El nuevo equipo humano de la Consejería II

Aprovecho la entrevista que Teresa López Pavón hizo al Consejero de Educación el pa- sado 8 de abril y publicada por El Mundo-Andalucía.(https://bit.ly/2Im3R8q)

Comienza la periodista con una pregunta rompedora: ¿Celebrar una procesión escolar con nazarenos y mantillas es respetar la neutralidad y aconfesionalidad de los centros públicos?

La respuesta del Consejero no puede ser más acertada: “Yo creo que hay que respetar la normativa que está en vigor y que dice que hay determinadas actividades que, si están organizadas por el profesorado  y aprobadas por el consejo escolar, y a los alumnos que no quieran participar en ellas se les da una alternativa, pues eso está permitido”.

Pero el Consejero, aprovechando el planteamiento, avanza un paso más y, con sua- vidad lanza un aviso a navegantes, sobre todo, a la masa de colectivos que, denunciando situaciones presuntamente discriminatorias, pretenden imponer sus convicciones a todo el alumnado, les guste o no.

¿Cuántas familias católicas había en ese centro escolar? ¿Y cuantas no lo eran? Hay que respetar a las minorías, pero estas también deben respetar a las mayorías.

Y nuestro aplauso viene un poco después, cuando afirma:

La  colaboración  de  las  famlias con el centro educativo es fundamental. Pero la gran responsabilidad de las familias está en sus casas, no en los centros educativos.

Y creo que hoy ese equilibrio necesario en la relación entre familia, centros y docentes en bastantes casos se ha desequilibrado. Dejen a la comunidad docente trabajar. Porque ellos son los que conocen el día a día. Las familias deben colaborar, pero fundamentalmente su responsabilidad está en los hogares. Hay un exceso de colonización, por decirlo de alguna manera, por determinadas AMPAS, de los centros educativos. Y no es correcto.”

En un medio de comunicación como este, dirigido a los docentes, no creo necesario añadir ninguna aclaración más. Lo deja bien clarito y … sabemos que es verdad en muchos casos.

Otra de las preguntas que darían mucho de sí es: ¿qué otras medidas estructurales se plantean contra el fracaso escolar?

A lo que responde: “Nos estamos preguntando también por qué en nuestro sistema educativo hay cuatro etapas tan diferenciadas que obligan a los alumnos a cambiar de centro, de docentes, cuatro veces en su vida escolar.

El periodo de transición entre la Primaria y la Secundaria es el tramo en el que se produce un mayor riesgo de fracaso escolar. Estamos estudiando cómo podemos integrar mejor ambas etapas. Y no es fácil, por logística, por instalaciones. Pero es la comunidad educativa la que demanda medidas de ajuste. En la concertada hay menos fracaso escolar porque tienen mejor ajustado ese itinerario. Creo que las familias y los alumnos deben tener los primeros 10 o 12 años de su formación con continuidad y luego, ya en Bachillerato, sí es una edad suficiente para cambiar de etapa. Se puede trabajar en la colaboración entre los cen- tros, pero estamos buscando también otras fórmulas posibles.

Efectivamente, el traslado del alumnado de 7º y 8º de EGB a los Institutos, como 1º y 2º de la ESO no parece que haya sido un éxito precisamente. Quizás ha llegado la hora de replantearse el mapa escolar y modificar la red de centros como se hizo hace unos 25 años.
Quizás sería bueno plantearse centros de Infantil-Primaria-ESO. Sería un alivio tam- bién en poblaciones pequeñas, eliminaría redes de transporte escolar,  permitiendo  al alumnado la continuidad en su localidad. Habría que descartar, por tanto, la idea de “provisionalidad” mantenida por la Consejería desde el principio y la consecuente disminución progresiva de estas unidades. Su existencia es un apoyo al mundo rural y contribuye a mejorar las tasas de fracaso y abandono escolar.

Ya se ha concretado el Programa de Refuerzo Educativo y Deportivo en periodo es- tival, una de las medidas destinadas a combatir las altas tasas de abandono escolar temprano.

Las familias que deseen que sus hijos e hijas participen en este programa abonarán 15 euros por alumno y quincena, pese a que el coste real es de 120 euros. El presupuesto total destinado es de 12 millones de euros, de los cuales 10,5 millones corresponden a Fondos Europeos y el resto a la cuota que pagan las familias.

Y ya son dos las polémicas desatadas por esta medida.

La primera, a raíz de su publicación, por parte de sindicatos y partidos políticos que subrayan con especial énfasis que esa medida no va a solucionar el problema del abandono escolar, postura con la que estamos de acuerdo. El abandono escolar es un problema complejo que exige soluciones complejas. En todo caso, habría que evaluar si contribuye o no a solucionar el problema y en qué medida. Por supuesto que esta medida, por sí sola no lo hará. Sería de necios pretenderlo, entre otras razones porque sólo se aplicará en 234 centros de los 6.000 existentes.

La segunda ha sido el proceso de información seguido por la Administración. No es de recibo que las Direcciones Escolares afectadas sean notificadas por los medios de comunicación, por ejemplo. Este comportamiento ha provocado la protesta de ASADIPRE, la Asociación de Directores/as de Infantil, Primaria y Residencias Escolares.

Otro tema importante que se plantea en la entrevista surge con la pregunta: “Usted ha eliminado la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa (Agaeve) y se propone dar más margen de actuación a la Inspección. ¿Cómo se va a hacer ahora la evaluación del sistema?

Quiero una Inspección que asesore, que oriente a los centros. Y que se garantice la autonomía de los centros, para que cada uno pueda hacer apuestas singulares, que no sean uniformes”.

“Esa evaluación depende ahora de la Dirección General de Ordenación Educativa y Evaluación. Hemos conseguido un ahorro de casi medio millón de euros, optimizando los recursos. Pero sobre todo queremos una evaluación fiable. Aunque nos tengamos que sonrojar con los resultados. Pero que podamos decidir sobre esa realidad fiable. Ahora estamos ‘evaluando la evaluación’. No concibo que los equipos anteriores lo hayan hecho mal conscientemente. Pero si hay margen de mejora, debemos actuar”.

Por otra parte, el Consejero de Educación y Deporte, ha informado en la Comisión de Educación del Parlamento de que el próximo curso 2019-20 se renovarán los libros de texto en los seis cursos que integran la Educación Primaria. Para ello, se destinarán más de 105 mi- llones de euros al Programa de Gratuidad de Libros de Texto. Es lo que toca, dado que la última vez fue en el curso 2015/16. La única novedad destacable es el anuncio de que se está evaluando y revisando este programa para mejorar la eficacia y la eficiencia y se está trabajando en la revisión del concepto de material curricular de uso común, de forma que se tenga en cuenta que «estamos en el siglo XXI» con el objetivo de promover el uso de recursos digitales de origen digital o de edición propia.

Una medida importante, de la que empezamos a ver sus frutos es la implantación del Bachillerato Internacional. Se ha anunciado que el IES Medina Azahara, de Córdoba, podrá implantarlo en el curso 2020/21 dado que, una vez que su departamento ha autorizado la solicitud, es la Organización de Bachillerato Internacional(OBI) quien establece los trámites y plazos para poder implantar el BI.

La OBI, ofrece cuatro programas educacionales dirigidos a estudiantes desde  3 hasta 19 años, se imparten en colegios e institutos de todo el mundo y están usualmente aceptados como condición suficiente para el acceso a la universidad.

Manuel Morilla Jarén Presidente de la Sociedad Pedagógica Tartessos

Publicado por sptartessos

La Sociedad Pedagógica Tartessos está formada por docentes interesados en modernizar la educación española.

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