Añadiría un término más y que no es otro que el de que esta educación es casera y real.

Ahora las familias tenían la oportunidad de empatizar con una función socialmente sin valor y sin reconocimiento. Era el momento de que percibieran que se aprende desde el juego, desde la implicación y desde la experiencia más inmediata, en base a una estructuración, unos objetivos claros y una intencionalidad.

No somos aparacaniños/as, ni nos pasamos la mañana jugando sin sentido o coloreando sin salirnos. La Educación infantil es algo más amplio, más rico y más complejo. Es la base de cómo nuestros pequeños/as afrontarán el futuro.

En Infantil hay una misión muy importante y que a menudo olvidamos. Y es que mostramos la magia de educar para que cada niño/a descubra su futuro con libertad, siendo responsable activo de lo que ocurra y de los logros que defina para su vida.

¿CÓMO QUIERO ESTAR Y MANTENERME CERCA DE MIS NIÑOS/AS?

Motivar, mantener la ilusión e implicarlos es el cometido principal de mi trabajo. Hacer que sientan interés por lo que les rodea y que me pidan qué quieren aprender y cómo lo quieren aprender.

Si somos un equipo y lo hemos sido durante 3 años, esta situación no iba a romper nuestros vínculos, nuestros saludos mañaneros personales y especiales, nuestras experiencias vitales.

Tenemos un grupo que se llama “SÓLO PARA PEQUES”, y efectivamente es un grupo donde sólo interaccionamos la seño y los niños y niñas de la clase. Ahí compartimos inquietudes, dudas, contamos nuestros secretos, si se nos ha caído un diente o si simplemente un día cualquiera nos sentimos tristes o alegres.

Ha sido y es un soporte de unión y comunicación que nos ha mantenido emocionalmente en equilibrio y conexión.

Se da mucha visibilidad a Primaria, a los aprendizajes cognitivos, a la evaluación y Educación Infantil queda exiliada del sistema. De repente, no es importante, no supone ningún problema que se pierda o que no se la tenga como referente principal de la educación.

Aquí me siento herida y siento que es un atentado contra la infancia y contra sus derechos. Es mi obligación dar visibilidad a un mundo increíblemente maravilloso y rico, al mundo de la Educación Infantil.

¿QUÉ SE HACE DESDE ESTA ETAPA EN ESTE MOMENTO?

Me he encontrado con profesionales que defienden la ficha tradicional y copiosa, que defienden los libros que ayudan a reseguir sin sentido o a completar sin necesidad ni de pensar, profesionales obsoletos que se afanan en perpetuar una escuela infantil que no se ajusta a la sociedad actual. Me he encontrado en la tesitura de tener que defender que tenemos este momento histórico para demostrar que Infantil, es el medio de aprender para la vida con los recursos que ésta nos ofrece.

Confundimos entretener con aprender, silencio con eficacia y adquisición y repetición con evaluación positiva y estamos tremendamente equivocados/as.

Necesitamos movernos, curiosear, tocar, descubrir, hacer ruido, preguntar, equivocarnos…sí, sí, equivocarnos muchas veces para aprender.  Este momento nos permite desarrollar actividades que abarcan el desarrollo de todas las competencias y potenciales, así como de destrezas y actitudes, con actividades tan sencillas como hacer una marioneta con un calcetín, un instrumento musical, una mascarilla o reciclar una caja de cartón para convertirla en un juego de mesa o cocinar una receta vital. Esta situación pone cara a esa Educación Infantil que es activa, constructiva, funcional y que muy pocos se atreven a abanderar en sus aulas.

 Ahora y teniendo en cuenta que aprendemos a partir del interés y del juego, tenemos la oportunidad de construir felices, siendo protagonistas de nuestro aprendizaje y superando retos divertidos, cercanos y que nos aportarán un desarrollo ecléctico en el sentido más amplio de su significado.

Las familias no son el enemigo, su objetivo no es rivalizar, su necesidad es trabajar con nosotros, en equipo y suponen un recurso inagotable para el maestro/a, para la escuela. Yo diviso horizontes construidos en coordinación que se dibujan desde el triunfo y que permiten caminar juntos, no en paralelo. Trabajar juntos garantiza el éxito, entendiendo que el éxito es la consecución de las metas propias de cada niño/a, sin medidas estándares y sin metas frías, generalistas y socialmente definidas como las adecuadas.

Siempre los he visto como parte integral del equipo, del binomio indisociable que me permite conocer mejor cómo son los niños/as y qué tipo de estructura de vida tienen, para encajarlo en mi visión de la escuela y que sea un elemento más, un elemento quizás imprescindible de desarrollo y motivación.

Escuela y familia, familia y escuela, son la identidad del alumnado y el tándem que dará lugar a los logros y éxitos de un sistema educativo, que hace mucho se ha olvidado de que, como sistema, está obligado a dar protagonismo a todos los elementos que la componen y la familia, es elemento imprescindible del mismo.

Cuando sentimos que un niño/a fracasa siempre buscamos factores familiares para nuestra justificación burocrática.  Es hora de analizar y pararse a pensar qué otros factores de los que somos directamente responsables, están en relación directa con nuestra gestión y con ese fracaso del que siempre tendemos a desvincularnos. Si nos paramos a investigar cambiaríamos sustancialmente el enfoque de la escuela.

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¿CÓMO HAN RESPONDIDO LAS FAMILIAS Y LOS NIÑOS Y NIÑAS ANTE ESTA MANERA DE TRABAJAR?

Esperaba la respuesta tan maravillosa recibida. Cuando tienes un enfoque integrador y de puertas abiertas, sólo se trata de que esas puertas se vuelvan virtuales pero reales y que el trabajo de aula se traslade a las ventanas caseras y vivenciales.

La vida en sí es global y la manera en que los niños y niñas la miran es global. No miran divisando partes, ni la analizan organizando grupos de conocimiento. Ellos/as integran un todo y ese todo si es construido desde la experiencia es un aprendizaje para siempre.

LA LAVADORA LOCA.

Algo tan sencillo como poner una lavadora y que supone un aprendizaje funcional, permite aprender de manera integral y significativa.

Esta actividad fue planteada con el fin de buscar objetivos como trabajar la autonomía, la empatía con el trabajo de los mayores, el conocimiento de la numerología, los grados y las temperaturas de forma natural y aplicable a la realidad más próxima, así como al trabajo de clasificación de la ropa por color, textura, tamaño…frente a la expresión oral como instrumento para preguntar dudas y posteriormente explicar el procedimiento. 

La descodificación de códigos lingüísticos del día a día y que pasan desapercibidos, la realidad del control del tiempo para estar atentos/as al término y proceder al siguiente paso, así como la trascripción de todo lo acontecido acercándonos de forma natural y espontánea a la escritura y a la grafía, dan viabilidad y sentido a este tipo de actividades en este momento que vivimos.

El objetivo principal siempre es divertirse y ser feliz aprendiendo. Si nos olvidamos de esto, las actividades carecen de sentido.

DESAYUNOS VITALES.

Desde hace un par de años, me uní a un movimiento llamado Educación Vital, cuyo creador es Miguel Mederos y uno de los Proyectos más bonitos es el de Desayunos vitales.

En clase cada niño/a llevaba en su desayuno un mensaje de ánimo, de ayuda, de cariño…de las familias y nos permitía trabajar las emociones, los sentimientos y acercarnos a la lectoescritura desde el corazón y desde las palabras más bonitas y positivas, así como a concienciarnos de los hábitos saludables.  

En este momento le dimos la vuelta y para no desvincularnos de algo tan maravilloso, realizamos una vez a la semana un desayuno creativo y lanzamos un mensaje vital.

Con esta actividad abordamos aprendizajes cotidianos, donde incluimos el ámbito matemático en el conteo y relación de ingredientes y cantidades, concentración y creatividad en la preparación artística del desayuno.

Ponemos en práctica  la expresión escrita atendiendo al nivel evolutivo de cada niño/a  en la realización y diseño de la receta y del mensaje positivo y vital; se proyectan hábitos de autonomía en la preparación de objetos, disposición y uso de los mismos, limpieza y recolocación de lo que hayamos utilizado y sobre todo y lo más importante, es que sea una actividad sencilla, cotidiana y que fortalece los vínculos y las relaciones familiares;  es un trabajo en equipo , en familia,  que nos ayuda a empatizar con los demás y a compartir las experiencias de  aprendizaje.

EL TRAGABOLAS.

Con esta actividad combinamos el reciclaje y cuidado del medio ambiente con las artes plásticas, con las matemáticas, además de volver a fomentar el trabajo en familia, las relaciones sociales y familiares…el juego como fuente de aprendizaje y la expresión y comprensión oral y escrita, en la definición de normas del juego, diseño de tabla de jugadores y recuento de partidas ganadas, empatadas, perdidas…

Fabrican un tragabolas con una caja, botella grande, cajón…y la decoran con todos aquellos recursos plásticos de que dispongan en casa.

Preparan distintos tipos de bolas que pueden realizar con globos rellenos de harina, de pan rallado, con papel pintado…

Una vez que tengamos todo preparado, procedemos a dibujar una tabla con los participantes y definimos las normas del juego.

Las diferentes partidas se irán anotando y al final, después de haber practicado un poco de deporte y juego, se procede al recuento de bolas, de partidas ganadas o empatadas…entrenando habilidades físicas, lingüísticas, matemáticas, motrices y artísticas.

ORDINALES CON SENTIDO.

A veces nos empeñamos en enseñar usando la memoria como único medio y es lo que uno vivencia lo que garantiza el éxito.

Los ordinales suele ser un aprendizaje complicado en la Educación Infantil, asociado casi nunca y no es otra que la combinación de contenidos con diversión.

Todos tenemos coches en casa y algún que otro bote de pintura, de témpera, algún cartón o trozo de papel continuo que nos sirva de pista improvisada.

Empapamos las ruedas en pintura y colocamos los cartelitos de primero, segundo, tercero, cuarto, quinto…hasta el décimo y lanzamos los coches hasta la meta.

Además de hacer trazos divertidos, seremos capaces de adjudicar puestos y ponerles nombres haciendo una actividad divertida. Normalmente la repiten una y otra vez y el aprendizaje se afianza sin necesidad de forzar.

Aquí se vuelven a combinar las matemáticas, las habilidades psicomotrices, las habilidades sociales y los diferentes tipos de lenguaje de manera natural y global.

Estas actividades han sido ejemplo de las múltiples posibilidades que nos otorgan las familias, los recursos cotidianos que nadie clasifica como recursos de aprendizaje y la implicación familiar y del alumnado como punto de partida fundamental.

Infantil te permite aprender sin ser consciente y es que esa es la manera natural de aprender. Cuando forzamos y encasillamos, quizá aprendamos mecánicamente conceptos que olvidaremos por no ser necesarios, salvo para ir superando ciclos educativos, frente a este tipo de construcción, que seguro solidifica la base de futuros aprendizajes.

Es importante dotar a la educación Infantil de valor, poner el énfasis en el derecho fundamental de ser feliz y de aprender en libertad y usando los medios de que nos dota la naturaleza.

Ambientes sanos, motivadores y cargados de experiencias vitales, favorecen que nuestros niños y niñas crezcan conscientes de qué están aprendiendo y por qué lo están aprendiendo de esa manera y en ese contexto.

La escuela del futuro es una escuela rendida al abrazo con la mirada, a las emociones y a la expresión de lo que cada sujeto es capaz de transmitir y de dar.

Respetemos la esencia de cada niño y dignifiquemos una etapa olvidada y que tendemos a manchar de tintes tradicionales y obsoletos de la Educación Primaria, queremos “primarizar” a Infantil y despojarla de su seña, de su identidad, arrancándole su pureza, su esencia.

Cuando nos pongamos a la altura de lo que necesitan, estaremos a la altura de lo que se merecen.

Bibliografía:

Miguel Mederos

www.miguelmederos.com

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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