El aprendizaje servicio (ApS) es una propuesta educativa que combina procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en un solo proyecto bien articulado donde el alumnado aprende trabajando en necesidades reales del entorno con la finalidad de mejorarlo.
A veces sobrevaloramos la inteligencia cognitiva, la memorística, la que hace referencia únicamente al coeficiente intelectual, pero ser amable tiene mucho más mérito, es mucho más importante ser buena persona y conocer y dominar nuestras emociones para enfrentarnos al mundo real y transformarlo a mejor. Además, el cerebro necesita emocionarse para asimilar los conocimientos con más facilidad, la neurociencia ya lo dice.

Las personas solemos prestar mayor atención a lo nuevo, a lo que sobresale, a lo placentero. Así almacenamos y recordamos mejor la información. Las emociones, la memoria y el aprendizaje están interrelacionados, sin duda. Además, trabajar la inteligencia emocional nos hará más resilientes y menos vulnerables.
Las asignaturas deben hacernos más sabios y mejores personas, permitiendo que podamos poner nuestros conocimientos al servicio de la sociedad para contribuir a que sea más justa, más humana, más solidaria. En esto consiste el aprendizaje servicio recíproco y de acción social, en coger todo el aprendizaje que podamos del contexto próximo, de las personas que nos rodean y, al mismo tiempo, enseñar o ayudar a las personas más próximas a nosotros.
Podemos aplicar el aprendizaje servicio de varias formas:

Aprendizaje servicio e intergeneracional (nosotros recibimos el aprendizaje)
Si se trata del aprendizaje servicio que recibimos, podemos pedir que vengan bomberos a enseñarnos cómo actuar ante un incendio, médi cos para explicarnos los primeros auxilios, biólogos o nutricionistas para hablarnos sobre la alimentación saludable, policía o guardia civil para explicarnos la educación vial, profesores que nos enseñen lenguaje de signos, dentistas que nos hablen de la importancia de la higiene bucal, veterinarios para concienciarnos de la importancia del cuidado del medio ambiente, el reciclaje y los ani males, deportistas para hablarnos de la importancia del ejercicio físico sobre la salud, mujeres (de distintas profesiones que tradicionalmente habían sido atribuidas al hombre) para hablarnos de la igualdad, asociaciones de víctimas de accidentes para concienciarnos de los peligros de la

droga y de la velocidad cuando vamos conduciendo, etc.
También podemos recibir aprendizaje servicio intergeneracional donde, por ejemplo, ancianos del contexto próximo nos enseñan a jugar a juegos tradicionales, nos explican cómo cultivar un huerto, nos traen un burro y nos cuentan el cuento de Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, nos enseñan a cocinar recetas de antes o a hacer jabón casero. Podemos aprender a coser, a lavar a mano o traer a un apicultor para que nos hable del mundo de las abejas. Podemos organizar charlas de la DGT, asociaciones de víctimas de accidentes, aporofobia, educación sexual, agricultura y mundo rural, etcétera.
Aprendizaje servicio con acciones sociales (nosotros ayudamos)

El alumnado podrá hacer tareas servicio con acciones sociales. Por ejemplo, organizar carreras, tómbolas, mercadillo o ferias solidarias, programas de limpieza de montes y sierras, recogidas de tapones, alimentos, ropa o juguetes. Podrán organizar actividades de cuentacuentos, juegos y competiciones (de pasapalabra, MasterChef, Tierra de Talentos), canciones, chirigotas, teatros, tocar instrumentos musicales, hacer trucos de magia, experimentos, globoflexia, malabares para toda la comunidad educativa. Podrán realizarse visitas al hospital para hacerles juegos, teatro y otras actividades a niñas y niños hospitalizados, a colegios, guarderías, residencias de ancianos, etcétera.

Podremos crear una patrulla ecológica para trabajar tareas que vayan encaminadas a la concienciación del cambio climático y el cuidado de animales. También se podrán organizar visitas a refugios de animales, perreras… donde el alumnado pueda contribuir con su ayuda a mejorar el entorno próximo y a concienciarse de las cosas realmente importantes, aprendiendo valores y empatía. El dinero recaudado, en las diferentes actividades, podrán donarlo a asociaciones que luchen contra el cáncer, la pobreza… Por otro lado, podemos invitar al alumnado a la participación como voluntarios en diferentes asociaciones: ONCE, Cruz Roja, Save the Children, ALES, Cáritas o concursos de medio ambiente.
El alumnado puede rodar cortos educativos o hacer carteles reivindicando el cuidado del medio ambiente, la igualdad, la solidaridad, la lucha contra la violencia de género… entre otras muchas cosas.

Aprendizaje en comunidad: la radio
Desde mi punto de vista hay cuatro pilares fundamentales en la escuela: los niños y niñas, los docentes, las familias y el municipio. Diseñar actividades donde puedan participar los vecinos del barrio o pueblo es fundamental para transmitir motivación, pasión y respeto por la escuela. No se quiere aquello que no se conoce, así que ¿Por qué no invitar al contexto próximo a que tome partido de la vida del centro y, entre todos, podamos vivir y disfrutar juntos la enseñanza? A modo de ejemplo, podemos formar una radio con diferentes secciones, donde cada alumno sea el locutor de una sección. La radio puede contribuir a trabajar las emociones, la cohesión de grupo, los valores, además de diferentes contenidos de todas las áreas. Incluiremos secciones de noticias, climatología o entrevistas al sofá donde cada día entrevistaremos a un invitado diferente: periodistas, políticos, actores, mecánicos, agricultores, maestros, policías, médicos, padres, vecinos.La radio puede ser el nexo de unión de esos cuatro pilares educativos. Desde ella pueden surgir concursos donde se le dé participación a todo el mundo (la gala de los talentos del pueblo, concursos de recitado de poesía, creación de un club de lectura o teatro para padres y madres).Se utilizarán recintos municipales para desarrollar galas donde todos puedan participar en horario extraescolar.
La búsqueda de fórmulas educativas que den respuestas a los retos del siglo XXI es una preocupación presente en todos los maestros y maestras. La enseñanza tradicional se presenta como una estructura necesaria, pero limitada en su potencial transformador, y se reclama la implicación de otros agentes educativos y sociales en la tarea de educar eficazmente a los ciudadanos del futuro. En este sentido, proliferan las propuestas que consideran la innovación educativa y que apuestan por incluir a toda la comunidad educativa como recurso pedagógico para los alumnos y alumnas, considerando que la educación ha de ser una responsabilidad compartida, así lo respalda la ley educativa también con una de sus buenas propuestas: la participación de las familias en la escuela.

El aprendizaje servicio recíproco es un compromiso social y educativo para conseguir la formación integral del niño y de la niña. Las leyes educativas también respaldan cosas tan maravillosas como estas.
