Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes III

Sería triste que lo único que quedara en la memoria de los españoles fuera que las familias tuvieron que asumir el rol de los profesores o que los niños se vieron agobiados por una avalancha de tareas.

Quiero comenzar expresando mi profundo respeto al esfuerzo y a la responsabilidad demostrada por todos los docentes en estos momentos tan demoledores donde su trabajo se ha vuelto como un calcetín.

En algunos casos, se han recrudecido aún más las habituales críticas hacia la labor del maestro o profesor sin entender ni el contexto ni las presiones del sistema.

Casi desde su fundación, la Sociedad Pedagógica Tartessos ha apostado por la inclusión de la tecnología en el quehacer diario de los centros educativos.

Como  todas  las  innovaciones,  tiene  sus partidarios y sus detractores. No es este el momento más indicado para reavivar esa polémica que, por otra parte, tiene bastante de artificial. La tecnología, como cualquier otro recurso didáctico, puede ayudar en el proceso de enseñanza aprendizaje, puede ayudar en los procesos organizativos y puede ayudar en las comunicaciones.

No es una varita mágica que soluciona todos los problemas, ni pretende serlo. Pero tam- poco merece ser despreciada. Como toda herramienta debe ser usada con inteligencia.

Y en estos días, precisamente, está sustituyendo, con mayor o menor éxito, actividades presenciales ahora imposibles por la orden de confinamiento.

Hace ahora tres años, concretamente en el nº 14 de esta revista, empecé a abordar el tema del Entorno Virtual del Centro como un complemento que enriquecía al entorno físico del centro educativo.

Así, me refería a la página web como “fachada virtual” del centro, que nos proporciona una identidad en internet y nos permite orientar a nuestros visitantes. Es decir, una especie de portada del muestrario, con un índice donde podemos ofrecer información como la ubicación o la zona de influencia, añadir fotos o un contador de visitas. El tratamiento es similar al que haría un restaurante, por ejemplo.

A continuación, presentaba el blog como alternativa más dinámica con “entradas” clasificadas cronológicamente. Usando un símil como anteriormente, dándole el tratamiento de un “noticiario”.

En el nº 15 de la revista, que finalizaba el curso 2016/17, continuaba con las instrucciones para crear un blog en Google (Blogger) y comentaba algunas de sus utilidades, como el “etique- tado” de las entradas para consultar todas las entradas de un tema concreto, la interacción que ofrece la posibilidad de escribir “comentarios” y responderlos, la posibilidad de “compartir” fácilmente en redes sociales o de “suscribirse” para recibir una notificación cada vez que hubiera una nueva entrada.

El nº 16, a comienzos del curso 2017/18, lo dedicaba al Canal de Youtube que, como el blog, también es accesible con Gmail.

Aparte de su función como “almacén” de videos que nos permitirían enriquecer las visitas, abordaba un primer uso didáctico de estos videos como recurso educativo y, de paso, una buena he- rramienta para comenzar a usar el lenguaje audiovisual.

El establecimiento del Canal requería un primer paso en la coordinación del profesorado, al menos del encargado de elaborar y subir los videos.

La elaboración de un video fomenta la introducción de nuevas competencias tecnológicas como la utilización de cámaras para grabar o fotografiar y la de editores de imágenes y videos, además de la participación de otras áreas como Lengua, por parte de los que planificaran el video o de otras para dotar de contenido a los mismos.

En el nº 17 abordaba de lleno el uso didáctico de los videos – sobre todo en su diseño y elaboración, como ejemplo de la metodología ABP y en su difusión como competencia comunicativa – ofreciendo un resumen del proyecto de Televisión Escolar “Telemontañas”, iniciado durante el curso 1988/89, que se trataba con más profundidad en el nº 18 de la revista y se concluía con la retransmisión en directo en el nº 19.

En el nº 20, con el que finalizamos el curso 2017/18 abordé otra aplicación de Google bastante completa, Drive, sobre el procesador de textos de Google (documentos) en el que hacemos hincapié en la posibilidad de “compartir” (tanto archivos como carpetas) para favorecer el trabajo en equipo, tanto de profesorado como de alumnado.

En el nº 21, primero del curso 2018/19, continué con otra aplicación de Drive, formularios, que resulta muy útil para realizar encuestas, exá- menes, etc. … y, al estar vinculada con otra de las aplicaciones (hoja de cálculo) ofrecernos los resultados.

En el nº 23, empecé a estudiar las Organi- zaciones Educativas Digitalmente Competentes, de la mano del Instituto de Prospectiva Tecnológica de la Comisión Europea (IPTS), ubicado en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja de Sevilla. El Marco Europeo para Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes fue publicado por el JRC IPTS en diciembre de 2015. Este Marco Europeo, más conocido por sus siglas (DigCompOrg), tiene la finalidad de apoyar el proceso de digitalización de las organizaciones educativas de una manera sistemática y estratégica.

La iniciativa de la Comisión Europea, de nombre Apertura de la Educación, presentada en septiembre de 2013, hacía énfasis en la necesidad de que las instituciones educativas revisasen sus estrategias para integrar las tecnologías digitales en sus prácticas de enseñanza, de aprendizaje y organizativas.(https://bit.ly/2Xvjn9A)

Y es que, en Europa, “una  reciente encuesta sobre el uso de las TIC en los centros escolares ha puesto de manifiesto que solo uno de cada cuatro alumnos de nueve años acude a un «centro con una gran dotación de equipos digitales» – con equipos recientes, banda ancha rápida (más de 10 Mbps) y alta «conectividad» (página web, correo electrónico para los alumnos y los docentes, red local y entorno virtual de aprendizaje). Apenas la mitad de alumnos de dieciséis años se encuentran en esos «centros con una gran dotación de equipos digitales», y un 20% de los alum- nos de secundaria no ha utilizado nunca o casi nunca un ordenador en clase. Además, el 70% de los docentes reclaman formación para mejorar sus habilidades digitales”.

En el nº 24, hablaba de la implantación en Andalucía del Programa de Digitalización de Centros (PRODIG) el pasado curso 2018/19.

La iniciativa, tomando como referente el Marco Europeo para Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes (DigCompOrg), pretendía facilitar “la transformación del centro propiciando procesos de enseñanza y aprendizaje en un entorno tecnológico y convertirlo en un espacio de encuentro para docentes y alumnado, facilitando el acceso directo a los contenidos digitales e introduciendo cambios tanto metodológicos como organizativos, de forma que permita al alumnado aprender con claro carácter inclusivo”.

El objetivo principal del proyecto es “con- vertir el centro en una organización educativa digitalmente competente, que incorpora a su proyecto educativo medidas de transformación digital encaminadas a la mejora de los procesos, tanto en los ámbitos de enseñanza-aprendizaje y organizativos como de comunicación e información”.

Con el nº 25, último del curso 2018/19, abordábamos la utilización de SELFIE (auto-reflexión sobre el aprendizaje efectivo fomentando el uso de tecnologías educativas innovadoras), una herramienta diseñada para ayudar a las escuelas a integrar tecnologías digitales en la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación de los alumnos. Puede resaltar qué funciona bien, dónde se necesita me- jorar y cuáles deben ser las prioridades.

Para el curso actual, 2019/20, los centros que habían participado el curso anterior, podían pedir la continuidad del Proyecto, lo que implicaba la elaboración de un Plan de Actuación y la realiza- ción del test CDD (Diagnóstico de la Competencia Digital Docente).

Para noviembre de 2019 estaba previsto el Diseño del PFEC (Plan de Formación Específico en Centro) en colaboración con el CEP.

De esta forma, al comenzar 2020 deberíamos comenzar el Desarrollo del Plan de Actuación y del Plan de Formación Específica en Centros.

La rúbrica (https://bit.ly/3a0WXQ8), aunque al principio sólo se puso a disposición de los centros acogidos al PRODIG, se ha puesto ahora a disposición de todos los centros.

Se extiende en 3 campos:

  • Procesos de enseñanza-aprendizaje
  • Organización del centro
  • Procesos de información y comunicación

Pero todo se ha precipitado. Sería conveniente, en vista de las circunstancias actuales, que todos los centros utilizasen esta rúbrica para analizar su situación virtual real, las dificultades encontradas durante la pandemia, y tomasen las me- didas pertinentes, empezando por elaborar un Plan Digital que, al igual que el Plan de Conviven- cia, el Plan de Igualdad, el Plan de Autoprotección, … se incorporara al Plan de Centro y/o al Proyecto de Gestión.

Y cuando digo todos los centros no me refiero únicamente a los centros educativos. También me refiero a la infraestructura de la Consejería de Educación en general (Séneca, Averroes, …).

Es muy conveniente que los centros educativos andaluces utilicen esas plataformas. Son seguras en temas delicados como la protección de datos, por ejemplo. Pero hay que prever también otras contingencias y la más importante es el colapso, que las hace inoperantes.

Empezaré por analizar lo más básico en esta situación, que sería reproducir la situación en la que se vieron implicados todos los centros durante los días 13,14 y 15 de marzo.

El decreto de alarma, establecía en su art. 9: “Durante el período de suspensión se manten- drán las actividades educativas a través de las modalidades a distancia y «on line», siempre que resulte posible”. En muchos casos, resultó posible, pero en otros no.

Creo que, en adelante, todos los centros, deberían establecer unas herramientas predeterminadas, que los usuarios conozcan y usen con una cierta periodicidad para estar entrenados en su manejo y que garanticen, al menos, la posibilidad de comunicarse de forma fluida.

Esta situación amenaza con extenderse en el tiempo y nadie podría asegurar que no se pueda repetir.

Si seguimos la rúbrica PRODIG, en el Ámbito de la Información y Comunicación propone líneas de actuación encaminadas a dar presencia digital del centro en las redes, y a la compartición de información y experiencias mediante la web del centro y los blogs de aula.

La presencia digital debería abarcar como mínimo un blog y/o una página web que identifique al Centro como sitio oficial.

Es muy conveniente distribuirla por colectivos (profesorado, alumnado y familias), para ha- cerla más accesible. En cada apartado, según corresponda, podremos digitalizar todos los docu- mentos relevantes del centro (documentos del Plan de Centro, normativa, horarios, criterios de calificación, protocolos de gestión del mantenimiento del centro y toda la información que se considere útil para alumnado, profesorado y familias).

También es conveniente, al menos en la sección de familias, habilitar un apartado titulado novedades/noticias, para difundir la información oficial y neutralizar los bulos.

Por otra parte, la presencia en las redes sociales merece un tratamiento más detallado.

Dando por supuesto que la Consejería de Educación pone a disposición de los centros herra- mientas como Séneca y Pasen, que permiten la comunicación entre los distintos miembros de la comunidad educativa (tutores/as legales, alumnado, cargos directivos y profesorado), no viene mal disponer de otra herramienta alternativa muy popular y que solucionaría los problemas de colapso.

Facebook es una buena opción en el caso de las familias, no sólo porque es usada habitualmente por todos sino porque ofrece bastantes he- rramientas de comunicación e información.

La videoconferencia se ha mostrado como el más eficaz sustituto de la clase presencial. En estas circunstancias, tendríamos que usar alguna de las más conocidas. Para no cansar al lector, citaré 3 que permiten simular una clase presencial sin ser públicas.

Las tres tienen unas características apropiadas para impartir una clase virtual: Admiten grupos numerosos, permiten compartir la pantalla y pueden grabarse para visualizarse posterior- mente.

Google Meet, (https://meet.google.com) incluida en el paquete GSuite de Google, gratuito para los centros educativos. Permite el acceso desde móviles, escritorio y portátiles y admite hasta 100 participantes, aunque temporalmente ha subido hasta 250. Puede añadirse a Google Calendar para enviar invitaciones o simplemente podemos invitar enviando el enlace. Ofrece un chat y permite compartir la pantalla para mostrar el escritorio.

También permite grabar la reunión (debemos pedir el consentimiento de todos los asistentes). Al finalizar la grabación la guarda en Drive, por lo que podemos reutilizarla.

  • Jitsi Meet, (https://meet.jit.si) es de código abierto (Apache 2.0) y no necesita ni registro ni instalación. En nuestro na- vegador, basta escribir un nombre y pulsar en “vamos”. Podemos instalarla también en el móvil.

No hay ningún límite en el número de partici- pantes, pudiendo entrar tantos como lo per- mita la potencia y el ancho de banda del servi- dor.

Podrás iniciar los procesos de Streaming, así como grabar la conversación. Funciona con Youtube para emisión en directo.

es otra herramienta que se ha popularizado   rápidamente.   Es muy similar a las anteriores. Al ingresar, elegimos la opción “ser anfitrión de una reunión” o “entrar a una reunión” según el caso.

Ofrece una sala con un máximo de 100 participantes, en su versión gratuita. La duración máxima de la reunión no puede exceder los 40 minutos.

Pero  las  videoconferencias  abarcan  un amplio espectro de uso. Se han convertido en una herramienta fundamental para el teletrabajo y cubren muchas facetas en el mundo educativo, ade- más de la clase virtual, sobre todo en tiempos de confinamiento.

Sin tratar de ser exhaustivos, enumeraré algunas de ellas:

  • Reuniones de directivos a todos los niveles (Consejería, Delegaciones, Inspección-Equipos directivos, etc…)
  • Reuniones de órganos colegiados (Consejo Es- colar, Claustro, Equipos Docentes, Departa- mentos, …) para tareas organizativas.
  • Reuniones tutoriales con las familias, tanto grupales como individuales.
  • Reuniones tutoriales con el alumnado, tanto grupales como individuales.

También habría que tener en cuenta alguna que otra ventaja añadida:

  • El ahorro que supone en gastos de desplazamiento físico a un lugar determinado.
  • El beneficio medioambiental que supone la supresión del transporte físico en cuanto a contaminación.
  • El ahorro del tiempo empleado en los desplazamientos.

Y algún que otro inconveniente:

  • El deterioro emocional que provoca la ausencia de contacto físico.
  • La formación técnica y la necesidad de equipamiento que requiere el uso de estas herramientas.

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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