¿QUÉ VA A PASAR CON LOS INDICADORES HOMOLOGADOS?

La autoevaluación, por tanto, debe ser la herramienta más potente para detectar las buenas prácticas y producir e institucionalizar mejoras en la organización y procesos de enseñanza y aprendizaje que se desarrollan en los centros educativos. Junto al necesario contraste de datos e información procedente de pruebas externas, indicadores homologados o del propio Servicio de Inspección, la autoevaluación parte de las dinámicas internas de los propios centros desde una concepción de la profesión docente como un continuo preguntarse qué hacer para que los alumnos/as aprendan más y mejor. De esta manera, el centro, y las personas que lo integran, se convierte en una organización inteligente, capaz de dar respuesta desde su autonomía a los retos que su alumnado y el contexto en el que vive le plantea.

Trinidad Martínez García

Ex – Inspectora General de Educación:

Guía Orientativa Proceso Autoevaluación y Mejora

¿QUÉ VA A PASAR CON LOS INDICADORES  HOMOLOGADOS?

Una de las primeras noticias que anunció el nuevo Consejero de Educación de Andalucía fue la supresión de la AGAEVE. La justificación fue escueta tachándola de “chiringuito” y aludiendo al ahorro económico que supone. Sin cuestionar la legitimidad de la medida tomada por un gobierno democrático en su derecho a organizar la administración de la forma que considere más eficaz para cumplir sus funciones, me gustaría saber como persona que ha trabajado con los productos de dicha agencia, explicaciones técnicas objetivas sobre las razones ocultas que refleja el apelativo “chiringuito” que puedan afectar al uso que hemos hecho de los datos que nos proporcionaba. En mi criterio profesional no he detectado incorrecciones técnicas en los datos que me ha tocado manejar. Tal vez se trate de encomendar sus funciones a otro departamento de la Consejería de Educación y quedaría todo explicado sin crear confusiones innecesarias. En principio el INEE (Instituto Nacional de Evaluación Edu- cativa) y PISA (Programa para la evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE) son agencias con funciones similares y no son cuestionadas por casi nadie.

Conociendo los programas electorales de los dos partidos que forman el nuevo go- bierno de la Junta de Andalucía, se puede deducir que los procesos de Autoevaluación y Mejora de los centros no van a desaparecer y, posiblemente, se incrementen. En este su- puesto es donde quiero argumentar mi tesis: los Indicadores Homologados para la autoevaluación de los centros educativos de Andalucía que elaboraba la AGAEVE son una herramienta que facilita y favorece de forma significativa el desarrollo del complejo proceso de autoevaluación y mejora de los centros educativos.

Nunca he sido creyente fiel de la estadística, que oculta en números generales los datos concretos de las personas y las comunidades pequeñas. En este caso, como fruto de mi trabajo en la formación permanente del profesorado considero necesario partir de datos objetivos para poder tomar las decisiones colectivas en los centros que nos permitan mejorar las prácticas profesionales del profeso- rado.

Desde los CEP suministramos al sistema educativo andaluz una ingente cantidad de conocimiento educativo, también es una evidencia que en la mayoría de los centros educativos de Andalucía hay grupos de profesionales que se forman y que intentan innovar en sus aulas haciendo esfuerzos muy por encima de sus responsabilidades; pero comprobamos una y otra vez que los resultados no se mejoran de forma significativas en proporción a los esfuerzos realizados.

Las razones de esta falta de transferencia a los resultados se relacionan con la com- plejidad de los procesos de mejora: no vale que un grupo de profesores/as innoven, no vale que el centro se forme en una metodología de éxito y la aplique, los procesos de mejora requieren planificación y el compromiso colaborativo de todo el claustro y la comunidad educativa para tener éxito. Un profesor/a que se forma puede mejora su docencia y los resultados de su alumnado, incluso puede ser determinante en la vida de algunos/as de sus alumnos/as, pero no consigue, él sólo, darle una formación integral de calidad sin el concurso del resto del profesorado del centro que interviene en el proceso. Cada vez está más claro que la educación de calidad es un trabajo colaborativo, si se quiere ofrecer formación integral y competencial debe ser concebida y desarrollada como la acción de un equipo cohesionado en torno a una visión común y unas prácticas coordinadas. Para conseguirlo necesitamos construir colaborativamente el Plan de Centro y desarrollarlo cooperativamente y esto es un proceso de trabajo basado en la obtención de datos objetivos y la toma de decisiones fundamentadas en evidencias contrastadas.

En estos momentos en Andalucía existen dos herramientas de referencia para realizar la Memoria de Autoevaluación (MA) y el Plan de Mejora(PM):

  1. Los Indicadores Homologados (IH) publicados por la AGAEVE.
  2. Los Factores clave (FC) determinados para realizar las IFC por la Inspección Educativa. (Orden 26/07/2016 sobre Plan General de Actuación de la Inspección Educativa Andalucía 2016/2019)
  1. Los Indicadores Homologados se publicaron en la Resolución de 1 de abril de 2011 de la AGAEVE, se asoció su medición con los datos introducidos por los centros en el programa Séneca. Se establecieron tres áreas de medición:
  • Enseñanza – aprendizaje
  • Atención a la diversidad
  • Clima de convivencia

Sin entrar en más explicaciones técnicas pienso que los Indicadores Homologados (IH) pueden ser esa herramienta que nos permite a los centros tener conciencia de los resul- tados que obtenemos con nuestro trabajo; porque se obtienen directamente, gracias al programa Séneca, de los datos que se le suministran por el profesorado y equipo directivo del centro. No hay posibilidad de manipulación ajena, ni de maquillaje, son los datos que dice obtener cada profesor o profesora como fruto de su trabajo, con sus prácticas y sus metodologías.

Es verdad que no hablan de la calidad profunda de la educación que proporciona el centro, para utilizarlo como elementos de comparación entre centros habría que profundizar también en metodologías y en las competencias y valores que se adquieren por el alumnado en los procesos educativos. Por lo tanto, su valor estratégico es importante para aquellos que pueden interpretar los datos con todos los elementos que los contextualizan. En resumen, los Indicadores Homologados nos dan una imagen concreta de una realidad: “Con este Plan de Centro y desarrollado con este profesorado concreto, estos recursos y estas metodologías obtengo estos resultados.” Esta sería la visión objetiva que se obtiene con los IH, son el rendimiento neto de un trabajo reali- zado por unos profesionales en unas condiciones concretas; no se le puede pedir más. Pero son unos datos que tienen un valor altísimo para un claustro o una comunidad educativa que quiere mejorar y conoce bien el contexto donde se generan. En todo caso son datos más objetivos que los manejados hasta que ellos se publicaron. Normalmente consistían en reunirse por ciclos, departamentos, equipos técnicos, claustros o consejos escolares en los que se relataban una serie de opiniones subjetivas que se recogían en actas y luego rara vez se materializaban en propuestas de mejora concretas y consensuadas.

Los IH son datos porcentuales de un centro educativo que se deben utilizar para ela- borar un diagnóstico de sus resultados que sirva, tras su análisis y valoración, como base de un Plan de Mejora viable y enfocado a la mejora de resultados del alumnado.

Además, como valor añadido la centralización que hace Séneca permite con los IH te- ner unos valores de contraste entre los datos de un centro con los de todos los centros de Andalucía que tienen un mismo ISC (Índice Socio Cultural), con los centros de la misma zona CEP y con todos los centros de Andalucía. Esta posibilidad de comparación sí se presta a la controversia como he expuesto anteriormente, porque, aunque dos centros sean del mismo ISC sus contextos, sus prácticas y sus resultados cualitativos serán muy diferentes. A pesar de su dudosa fiabilidad para comparar centros, sirven para crear unos patrones, unas medias que orientan y estimulan a los centros a superarse de forma natural sin presiones externas que no tienen en cuenta las circunstancias concretas. Dentro del proceso de análisis de resultados de un centro los IH deben tener un lugar preeminente en la jerarquía de valoración.

El procedimiento a seguir para realizar una buena evaluación y un buen diagnóstico debería ser: empezamos a valorar nuestros resultados del curso, comparándolos con los ob- tenidos en cursos anteriores y después lo contrastamos con los obtenidos por los centros con el mismo ISC, de la misma zona y de toda Andalucía.

Después pasamos a averiguar ¿Por qué hemos obtenido esos resultados?

  • Los Factores Clave

Para responder a la pregunta anterior tenemos la  segunda herramienta de trabajo que nos marca la normativa andaluza y recoge Séneca, los Factores Clave que nos permitirán hacer un análisis exhaustivo de todos los procesos que desarrollamos en el centro y averi- guar dónde pueden estar las causas que lo han provocado y las oportunidades que se nos pre- sentan para elaborar un Plan de Mejora integrado y coherente. estructurado y programado en el tiempo… En esta secuencia lógica: Indica- dores Homologados, Factores Clave y con la concurrencia del programa Séneca tenemos las herramientas complementarias y facilitadoras de los procesos de reflexión sobre la práctica que deben ser el motor de la innovación y la mejora de resultados. En otras comunidades en las que no existen estas herramientas los centros se ven forzados a homologar unos indicadores objetivos propios y buscar los factores que consideran relevantes para establecerlos. Además, no tienen posibilidades de comparación entre centros. Eliminarlos sería aumentar el trabajo de los centros para realizar los procesos de autoevaluación y mejora y privarnos de unas posibilidades que ya están operativas y con las que se están familiarizando los centros andaluces.

La visión que tengo después de realizar análisis de las MA y los PM de muchos centros me lleva a deducir un problema que se ha arraigado con los procesos que se están consolidando en los centros al elaborar y desarrollar estos procesos. Está muy relacionado con la asincronía que supone la publicación de los IH después de realizadas las evaluaciones finales en el mes de junio, lo que provoca que se tengan que tener en cuenta en septiembre para la elaboración del Plan de Mejora y no para la elaboración de la Memoria de Autoevaluación.

Al no contar con los IH en el momento de realizar la MA (sería imposible por no estar el curso cerrado). Los centros valoran sus pla- nes de mejora y utilizan los FC como herra- mienta para elaborar nuevas propuestas de mejora. El resultado es, en muchos casos, que diseñan una gran cantidad de propuestas de mejora ligadas a los FC, pero no coherentes entre sí, ni con una visión global que los coordine y provoque cambios relevantes.

Creo que es fundamental no considerar los FC como algo normativo y externo. Deben contemplarse siempre en relación con los documentos y las dinámicas asociadas del Plan de Centro que tenemos. Analizar cada descriptor de logro del FC en relación con el apartado concreto de nuestro Proyecto Educativo, Plan de Atención a la Diversidad, POAT, Plan de Convivencia, ROF… Solamente cuando los miremos contextualizados podremos apreciar las cone- xiones existentes entre nuestros datos y nuestros procesos y entender de forma compleja los problemas, así realizaremos propuestas de mejora más relevantes y productivas.

El problema de la asincronía se puede subsanar si se realiza un buen seguimiento de los resultados que se van obteniendo trimestralmente en los tres ámbitos que recogen los IH, y en todos los que recoge nuestra Progra- mación General Anual, así tendremos los valores de “tendencia” comparándolos con los resultados de años anteriores en el mismo centro en el momento de realizar la Memoria de Autoevaluación en junio y en septiembre los contrastaremos con los datos de “relevancia” proporcionados por los IH para ratificar o modificar las conclusiones consensuadas .

REFLEXIÓN SOBRE LA PRÁCTICA

Después de llevar desde la publicación de los decretos de ROC organizando y dirigiendo formación para desarrollar los procesos de autoevaluación y mejora he llegado a conclusiones pragmáticas sobre las prácticas que se realizan en los centros.

En el origen, con los decretos sobre los ROC, allá por el 2010/11 se abordó el tema por parte de los equipos directivos sin una buena información y la formación profunda de lo que significaban, ello provocó que se burocratizaran y fueran asumidos principalmente por los equipos directivos y los responsables nombrados específicamente para ello. Pronto se diseñaron procesos para trabajar el tema que se estandarizaron en los centros. Algunos de los más frecuentes son:

-La Memoria de Autoevaluación y el Plan de Mejora los elaboran el director/a o el equipo directivo con la concurrencia del Jefe/a del departamento de FEIE y lo informan al ETCP y claustro.

-Los mismos protagonistas pasan cuestionarios u opiniones a ciclos/departamentos tomando como referencia los FC que aparecen en el formulario de Séneca y después procesan con ayuda del ETCP los resultados obtenidos y elaboran la MA y PM.

No hay una reflexión ni una implicación comprometida del claustro, ni de la comunidad educativa y no se elaboran basándose en datos objetivos en la mayoría de los casos.

Al final se ha establecido como una rutina más de trabajo burocrático que no da los

frutos de mejora en los resultados del alumnado que eran la finalidad de su puesta en marcha.

¿CÓMO MEJORAR LOS PROCESOS DE AUTOEVALUACIÓN Y MEJORA DE LOS CENTROS?

Planteo una pregunta que me acucia en los últimos años: ¿Se puede mejorar los re- sultados de un centro sin tener un procedimiento de autoevaluación y mejora en el que participe la mayoría del claustro y del que sea consciente la comunidad educativa y sin manejar datos objetivos que nos permitan tomar decisiones informadas?

Cuando he preguntado en los cursos sobre PM y MA que explicaran alguna de las propuestas contenidas en su Plan de Mejora que les ha llevado a mejorar el Plan de Centro de forma significativa, no he encontrado respuestas positivas. El proceso de seguimiento y evaluación de la autoevaluación y mejora está burocratizado y no está respondiendo a las necesidades de mejora de los centros. Las causas no las he podido preguntar y analizar, pero los indicios me indican que son: falta de tiempo, exceso de burocratización descontextualizada de los objetivos del sistema, falta de formación y falta de visión estratégica y holística del sistema…

-Hay que empezar por darle al proceso de autoevaluación y mejora la importancia que debe tener y hacer que el proceso se desburocratice y sea producto de una implicación co- lectiva, una participación colaborativa y un liderazgo pedagógico con visión estratégica.

-Hay que contar con herramientas que faciliten el proceso, los Indicadores Homologa- dos y los Factores Clave unidos a la potencialidad del programa Séneca (si se sigue desarrollando con criterios adecuados) son instrumentos que objetivan y encauzan los procesos de forma clara y efectiva. Debe profundizarse en su conocimiento y uso adecuado.

-El equipo directivo debe participar de forma activa liderando el proceso de autoeva- luación y mejora, distribuyendo después las tareas y responsabilidades en los diferentes órganos de coordinación y participación. Muchos equipos se cargan ellos la responsabilidad de proponer, liderar e incluso desarrollar la mayoría de las propuestas que incluyen en el Plan de Mejora.
-Hay que partir de la realidad y ponerse metas asumibles. La realidad es que nuestros Planes de Centro no están diseñados como instrumentos operativos y esto, unido a la inestabilidad de las plantillas y a la preeminencia de las editoriales impiden elaborar programaciones anuales coherentes y con visión de mejora continua.

-Los Planes de Mejora deben ser la priorización de uno o dos objetivos de mejora que se han consensuado y atañen a prácticas concretas y aspectos limitados del Plan de Cen- tro (elegir un ámbito de mejora: atención diversidad, convivencia, área lingüística…) con la finalidad de renovarlo poco a poco a partir de haber experimentado programaciones y actuaciones elaboradas colaborativamente y evaluadas positivamente. Renovar el Plan de Centro a partir de la reflexión sobre la práctica y la inno- vación orientada a las necesidades de nuestro alumnado para vivir en el SXXI.

-Descartar Planes de Mejora que picotean la mayoría de Factores Clave con propuestas mayoritariamente de elaboración de documentos, protocolos o programaciones que no se aplican de forma inmediata y no sirven para actualizar el Plan de Centro, ni crean cultura colaborativa y de consenso.

-Descartar la tentación de utilizar los datos e IH de los centros para publicarlos y es- tablecer rankings o clasificaciones creando competencias insanas y orientando a las fami- lias a considerar centros de primera, segunda y guetos donde solo irán los más desfavorecidos. La equidad es la virtud más importante del sistema educativo en las sociedades democráticas.

-En el diagnóstico hay que seguir la jerarquía: partir de datos objetivos del centro (pueden ser Indicadores Homologados o indicadores sobre proyectos propios) Reflexión sobre los datos y las programaciones y prácticas asociadas para ver las causas que los han generado y elaborar propuestas de mejora informadas y orientadas a la mejora de resultados del alumnado.

-En la elaboración del Plan de Mejora hay que ser conscientes de que no se puede mejorar todo de golpe, hay que elegir un ámbito de mejora y trabajarlo en profundidad para apropiarnos colectivamente de su desarrollo y de sus resultados. Cuando consigamos resultados positivos con nuestras propuestas hay que pasarlas a su aprobación por el Consejo Escolar y establecerlas como parte del Plan de Centro.

-Los Planes de Mejora no se pueden dejar para evaluarlos al final de curso. Cada propuesta de mejora debe ser desarrollada y seguida como se ha programado hasta que se consiga implementar. Un seguimiento mínimo intermedio y otro al final de curso con elabora- ción de informe es imprescindible.

-Los Planes de Formación deben estar ligados fundamentalmente al desarrollo de los Planes de Mejora, es su principal misión y de- ben implicar a la mayoría del profesorado.

-El seguimiento y evaluación del Plan de Mejora no nos libra de realizar un segui- miento y evaluación sistemática del desarrollo de la Programación General Anual en todos sus apartados: programaciones, atención diversidad, convivencia, actividades complementarias y extraescolares, planes y programas, rof…

-Dotar al programa Séneca de mayor capacidad de procesamiento de datos que faci- lite a los centros y a las instituciones de apoyo externo (Inspección, CEP; EOE) consultas sobre todos los datos almacenados que permitan realizar análisis e investigaciones más profundas e incluso que pueda permitir a los centros incluir y consultar datos sobre proyectos y programas de elaboración propia.

-Resultaría poco eficiente realizar todo el trabajo anterior sin tener una clara visión de las necesidades del alumnado para el S.XXI, hay que estar al día de las orientaciones que nos dan las investigaciones educativas, neurociencia, avances en la tecnología…

Esperamos que sea verdad que se van a tomar las decisiones atendiendo a criterios técnicos y profesionales, basados en las investigaciones científicas sobre los temas y no por criterios ideológicos.

Esperamos que basándose en lo anterior se intente conseguir un consenso no solo entre los grupos políticos, sino más importante, en la sociedad que debe corresponsabi- lizarse y generar la voluntad de mejora necesaria para mejorar los resultados de nuestro alumnado.

Esperamos que se tome en serio, de verdad, es decir con pruebas claras en la dota- ción presupuestaria y los debidos requisitos de seguimiento y evaluación anual a la actividad general de todo el sistema, empezando por la administración que debe elaborar sus Planes de Mejora generales.

Esperamos que el profesorado se conciencie de los retos que la revolución tecnológica en la que estamos inmersos nos va a plantear en el ámbito educativo y la necesidad de formación constante que nos va a obligar a realizar para no perder el tren del futuro en el mundo globalizado.

Desearnos entre el profesorado andaluz que sigamos con el entusiasmo y la profe- sionalidad que venimos demostrando y nos sintamos orgullosos y orgullosas de los logros que poco a poco vamos consiguiendo.

En conclusión, llevamos iniciado un camino de mejora, esperamos que no se empiece de cero y se ofrezcan recursos y estrategias desde la administración educativa que lo po- tencien y mejoren hasta alcanzar los objetivos de conseguir ciudadanos libres, críticos, parti- cipativos, competentes humana, científica y técnicamente para mantener a nuestra tierra en el nivel de convivencia y desarrollo social, cultural y económico que todos y todas deseamos.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

Guía Orientativa Proceso Autoevaluación y Mejora; Inspección General de Educación, intro- ducción: Trinidad Martínez García.

-Guías de Indicadores Homologados (todas las etapas y enseñanzas). AGAEVE

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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