
Tomando como referente el Marco Europeo para Organizaciones Educativas Digitalmente Competentes (DigCompOrg), la Consejería de Educación ha puesto en marcha durante el curso 2018/19 el Programa de Digitalización de Centros (PRODIG), con el objetivo fundamental de impulsar y apoyar la transformación de los centros docentes en organiza- ciones educativas digitalmente competentes.
A lo largo del proceso, el centro contará con herramientas para diagnosticar la situación de partida del mismo en lo que se refiere al uso de las tecnologías educativas, re- cursos, formación y propuestas para la adquisición de la competencia digital por parte del alumnado y el profesorado.
PRODIG facilitará la transformación del centro propiciando procesos de enseñanza y aprendizaje en un entorno tecnológico y convertirlo en un espacio de encuentro para docentes y alumnado, facilitando el acceso directo a los contenidos digitales e introduciendo cambios tanto metodológicos como organizativos, de forma que permita al alumnado aprender con claro carácter inclusivo.
En PRODIG es prioritario animar y estimular tanto al alumnado como al profesorado a avanzar en este proceso y se persigue mediante la personalización de la enseñanza y la mejora de la comunicación entre los participantes en este sistema.
El objetivo principal del proyecto es convertir el centro en una organización educativa digitalmente competente, que incorpora a su proyecto educativo medidas de transformación digital encaminadas a la mejora de los procesos, tanto en los ámbitos de enseñanza- aprendizaje y organizativos como de comunicación e información.
Para ello es preciso:
- Impulsar la innovación educativa mediante un cambio en los procesos de enseñanza- aprendizaje, encaminado a la integración y uso eficaz de las tecnologías de aprendizaje digital.
- Fomentar el uso positivo de las tecnologías como herramientas y prácticas habituales para el desarrollo de competencias clave en el alumnado.
- Promover el uso de recursos educativos abiertos y entornos virtuales de aprend zaje.
- Facilitar el uso de metodologías activas fomentando el trabajo cooperativo y colaborativo.
- Desarrollar la competencia digital del profesorado y alumnado.
- Vincular a las familias con el desarrollo de la competencia digital del alumnado.
- Incardinar las actuaciones propuestas por el programa en las programaciones didácticas y en los proyectos educativos de los centros.
Conseguir la transformación del centro en una organización educativa digitalmente competente, en consonancia con lo que esta- blece el III Plan Andaluz de Formación Perma- nente del Profesorado, implica realizar una pla- nificación dirigida a introducir cambios signifi- cativos en tres ámbitos básicos:
Procesos de enseñanza-aprendizaje
Procesos de información y comunicación
Cada uno de estos ámbitos refleja un aspecto del proceso de integración y uso eficaz de las tecnologías del aprendizaje digital en el centro. Las intervenciones en estos tres ámbitos están interconectadas y forman parte de un todo encaminado a la modernización y mejora de la educación.
Este proceso de transformación es una tarea progresiva, que se desarrollará en fun- ción de las características propias y nivel de partida de cada centro.
Es bastante fácil encontrar información, documentación, acciones formativas, herramientas digitales, … encaminadas a integrar la tecnología en la práctica diaria del aula.
Existe mucha bibliografía referida a teorías acerca del aprendizaje. Sin embargo, es más escaso el material destinado al uso de la tecnología aplicada a mejorar la organización y la gestión de los centros educativos.
Desde el programa de digitalización de centro, se pretende abordar estos temas y, más concretamente:
- Definir espacios de aprendizaje virtuales y físicos para aprovechar u optimizar el uso de las tecnologías de aprendizaje digital.
- Establecer horarios compatibles con el desarrollo adecuado de la competencia di- gital, favoreciendo la presencia de varios docentes u otras personas colaboradoras.
- Elaborar una guía que recoja recomendaciones para que las personas usuarias de las TIC hagan un uso más cuidadoso y responsable de los distintos equipos y dispositivos, reduciendo el consumo de energía, y prolongando su vida útil.
- Elaborar protocolos con relación a la gestión de espacios y recursos, la gestión de incidencias y mantenimiento del equipamiento TIC del centro y las normas de utili- zación y conservación de los dispositivos del centro y los propios del alumnado.
- Elaborar un plan de formación para el desarrollo de la competencia digital del profesorado participante acorde con su nivel de partida, que será evaluado mediante el portfolio de la competencia digital docente o similar.
- Abrir el centro a agentes externos que mejoren la competencia digital del alumnado en el aspecto de la seguridad: personas ex- pertas en seguridad digital, Derecho, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Local y Autonómica, para el uso seguro de las redes.
Abordaremos cada uno de ellos, tratando de descubrir parcelas organizativas sus- ceptibles de mejorar con la aplicación de herramientas digitales.
En primer lugar, abordaremos la definición de espacios de aprendizaje virtuales y fí- sicos para aprovechar u optimizar el uso de las tecnologías de aprendizaje digital.
En el aspecto físico no son muchas las
posibilidades que tenemos, dado que los edificios ya están construidos y son escasas las posibilidades de los centros en cuanto a hacer modificaciones. Es increíble la dificultad que encuentra un centro para tirar un simple tabique.
Es necesario contar con una infraestructura mínima que tiene su principal apoyo en la conectividad.
La Orden de 24 de enero de 2003, por la que se aprueban las “Normas de diseño y constructivas para los edificios de uso docente” ha sido modificada recientemente, en febrero de 2019, por unas “Instrucciones técnicas de la Agencia Pública Andaluza de Educación que es- pecifican las infraestructuras necesarias para el uso de las TIC”. (https://bit.ly/2CTb0cC)
En el apartado dedicado a las aulas, contempla una instalación básica junto a la mesa del profesor/a y la PDI y un rúter WIFI.
La Junta de Andalucía ha firmado un Convenio de Colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Entidad Pública Empresarial Red.es para la extensión del acceso a la banda ancha ultrarrápida de los centros públicos docentes de primaria y secundaria.
Las actuaciones, que ya se han realizado en la inmensa mayoría de los centros do- centes, permiten:
- Acceso a las redes de banda ancha ultrarrápida
- Despliegue de redes internas de comunicaciones en los centros docentes, incluyén- dose en estas actividades la instalación de redes inalámbricas o cableadas, así como el equipamiento de electrónica de red necesario.
- Dotación de equipamiento y sistemas de gestión de las comunicaciones y del tráfico en los centros docentes
Actualmente existe un creciente debate sobre los posibles efectos que a medio y largo plazo se pueden derivar de la exposición a campos electromagnéticos (CEM), entre los que se encuentran las Wifis.
La calificación por parte de la OMS en 2011 de las radiaciones electromagnéticas como posible cancerígeno del tipo 2B, ha pro- vocado una inquietud social sobre este tema, en particular en lo que se refiere a los riesgos de la población más sensible, como es el caso de los niños.
Por tanto, sería deseable emplear el sistema de cableado hasta tanto avanzan las in- vestigaciones sobre los efectos de las radiaciones radioeléctricas, no sólo en los niños sino también en el profesorado y demás personas que trabajan en los centros escolares.
Es cierto que el uso de wifi abarata costos, pero esta circunstancia no debe primar sobre la salud de las personas.
Por otra parte, es necesario replantearse la división en aulas. La atención a la di- versidad está demasiado coartada por el con- cepto maestro/grupo/aula.
En la mayoría de los centros, aparte del patio de recreo, se cuenta sólo con un Salón de Usos Múltiples y, sin embargo, solo modificando tabiques podría disponerse de un aula de gran grupo y varias de pequeño grupo, mu- cho más operativas, al estilo de los “rincones” de infantil.
En el aspecto virtual, es donde se podría avanzar mucho más. Para que una organización sea digitalmente competente es necesario que se establezca la figura de un responsable digital competente.
El responsable digital no puede ser un docente ni un miembro del Equipo Directivo, si no dispone de la reducción horaria correspondiente, porque estas no son las funciones que tienen encomendadas ni es ese su perfil profesional. Ese responsable debe tener un perfil técnico, unido a un conocimiento de la organización escolar y, sobre todo, dedicar un tiempo de su horario de trabajo a esas tareas.
Es encomiable la labor desempeñada por los Coordinadores TIC y demás docentes que, durante demasiados años, con ilusión y una dedicación que ha sobrepasado con creces su horario laboral, nos han llevado hasta aquí. Ya es hora de estabilizar ese puesto de trabajo, empezando por crearlo, dentro de la plantilla de los centros.
Para centrarnos, nos plantearemos los siguientes objetivos:
- Comprender el concepto de organización que aprende.
- Valorar las implicaciones que para las organizaciones escolares tiene desa- rrollar una cultura digital en las mismas.
- Conocer el marco de competencia digital para organizaciones educativas pu- blicado por el Centro Común de Investigación (Joint Research Centre – JRC) de la Comisión Europea.
- Reconocer el Plan Digital de Centro como un recurso clave para la planificación de la estrategia digital de una organización educativa.
Nuestro objetivo es, en definitiva, transformar el centro educativo en una organización que aprende, y eso no es posible si no conseguimos que sea una organización digitalmente competente.
Nuestros centros educativos forman parte de un mundo en cambio permanente, y viven la necesidad no sólo de dotar de competencias a los futuros profesionales sino de formar auténticos ciudadanos y ciudadanas.
Una ciudadanía crítica y activa con la construcción de su futuro personal y profesional como parte de una comunidad que es, a la vez, local y global, y que tiene el reto de participar en comunidades profesionales que aprenden, compartiendo las posibilidades de aprendizaje y desarrollo profesional que ofrece el mundo en el que ya nos movemos.
La Educación es un recurso clave para asegurar la igualdad social, la promoción de las personas y más genéricamente la mejora de las condiciones de vida de comunidades y personas.
Las instituciones educativas tienen la necesidad de revisar sus estrategias organizati- vas con el objetivo de mejorar su capacidad para promocionar la innovación y sacar el máximo partido de las nuevas tecnologías y de los contenidos digitales.
El profesor Antonio Bolívar, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Granada y experto en Innovación Educativa, propone los siguientes principios comunes en los enfoques actuales sobre cambio educativo:
El centro educativo es la unidad del cambio; es decir, la clave de la mejora debe ser diseñada e implementada a nivel de centro, y no de aula. El cambio debe ser entendido por la organización como un proceso de aprendizaje.
El foco del cambio son las condiciones internas del centro educativo, para lo cual es necesario rediseñar los roles y estructuras organizativas del centro para posibilitar el cambio en la cultura del mismo.
La mejora es el resultado de la acción de la propia organización, generándose en el proceso competencias y capacidades propias.
El cambio debe tener un enfoque sistémico, es decir, que hay que ver este como un proceso continuo que tiene en cuenta los diver- sos niveles del sistema educativo e incorpora distintas estrategias de innovación.
El objetivo del cambio es la institucionalización del mismo. El desarrollo profesional del profesorado debe estar integrado en su contexto de trabajo.
Cumplir las metas educativas con mayor eficiencia, dado que la misión última de la escuela es la mejora del aprendizaje del alumnado.
El proceso de cambio que propone el marco europeo DigCompOrg en una organiza- ción escolar supone abordarlo desde un enfoque de centro, a un nivel estratégico, apun- tando las metas que darán sentido al resto de niveles de planificación, de tal forma que las actuaciones que se pongan en marcha guarden coherencia entre sí.
Por tanto, parece conveniente diseñar un Plan Digital de Centro que recoja las principales ideas, determine las prioridades y establezca los siguientes niveles de planificación (programas, proyectos y/o acciones) que marcarán el plan de trabajo del centro escolar en su proceso de cambio y mejora.
La participación del equipo directivo en el proceso de diseño e implementación del Plan Digital de Centro es clave, tanto por la visión global que desde su responsabilidad puede aportar (en la fase de diseño), como por la capacidad para movilizar recursos de la organización, así como de generar liderazgos distribuidos que permitan el cambio atendiendo a principios democráticos (en la fase de implementación).

