Es importante para la Educación Permanente, conocer cómo se aborda en distintos Centros de distintas Comunidades, la Educación de Adultos. Estoy segura que, a pesar de que pueda haber ciertas singularidades propias del contexto, lo cierto es que compartimos denominadores comunes; y, sobre todo, metas e inquietudes.
Hoy conoceremos el CFA Palau del Mar de la mano de su director, Joan Padrós Rodríguez. A destacar el uso de metodologías activas como la autoformación integrada; la combinación de tecnologías y recursos humanos y la flexibilidad en espacios y horarios. Un ejemplo más de la excelencia en la docencia en Adultos.

En los últimos años el CFA Palau de Mar ha iniciado un proceso de diversificación de su oferta para adecuar su oferta formativa a las necesidades cambiantes de las personas adultas que requieren actualizar o ampliar sus conocimientos. Dicha diversificación se ha centrado, básicamente en las modalidades y metodologías en que ofrece sus propuestas formativas, dado que los currículos oficiales de las enseñanzas que se imparten en los centros de formación de personas adultas de Cataluña son de una gran rigidez y dejan poco margen de maniobra a los centros que imparten dichas enseñanzas.
En la actualidad, nuestro centro ofrece cursos de lenguas (catalana, castellana, francesa e inglesa), informática y el Graduado en Educación Secundaria, la mayoría de ellos de forma presencial, mediante la autoformación integrada, pero también en las modalidades de formación semipresencial optativa (GES y determinados niveles de informática) y formación a distancia con soporte presencial (en determinados grupos de informática).

Cabe decir que la trayectoria del centro no ha sido fácil. En sus inicios, de los que pronto hará treinta años, nació con el encargo principal de gestionar los programas de formación a distancia que permitían la obtención del Graduado Escolar y, a partir del 2003, el Graduado en Educación Secundaria. La creación en el 2006 del Institut Obert de Catalunya (Instituto Abierto de Cataluña) que aglutina toda la formación a distancia de las enseñanzas no universitarias que se ofrecen en Cataluña supuso un punto de inflexión que obligó al equipo directivo que se hizo cargo del centro en aquella difícil situación a crear un nuevo proyecto educativo, prácticamente desde cero, pero con el bagaje de la experiencia acumulada de la formación a distancia y de otras propuestas basadas en la autoformación que el centro venía ofreciendo de forma paralela.
Dicho proyecto se basó en la autoformación integrada, una modalidad de aprendizaje presencial en la cual los estudiantes reparten su horario lectivo entre el trabajo en clase, con el resto de compañeros y compañeras del grupo y en presencia del profesor o profesora de la materia y el trabajo autónomo en el aula de autoformación (en las enseñanzas de la lengua y el GES) o en el aula de informática (para los grupos de estas enseñanzas).

La distribución del horario de clases y de trabajo de autoformación varía en los diferentes grupos en función de diferentes parámetros: autonomía del alumnado, tipología de la materia, metodologías utilizadas, etc.
Esta modalidad de aprendizaje a nuestro entender fomenta diferentes competencias en el alumnado, entre las que cabe destacar la autonomía en el aprendizaje (aprender a aprender) y el trabajo colaborativo, dado que las tareas de autoformación generan la creación de grupos de trabajos, de forma autónoma o incentivados por el profesorado, en la que los estudiantes colaboran para alcanzar los objetivos de aprendizaje. Incluso no es extraño encontrar en el aula de autoformación grupos de alumnos, fuera de sus horarios lectivos, que se citan para trabajar de forma cooperativa. A ello ayuda mucho que esta aula se encuentre abierta en un amplio horario que, de forma general, abarca desde las 9 hasta las 21 horas.
Además, en este contexto, el alumnado puede flexibilizar el horario de realización de las actividades de autoformación en el centro, pactándolo previamente con su tutor o tutora, de manera que pueda conciliar mejor sus estudios con otras tareas de su vida cotidiana.
También cabe destacar que, desde el curso 2003-2004, el centro dispone de un entorno virtual de aprendizaje, que denominamos Aula virtual, basado en la plataforma Moodle. Tras un largo proceso de implantación, este entorno de aprendizaje está plenamente integrado en la cultura del centro, siendo utilizado por la totalidad del profesorado y del alumnado, si bien hay que reconocer que el cierre del centro durante el presente curso, a causa de la pandemia de la COVID-19, ha puesto de relieve diferentes intensidades de uso, en los diferentes grupos. Ello ha hecho que determinados grupos se hayan adaptado mejor que otros a la formación en línea en la que se ha tenido que impartir una parte importante del curso.
El uso del Moodle y en consecuencia de los dispositivos y aplicaciones digitales que se requieren para la realización de las tareas de aprendizaje que se proponen a los alumnos a través del Aula virtual, ayudan en gran manera a fomentar la competencia digital de nuestro alumnado.
Por otro lado, la liberación de horas lectivas del profesorado permite disponer de ellas para dedicarlas a otras actividades con el alumnado, entre ellas y muy especialmente la atención en el aula de autoformación. Así, los y las estudiantes tienen a su disposición, en un amplio horario semanal, a su profesor o profesora para realizar consultas, ya sean de la materia en cuestión o de tutorización. Sin duda, este hecho favorece la atención personalizada de la educación, ya que los estudiantes con mayores dificultades encuentran los espacios y el tiempo adecuado para resolver sus dudas.
Por otra parte, en los últimos años se han programado actividades grupales, aprovechando las horas disponibles del profesorado, para realizar actividades tales como refuerzo de la lengua catalana, acompañamiento del alumnado en la realización de los proyectos de aprendizaje, etc.
Con este sustrato de la autoformación integrada bien consolidado, desde hace unos cursos hemos ido implantando diferentes metodologías y modalidades de aprendizaje que han enriquecido y diversificado nuestra oferta formativa. Hay que decir, no obstante, que dichas propuestas de aprendizaje no se aplican por igual a todas las enseñanzas que ofrece el centro, sino que para cada grupo se seleccionan una combinación de ellas, en función de diferentes aspectos: la materia a impartir, la carga lectiva y la autonomía del alumnado, las creencias del profesorado involucrado, etc.

Por lo que se refiere a las modalidades de aprendizaje, cabe destacar la Flipped Classroom o clase invertida, la semipresencialidad optativa y la formación a distancia con soporte presencial.
Sin duda la autoformación integrada presenta ventajas muy interesantes que ya hemos comentado, aunque es evidente que reduce el número de horas en que el profesor o profesora está con todo el grupo clase. Si dichas horas se dedican mayoritariamente a la transmisión de contenidos, se ven muy reducidas las opciones de organizar las tareas grupales, acompañar al alumnado en su trabajo en el aula, guiarlos para ir superando los escollos, etc. En este contexto, la Flipped Classroom, permite trasladar la transmisión de los contenidos fuera del aula, de forma previa a las sesiones en que sea necesario su conocimiento. Se libera así un tiempo precioso de trabajo en el aula, que permite la implantación de determinadas metodologías de aprendizaje activo que citaremos más adelante.
La semipresencialidad optativa supone un paso más en la flexibilización de las propuestas formativas del centro, a partir de la autoformación integrada. Dadas las dificultades de conciliación de los horarios para aquellas personas con una menor disponibilidad de tiempo, a partir del 2017 se implantó en determinadas enseñanzas la posibilidad de que el alumnado que así lo prefiriera pudiera realizar el trabajo de autoformación fuera del centro, en general a través del Aula virtual.
Por otro lado, la gran cantidad de materiales educativos que se realizaron para la implantación de la Flipped Classroom , especialmente en determinados niveles de informática, permitió recuperar la formación a distancia dirigida, en este caso, al alumnado con una mayor autonomía y un mejor ritmo de aprendizaje. No obstante, se quiso dotar a estos grupos de un soporte presencial exclusivo, de manera que los y las estudiantes pueden acceder al centro a realizar consultas a su profesorado en un horario determinado, además de las horas de atención de este en el aula de autoformación.
Por lo que se refiere a las metodologías activas de aprendizaje, sin duda, la más extendida en el centro es el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) que se viene experimentando desde hace años, en diferentes enseñanzas y con diferentes grados de aplicación. Cabe destacar los proyectos realizados en el GES, dado que a menudo son propuestas transversales que implican a diferentes materias y, por ello a diferentes profesores y profesoras quienes ponen a disposición del proyecto una bolsa de horas lectivas, generalmente las dedicadas a la autoformación del alumnado, pero también horas de trabajo con el grupo clase.
Como se ha apuntado anteriormente, la implantación de espacios horarios en que estudiantes de diferentes niveles y que realizan proyectos diversos puedan trabajar conjuntamente en el aula en presencia de profesorado implicado en los proyectos, ha mejorado notablemente el proceso de acompañamiento del alumnado.
Sin entrar en detalle, cabe destacar otras metodologías de aprendizaje activo que también se están utilizando en el centro, como el aprendizaje por indagación, el aprendizaje basado en juegos, el Visual Thinking , diferentes técnicas de aprendizaje cooperativo, etc.
Es evidente que todos estos cambios no se pueden abordar de un curso para otro y que suponen una profunda transformación de la gran mayoría de aspectos del funcionamiento del centro: horarios, espacios de trabajo, gestión de los dispositivos electrónicos del profesorado y del alumnado y, muy especialmente, el papel de los docentes y su relación con el resto de elementos que configuran el entorno de aprendizaje del alumnado.
En este sentido, desde el equipo directivo se ha fomentado la formación del profesorado, especialmente por lo que refiere a su competencia digital, las reuniones de coordinación, las visitas del claustro de profesorado a otros centros educativos innovadores, la asistencia a encuentros educativos y la participación en proyectos colaborativos.
En este sentido cabe destacar la realización del proyecto mapaTIC, durante el año 2015, gracias a una ayuda del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, junto a los centros CEPA Sierra Norte de Torrelaguna y CFA Dolors Paul de Cunit.
Actualmente estamos colaborando con la Asociación Catalana para la Educación, la Formación y la Investigación (ACEFIR) en el proyecto DISCOVER, financiado en el marco del programa Erasmus + de la Unión Europea y que tienen como principal objetivo proporcionar a los formadores de personas adultas una capacitación docente en el uso de técnicas y herramientas digitales que puedan implementar en su trabajo diario con el alumnado
