El nuevo equipo humano de la Consejería III

El Consejero de Educación ha participado recientemente en el Foro Joly impartiendo una conferencia sobre el actual sistema educativo andaluz y su gestión de gobierno. Muchos medios de comunicación se han hecho eco de esta noticia y, cada uno ha interpretado sus palabras a su manera. Mientras la mayoría de los medios de comunicación informan del acto bajo el titular: Andalucía vive una situación de emergencia educativa, la web de “Noticias de la Junta”, titula: “ Los monitores escolares seguirán por primera vez contratados en verano. Que los 426 monitores escolares han sido maltratados laboralmente es un hecho incontestable y, por tanto, aplaudimos esta medida de justicia social.

“Que se está llevando a cabo un estudio de necesidades para ampliar el horario de trabajo de este colectivo” nos abre unas buenas expectativas para solucionar la falta crónica de este personal en los centros. No se puede pretender que los Secretarios, en 8 horas semanales – que es su reducción horaria – lleven a buen término su trabajo.

Como puede apreciarse, algunas de las funciones están siendo ejercidas por otro perso- nal, como es el caso de los comedores, sobre todo los de catering, que contratan a su propio personal o en el trasporte escolar, pero otras, sobre todo las tareas de apoyo administrativo son imprescindibles. Las Secretarías de los centros colapsan si no disponen de este personal. En consecuencia, en el estudio de necesidades, hay que empezar por lo primero: que haya un monitor en cada centro.

Los monitores escolares son un colectivo de 1.608 trabajadores, de las cuales el 83,5% son mujeres, 977 tienen contratos a jornada y año completos, 205 jornada parcial (de 8, 12, 16 o 20 horas semanales) pero contratados todo el año.

   

Los 426 tenían jornada parcial discontinua, una situación que ahora la Consejería ha corregido con el acuerdo firmado con los sindicatos.

El VI Convenio, les define: “Son los trabajadores que destinados en los Centros de Educación General Básica colaboran, de acuerdo con las instrucciones que se les impartan por la Dirección del Centro en las actividades extralectivas y deportivas, no pudiendo en ningún caso realizar tareas docentes, atenderán a los alumnos en el transporte escolar según las rutas programadas al efecto por la dirección General de Promoción Educativa y Renovación Pedagógica, realizarán las tareas de apoyo administrativo existentes en los Centros de E.G.B., atenderán las bibliotecas, realizarán la vigilancia de los alumnos en los comedores escolares, siempre bajo la  dirección de los cargos directivos del Centro que al efecto se designen”.

Y continuar por una simplificación de las tareas administrativas. En esa línea, la implanta- ción del Sobre de Matrícula Digital para Infantil, Primaria y ESO es una medida acertada, al igual que lo es mejorar la herramienta iPasen para hacerla cada vez más útil a las familias y al alumnado o cualquier otra medida para reducir la burocracia en los centros educativos como la apertura del módulo de evaluación del cuaderno Séneca.

Esperamos que el sistema EDITRAN entre pronto en funcionamiento. La utilización de in- ternet para las transferencias bancarias, por ejemplo, es algo que debería ser posible desde hace años.

Otros medios, como La Voz del Sur, cogen el rábano por las hojas y aprovechan para tachar al profesorado de absentista aprovechando las palabras de Imbroda cuando habla de las sustituciones de las bajas. Dulcificar la  afirmación con un “algo que sucede entre el profesorado como en cualquier otro colectivo laboral” no es de recibo.

Si  se  está  evaluando  el  funcionamiento del sistema hay que evaluarlo todo. Lanzar esa afirmación, que es una obviedad, no deja de ser un recurso fácil para culpar del problema de la sustitución de las bajas al absentismo del profesorado, extendiéndolo subliminalmente a todo el colectivo.

Con unas plantillas docentes tan magras, tardar 4 días en cubrir una baja sigue siendo mucho. En cuanto a las bajas, hay que recordar que son los médicos los que las deciden y no los enfermos…

Pero, como hemos repetido multitud de veces, cubrir las bajas no es el único problema con el que tropiezan las Direcciones Escolares en el funcionamiento diario. Hay otras bajas que no se mencionan nunca: las ausencias de hasta 3 días.

En estos casos, no da tiempo a enviar sustituto/a y el centro tiene que bastarse con su plantilla.

Un colegio tipo de 2 líneas, el más común, dispone de 7 maestros/as de Infantil para sus 6 unidades y 10 maestros/as de Primaria para sus 12 unidades. Para empezar, faltan 2 tutores para Primaria, que pueden ser los de Idiomas (inglés 2/francés 1) Música (1) / Educación Física (1).

Los restos de horario lectivo de este profesorado se destinan a cubrir las reducciones ho- rarias del Equipo Directivo, Coordinadores de Ci- clo, Planes y Programas y mayores de 55 años.

El resto, si queda algo, se destina a apoyo y refuerzo. ¿Qué es lo primero que se suprime cuando falta alguien? Pues eso. Nos quedamos sin refuerzo. Pero, a veces no falta sólo uno. Las temporadas de gripe, por ejemplo, aumentan las ausencias. ¿Entonces? Unir grupos, supresión de reducciones, … Es en la plantilla de funcionamiento dónde hay que invertir.

Cubrir las ausencias y mantener una atención apropiada a la diversidad, tanto en re- fuerzo como en ampliación  (no olvidemos que también hay alumnado de Altas Capacidades totalmente desatendidos) también contribuye a aumentar la calidad y, por  ende, en  reducir el abandono escolar.

El Consejero de Educación, ha avanzado que “Andalucía contará en las próximas sema- nas con un Plan de Infraestructuras para los próximos siete años que paliará «la situación de déficit de infraestructuras que nos hemos encontrado» tras la evaluación realizada por la  Agencia Pública Andaluza de Educación. El futuro plan, ha explicado, establecerá criterios y prioridades de actuación.

«Un auténtico atasco monumental» en infraestructuras, con un total de 2.742 actuacio- nes pendientes valoradas en 835 millones de euros. Más de 1.500 corresponden  a actuaciones consideradas urgentes y pendientes desde 2006.

El presupuesto disponible para infraestructuras recogido en la última memoria es de 138,5 millones de euros, es decir tan solo un 27,10% del total (551 millones de euros).

En resumen, que seguirá el “atasco monumental” durante los próximos 7 años, pues si dividimos los 835 millones entre 7 años, obtenemos una media de 120 millones anuales destinados a un tema vital, como es el déficit en infraestructuras. No parece que sea para tirar cohetes, a no ser que se aumente este presupuesto en los próximos años.

Desconocemos los datos de ese nuevo Plan de Infraestructuras, pero sería interesante conocer si se incluye la climatización de todos los centros educativos. En esta época, cuando aprieta el calor, los que sufren son los habitantes de los centros educativos.

La calidad de la Educación no se reduce a los resultados PISA solamente. Los habitantes de un centro educativo tienen derecho a vivir en un entorno ambiental climatizado.

Resultó llamativa la nota de la Junta Electoral “cuidando” de los miembros de las mesas electorales el pasado 26 de mayo y ¡sólo era por un día!

La petición de algunas AMPAs a los sindicatos de profesores para que presenten denuncias ante la Inspección de Trabajo en aquellos centros donde se supere el límite de temperatura máximo permitido denota la falta de sensibilidad ante este problema.

Pero resulta más paradójico aún que la denuncia se base en el incumplimiento de lo es- tablecido en el Real Decreto 486/1997 que regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud que deben cumplir los lugares de trabajo, entre ellas la temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares que estará comprendida entre 17 y 27°C.

De las condiciones mínimas de seguridad y salud del alumnado parece que no se ha acordado nadie hasta ahora. Cómo si el calor en Andalucía fuese un fenómeno nuevo provocado por el cambio climático.

El consejero también ha hecho  «un llamamiento a los ayuntamientos para que reali- cen un buen mantenimiento de los colegios de Infantil y Primaria, que son su responsabilidad«, mientras que el de los institutos corresponden a la Junta.

Esta diferencia de trato entre colegios e Institutos, que resiste contra viento y marea to- das las modificaciones de las leyes orgánicas de educación es uno de los temas que debieran solucionarse de una vez.

La LOMCE, aún en vigor, ha recibido multitud de críticas. El PSOE lleva tiempo diciendo que la va a derogar. Esperemos que desaparezca de una vez la dichosa Disposición Adicional 15ª que dice, entre otras cosas que “La conservación, el mantenimiento y la vigilancia de los edificios destinados a centros públicos de educación infantil, de educación primaria o de educación especial, corresponderán al municipio respectivo”.

Por otra parte, Imbroda ha destacado que “El 92,91% de las familias andaluzas que han participado en el proceso de escolarización que se inició el pasado mes de marzo ha obtenido plaza para escolarizar a sus hijos en el centro solicitado como primera opción.” No sabemos cuántos han obtenido plaza en la segunda opción, del 7% restante.

También ha anunciado una modificación del Decreto de Escolarización que “avanzará en el derecho de las familias a elegir un centro escolar adaptado a sus necesidades y prioridades y sobre la base de la protección de los dos modelos educativos sostenidos con fondos públicos: educación pública y concertada”.

Entre las cuestiones que se analizarán y debatirán se encuentran reformular los criterios de admisión para conseguir la reagrupación de hermanos en un mismo centro. También se pretende incluir nuevos tramos en el baremo de la renta para ganar en progresividad o mantener las listas de espera hasta el inicio de las clases, en septiembre. Respecto a las áreas de influencia, Javier Imbroda ha afirmado que, “en la actualidad, son muy cerradas y deben ser más flexibles”.

Sin embargo, en el Decreto de Escolariza- ción (Decreto 9/2017, de 31 de enero, por el que se modifica el Decreto 40/2011, de 22 de febrero) hay un tema que parece haber pasado desapercibido. Se trata del nº de plazas escolares:

Artículo 5. Plazas escolares.

  • En la programación de la oferta educativa, el número máximo de alumnos y alumnas a considerar por unidad escolar será:
    • En el segundo ciclo de educación infantil y en educación primaria, veinticinco.
    • En educación secundaria obligatoria, treinta.

También parece que se ha olvidado que la Ley 4/2019, de 7 de marzo, derogó el art. 2 del Real Decreto Ley 14/2012 que establecía que “Las Administraciones educativas podrán ampliar hasta un 20 por 100 el número máximo de alumnos establecido en el artículo 157.1.a) de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, para la educación primaria y secundaria obligatoria”

Convendría conocer el nº de unidades suprimidas, por falta de alumnado, y qué se hará con los recursos materiales y humanos liberados por esa situación. Se podrían reutilizar para bajar las ratios, para aumentar las plantillas en previsión de bajas y en aumento de las medidas de apoyo y refuerzo…, en resumen, en aumentar la calidad de la Educación.

Hasta aquí, no hemos de hablar de condiciones de habitabilidad de las instalaciones educativas, de su conservación y mantenimiento, de la composición de las plantillas de personal… es decir de temas tan básicos y primarios que ya deberían estar más que superados en un país occidental.

En estos problemas y en muchos otros que no hemos citado, emplean los Equipos Direc- tivos la mayor parte de su tiempo de reducción del horario lectivo que, dicho sea de paso, tampoco es para tirar cohetes. Con algo menos de 2 horas diarias queremos arreglarlo.

¿Y la calidad de la Educación? El liderazgo pedagógico, el trabajo cooperativo, el Plan de Convivencia, el Plan Digital de Centro, la multitud de  Planes  y  Programas,  la  formación  continua,…requieren de un tiempo del que no se dispone.

Debería aplicarse a los Equipos Directivos la normativa para controlar las horas extraordinarias que, por cierto, no existen en Educación. Nos limitamos a descontarlas del calendario de trabajo próximo, opción ilegal a todas luces de la que no se oye protestar a los sindicatos.

Eso, sin contar el mantra de ¡qué bien viven los profesores! Y, a pesar de todo, ¡El sistema funciona!

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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